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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró ayer que su país está preparándose para un duro ataque contra Irán si fracasan las negociaciones que arrancan hoy en Pakistán, o si Teherán vulnera el frágil alto el fuego acordado el martes.
En una entrevista concedida al diario The New York Post poco después de que el vicepresidente, JD Vance, despegara rumbo a Islamabad para encabezar la delegación estadounidense que negociará con Irán un posible acuerdo de paz, el republicano aseguró que el Pentágono se está armando para abrir además por la fuerza el estrecho de Ormuz ante la posibilidad de que se rompa el diálogo.
"Estamos preparando un reinicio (de la ofensiva). Estamos cargando los barcos con la mejor munición, las mejores armas jamás fabricadas. Incluso mejores que las que utilizamos anteriormente, íy con aquellas los hicimos pedazos!", aseguró al diario. "Si no llegamos a un acuerdo, las utilizaremos, y las utilizaremos con gran eficacia", amenazó Trump.
También subrayó la desconfianza que le plantean las negociaciones que arrancarán hoy después de que Teherán hiciera públicas una serie de demandas que dijo que Washington había aceptado negociar, algo que la Casa Blanca desmintió argumentando que Irán tuvo que presentar una nueva propuesta condensada que fuera de su gusto. "Estamos tratando con personas que no sabemos si dicen la verdad o no", sostuvo Trump.
"Delante de nosotros, afirman que se están deshaciendo de todas las armas nucleares, que ya no queda nada. Pero luego salen ante la prensa y dicen: 'No, en realidad nos gustaría enriquecer uranio'. Así que ya lo averiguaremos", señaló.
Sobre este tema, declaró que Irán no puede tener un arma nuclear, enfatizando que este es el objetivo principal en cualquier negociación con Teherán. "Un buen acuerdo contemplaría que Irán no tenga un arma nuclear, es el primer objetivo. No pueden tener armas nucleares, es el 99% de lo que buscamos", manifestó.
La delegación norteamericana que negociará con Irán estará encabezada por el vicepresidente JD Vance, quien estará acompañado por el enviado especial para Oriente Medio, Steve Witkoff, y el yerno de Trump, Jared Kushner, mientras que Irán esté representado en la capital pakistaní por el canciller iraní, Abbás Araqchí, y el presidente del legislativo iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf.
Reclamo iraní
El presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, afirmó ayer que EEUU aún no ha cumplido con dos de las condiciones que aceptaron para comenzar las negociaciones de paz en Pakistán, como son el alto el fuego en Líbano y la liberación de los activos iraníes congelados. "Aún quedan por aplicarse dos de las medidas acordadas de mutuo acuerdo entre las partes: un alto el fuego en el Líbano y la liberación de los activos iraníes congelados antes del inicio de las negociaciones", dijo en X Qalibaf. "Estas dos cuestiones deben resolverse antes de que comiencen las negociaciones", subrayó.
Irán, en "máxima alerta"
El principal comando militar de Irán, el Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, declaró ayer que sus fuerzas armadas se mantienen en estado de máxima alerta, como durante la "batalla asimétrica" de 40 días, ante los "frecuentes incumplimientos" de EEUU e Israel.
Recalcaron que Irán no renunciará a sus derechos legítimos y no cejará en su empeño ante los "agresores criminales" que atacaron al país. Los líderes "criminales" de EEUU e Israel y sus jefes militares "derrotados" no tienen derecho a amenazar al pueblo iraní ni al "invencible" frente de resistencia, señalaron. Y advierten que si los "enemigos" continúan sus ataques contra Hezbollah y el pueblo "oprimido" del Líbano, las fuerzas armadas iraníes les darán una respuesta "contundente y dolorosa". Finalmente, indicaron que Irán impulsará la gestión del Estrecho de Ormuz hacia una nueva fase.