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Historia, servicios y datos del aún desaparecido submarino ARA San Juan 

Fue adquirido en Alemania al astillero Thyssen Nordseewerke en 1978, y desde el 15 de este mes está desaparecido.
Jueves, 30 de noviembre de 2017 01:17

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El San Juan (S-42) fue el último submarino que la Argentina adquirió en 1978 para su Marina de Guerra. Fue concebido para ataques contra fuerzas de superficie, submarinos, tráfico mercante y minado.
Lo construyó el astillero alemán Thyssen Nordseewerke, en Emden. Fue botado el 20 de junio de 1983 e izó por primera vez el Pabellón Nacional el 18 de noviembre de 1985. 
Luego de las pruebas de mar y puesta a punto en el Mar del Norte, nuestra Armada lo recibió el 2 de diciembre de 1985. El 21 de ese mes, zarpó rumbo a nuestro país (base naval de Mar del Plata) a donde arribó el 18 de enero de 1986, después de navegar 27 días sumergido. 

La propulsión

Originalmente el San Juan contó con propulsión eléctrica y 960 elementos de baterías de plomo-ácido. La energía era provista a un motor eléctrico de propulsión, de 6.400 kw de potencia, y que transmitía su movimiento a la hélice. Para carga de baterías contaba con cuatro motores diesel de 1.200 kw de potencia, que a su vez movían cuatro alternadores de 4.000 amperios.

Servicio destacados

En 1992, participó en la “Fase Cero” del ejercicio Unitas XXXIII con unidades de los EEUU en aguas del mar Caribe. En esa oportunidad utilizó como base de apoyo a la base naval Roosevelt Roads, Puerto Rico.
En 1994 participó del operativo “George Washington-FLEETEX 92/2”, junto a buques de la US Navy, en aguas del Atlántico Norte próximas a la base naval de Norfolk. Ese mismo año efectuó el “Operativo PASSEX 24-94” junto con unidades de la Armada de Venezuela, en el Mar Caribe.

Reparación de media vida

El 17 de agosto de 2007 el San Juan ingresó al astillero Tandanor para la denominada reparación de media vida. Se le seccionó el casco para remotorizarlo y cambiar elementos de sus baterías. Estos arreglos le permitieron aumentar 30 años más de vida útil. 
En 2011 comenzó el reensamble del casco. Previo a ello se le había incorporado un radar portátil de navegación, equipos de comunicaciones y un plotter Garmin GPSMAP 5012. 
Al finalizar la reparación de media vida, el San Juan se hizo a la mar en 2014. Ese año recargó baterías, realizó pruebas de mar y regresó a su base en Mar del Plata.

Desaparición 

El 15 de noviembre pasado a las 7.30 (hora local) el San Juan desapareció en el Mar Argentino. Llevaba a bordo 44 tripulantes, entre ellos varios salteños: Roberto Daniel Medina, Víctor Marcelo Enríquez, Jorge Eduardo Valdez, Sergio Antonio Cuéllar, Alberto Ramiro Arjona y Luis Carlos Nolasco. 
El pasado miércoles 23, barcos y aeronaves de 13 países rastrillaron afanosamente el lecho marítimo sin resultados. 
Por fin, el jueves 24, el país se conmovió al saber que sensores de países extranjeros habían detectado una explosión en el Mar Argentino, justamente el 15 de noviembre. 

Los tres primeros submarinos argentinos

Se los construyó en Italia y prestaron servicio hasta 1960

Si bien la flota de la Fuerza de Submarinos fue creada en 1953, el país ya contaba con submarino desde 1932. 
La historia de los submarinos argentinos comenzó en las postrimerías de la presidencia del Dr. Marcelo T. de Alvear. Fue más precisamente el 15 de octubre de 1927, cuando la Argentina firmó un contrato con el Astillero Franco Tosti de Taranto, Italia, para que le construyera tres submarinos. 
Entre la firma de aquel contrato y la entrega de las naves pasaron más de 5 años. Y en ese lustro, hartas cosas habían ocurrido por estas pampas y cerros: la presidencia de Alvear había concluido; Hipólito Yrigoyen había sido presidente por segunda vez; el general Félix Uriburu lo había derrocado en septiembre de 1930, y por fin, desde febrero del 32, Agustín P. Justo era el nuevo presidente argentino. Fue entonces que los itálicos submarinos fueron bautizados Santa Fe, Santiago del Estero y Salta. 

La entrega

El primer submarino entregado por el astillero italiano fue el Santa Fe. La ceremonia fue el 26 de octubre de 1932, y tres meses más tarde los submarinos restantes. Luego que las tripulaciones se capacitaran, las tres naves zarparon rumbo a nuestro país bajo la comandancia general del capitán de Fragata Ramón A. Poch, a la sazón, comandante del S-2 (Salta).
De Italia a la Argentina, los navíos hicieron un alto en Las Palmas (Canarias) donde se reabastecieron. Por fin, el 7 de abril de 1933 llegaron al puerto de Buenos Aires. Luego de ser carenados en los taller de Dársena Norte, partieron rumbo a su base en Mar del Plata, junto al guardacostas General Belgrano, su buque madre. 

La Fuerza de Submarinos 

Los tres submarinos adquiridos en Italia recibieron su pabellón de combate el 15 de octubre de 1933, en el puerto de Santa Fe. Y en sus largas vidas, hicieron numerosos ejercicios marítimos, recorriendo las aguas de nuestro extenso litoral. Y también alojaron a numerosas promociones de submarinistas. 
En 1947, el guardacostas General Belgrano fue reemplazado por el Independencia, y en 1948 se agregó el buque Alférez Mackinlay, como nave de salvamento, tarea que cumplió hasta 1950, cuando fue relevado por el remolcador Diaguita. 
En 1949, la corbeta República fue asignada al Centro de Instrucción y Adiestramiento en Guerra Anti-Submarina (Escuela Antisubmarina). En 1950 se incorporó a la flota de submarinos el buque-taller Ingeniero Gadda, y en 1953, en la presidencia de Juan D. Perón, se creó la Fuerza de Submarinos. Por fin, la primera generación de submarinos terminó de ser radiada en 1960, cuando el Santa Fe hizo su última inmersión.

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