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Distintos sectores que por diferentes motivos se encuentran en la vereda opuesta al presidente Javier Milei comenzaron a conversar sobre los puntos que tienen en común y, sobre todo, a armar planes para mostrar músculo contra el Gobierno.
La CGT aparece en escena y en esplendor ya que el jueves anunció una movilización a Plaza de Mayo en conmemoración por el Día del Trabajador para el 30 de abril. Se tratará de una manifestación que incluirá a sectores de la Iglesia críticos a la gestión libertaria y a la Unión de los Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), otro grupo que le muestra los dientes a la actual gestión.
La semana próxima la organización que comanda Alejandro Gramajo tiene previsto un cónclave con el triunvirato de la calle Azopardo, donde la mesa ejecutiva de la UTEP confirmará que se sumará a la marcha sindical.
A su vez, brindará un detallado informe sobre el impacto en términos sociales que generaron las políticas económicas del Gobierno y en particular la decisión de suspender el Volver al Trabajo.
Detrás de la agrupación hay otros colectivos como el Frente Piquetero y Libres del Sur, atentos a todo movimiento contra el oficialismo y que se suman a las actividades. Una mirada que es compartida por el Frente de Sindicatos Unidos, un armado que aglutina a sindicatos de la CGT y las CTA. Y que ya tiene próximo paso: convocó a un plenario de más de 1.500 delegados el 1 de Mayo para debatir un programa del movimiento obrero.
Plantean dos ejes centrales. Por un lado, la continuidad de la movilización para avanzar en la derogación de la reforma laboral. Por el otro, la construcción de una propuesta programática que incluya las demandas de los trabajadores y aborde problemáticas sociales más amplias.
El frente sindical está integrado por organizaciones de distintos sectores, entre ellas la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), Aceiteros, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), el Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU), Capitanes y Patrones, los gremios aeronáuticos APA, APLA y UPSA, FETIA, SVYARA, ATEPSA, CTERA, CONADU, sindicatos docentes, ferroviarios y otras 140 organizaciones.
Hay otra contorsión que toma forma: sectores industriales, algunos vinculados a Techint, empezaron a dialogar con miembros de la CGT. Ese vínculo podría quedar plasmado en un documento con recomendaciones y críticas a la gestión de La Libertad Avanza, con un eje central: que se proteja la industria nacional y se deje de dañar las fuentes laborales.