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El terremoto que sacudió a Colombia durante la mañana del lunes dejó una profunda huella en varias regiones del país. Con epicentro en el oeste colombiano, el movimiento sísmico provocó el colapso de edificios, daños en hospitales e importantes interrupciones en los servicios básicos, convirtiéndose en uno de los desastres naturales más graves registrados en los últimos años.
Las autoridades continúan con las tareas de rescate y asistencia en las zonas afectadas. Según los últimos reportes oficiales, el sismo dejó cientos de muertos y miles de heridos, mientras que numerosas personas permanecen desaparecidas entre los escombros.
En ese contexto, Juan Pablo Carrillo, residente del municipio de Zarzal, en el departamento Valle del Cauca, relató cómo vivió el terremoto y describió el impacto que tuvo en su comunidad.
"Nunca había sentido un temblor tan fuerte"
Carrillo recordó que el terremoto ocurrió a las 7:34 de la mañana (hora de Colombia) y que los primeros minutos estuvieron marcados por el miedo y la incertidumbre.
"Mucho, mucho susto, mucho, de verdad mucho pánico, desesperación. Primera vez que siento un temblor tan fuerte. Ya después supimos que había sido catalogado como un terremoto".
Juan Pablo explicó que Zarzal se encuentra a unas dos horas por carretera de Cali, una de las ciudades más golpeadas por el fenómeno, y que la magnitud del movimiento sorprendió incluso a quienes están acostumbrados a registrar sismos de menor intensidad.
Cientos de víctimas y ciudades devastadas
Según relató, los departamentos más afectados fueron Valle del Cauca, Risaralda y Caldas, donde ciudades como Cali, Pereira y Manizales sufrieron graves daños estructurales.
"Hasta ahorita, en los cinco departamentos donde más afectó este terremoto, van alrededor de 225 muertos y unos 2.500 heridos. Muchas edificaciones colapsaron, clínicas en la ciudad de Cali y en Pereira."
Carrillo señaló que durante varias horas numerosas localidades quedaron completamente aisladas debido a la interrupción de los servicios esenciales.
Sin agua, electricidad ni comunicaciones
Uno de los mayores problemas para los habitantes de Zarzal continúa siendo la falta de agua potable: "Quedamos sin fluido eléctrico, sin internet, sin agua. Ahorita todavía tenemos un problema con el agua porque hubo un daño y hay como siete municipios afectados. Se supone que vamos a estar como 15 días sin este servicio."
Mientras se realizan las reparaciones, camiones cisterna distribuyen agua entre las familias afectadas para cubrir las necesidades básicas.
Viviendas destruidas y familias que lo perdieron todo
En Zarzal también se registraron importantes daños materiales. Carrillo explicó que uno de los sectores más afectados fue el barrio 28 de Mayo, un asentamiento donde muchas viviendas fueron construidas con materiales precarios.
"Muchas familias que no tenían dónde vivir hicieron unas casitas de madera que no tenían un soporte muy bueno. Algunas de esas casas colapsaron."
Además, indicó que al menos tres personas fallecieron en el municipio, aunque la cifra podría aumentar debido al derrumbe de un edificio donde presuntamente había varias personas en su interior.
El miedo continuó durante toda la noche
Después del terremoto, el temor a nuevas réplicas hizo que muchas personas permanecieran durante horas en las calles: "Había mucho miedo, mucha gente todavía por fuera, con temor de entrar a las casas y que nuevamente se repitiera un sismo de esta magnitud".
Carrillo también contó la situación que atravesó su familia. Su esposa había sido operada recientemente de una rodilla y, en medio de la emergencia, tuvieron dificultades para evacuar la vivienda y asegura que su esposa “tenía mucho temor de dormir, pensando que de pronto iba a suceder otra vez”.
Rescates en marcha y vías dañadas
Mientras los equipos de emergencia continúan buscando sobrevivientes bajo los escombros, todavía existen barrios enteros sin energía eléctrica, especialmente en Cali.
Carrillo relató que uno de los hechos que más conmueve a la población es el derrumbe de un hogar de bienestar infantil.
"Todavía hay muchas personas bajo los escombros. Allí hubo un hogar de bienestar infantil donde había muchísimos niños y algunos todavía están bajo los escombros."
A esto se suma el deterioro de la infraestructura vial. Un puente que conecta Zarzal con otros municipios sufrió daños estructurales y solo permite el paso de vehículos livianos, dificultando el transporte de alimentos, insumos y ayuda humanitaria.
Una comunidad golpeada, pero con esperanza
Pese al difícil panorama, el vecino destacó la solidaridad que comenzó a surgir entre los habitantes de la localidad: "La comunidad está consternada. Estamos tratando de apoyarnos unos a otros con aquellos amigos que han perdido sus casas y sus enseres”.
Y concluyó con un mensaje que resume el sentimiento que hoy atraviesa a miles de colombianos: "Hay tristeza, pero también mucha esperanza, mucho valor para salir adelante. Colombia con mucha fuerza ahorita para poder levantarse de todo este sufrimiento”.