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26 de Enero,  Salta, Centro, Argentina
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Valle de Lerma: el crecimiento sin control amenza a toda una región

Históricamente, el Valle de Lerma fue el corazón productivo de Salta con miles de hectáreas de tabaco y ganadería, pero ese perfil se convirtió en un paisaje urbano que amenaza a la sostenibilidad.
Lunes, 26 de enero de 2026 01:29
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El Valle de Lerma atraviesa un proceso de transformación profunda y acelerada que, lejos de estar guiada por una planificación regional, avanza a un ritmo descontrolado. En esta región estratégica de la provincia habitan actualmente alrededor de 130 mil personas, pero el crecimiento poblacional proyectado para los próximos años plantea incongruencias serias sobre la capacidad del territorio para sostenerlo.

Históricamente, el Valle de Lerma fue el corazón productivo de Salta. Miles de hectáreas destinadas al tabaco, la ganadería y otras actividades agrícolas garantizaban empleo, arraigo y abastecimiento. Hoy, ese perfil se diluye: cada año hay menos superficie productiva y más loteos privados, muchos de ellos avanzando sin controles efectivos, con irregularidades y, en numerosos casos, sin autorización.

El resultado es evidente: tierras que antes producían alimentos ahora se subdividen en cientos de lotes, sin servicios básicos garantizados como agua potable, energía eléctrica o infraestructura vial. A esto se suma una situación compleja que se repite en casi todos los casos: la ausencia de estudios de impacto ambiental, una exigencia legal que, según reconocen desde el área de Inmuebles de la Provincia, suele ser el primer requisito que los desarrolladores deciden ignorar.

Este escenario se replica en distintos puntos de la región y afecta sobre todo al área metropolitana.

En Cerrillos, por ejemplo, hay alrededor de 70 loteos privados en desarrollo, algunos ya autorizados y otros en proceso. Según estimaciones oficiales, solo los emprendimientos habilitados podrían sumar unos 10 mil nuevos habitantes en pocos años.

Los servicios a futuro

"El problema no es el crecimiento, sino los servicios y la infraestructura que hoy no existen y que deberán garantizarse a futuro", advirtió oportunamente el intendente Enrique Borelli, quien planteó la necesidad de pensar el Valle de Lerma como una región organizada.

En La Merced, sobre la ruta provincial 22 en la zona de San Agustín, el fenómeno es aún más impactante: loteos de 300 terrenos cada uno se multiplican a la vera de la ruta. Rosario de Lerma y Campo Quijano no quedan al margen, con emprendimientos en adyacencias de la ruta nacional 51, la ruta provincial 24 hacia Colón y la ruta provincial 23, camino entre Rosario y Cerrillos. En muchos casos, se trata de grandes extensiones que ya están siendo subdivididas y comercializadas, con servicios precarios o directamente inexistentes.

Situaciones dominiales precarias

El aumento de loteos irregulares o "truchos" en el Valle de Lerma, especialmente en Campo Quijano, genera preocupación por estafas inmobiliarias y falta de servicios básicos. Más del 50% de los barrios en zonas de crecimiento presenta situaciones dominiales precarias, con ventas basadas solo en boletos de compraventa. La falta de planificación ha llevado a que un 85% de los loteos en Salta presenten algún tipo de irregularidad, generando impactos negativos y un aumento en los fraudes inmobiliarios en la región.

Más allá del área metropolitana

Con más de 130 mil habitantes y miles de hectáreas productivas convertidas en loteos, el Valle de Lerma enfrenta un crecimiento urbano sin control. La expansión inmobiliaria, en muchos casos irregular y sin servicios ni estudios ambientales, amenaza con hacer colapsar la región en poco tiempo. Pero el problema no solo se concentra en el área metropolitana.

La situación también alcanza a El Carril, Chicoana y Coronel Moldes, donde el avance inmobiliario empieza a tensionar seriamente los sistemas de agua, energía y desagües. En Moldes, el intendente Omar Carrasco fue claro: "Tenemos más de 30 desarrollos privados y otros tantos que estamos detectando de a poco. Hoy somos 8 mil habitantes y, con estos loteos, en pocos años vamos a duplicar la población activa. Necesitamos planificar ya".

El problema no es solo local. El Valle de Lerma dejó de ser exclusivamente un área metropolitana extendida: la mayoría de los compradores de estos lotes provienen de Salta Capital y de otras provincias, personas que buscan tierra accesible para construir sus viviendas, pero que terminan asentándose en zonas sin planificación urbana ni servicios acordes.

Este crecimiento desordenado genera un cóctel peligroso: anegamientos, colapso de servicios, conflictos por el agua, déficit vial y pérdida de suelo productivo. Lo que debería ser desarrollo, corre el riesgo de transformarse en nuevos focos de marginalidad, como ya ocurrió en otros centros urbanos del país.

El Valle de Lerma está a tiempo de evitar ese destino. Pero para eso hace falta algo más que detectar irregularidades cuando el daño ya está hecho: se necesita decisión política, controles reales y una planificación regional integral. De lo contrario, lo que era hasta hace poco el área metropolitana, hoy convertida en "Gran Salta", avanzará sin reglas, y el costo, social, ambiental y económico, lo pagarán todos.

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