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24 de Marzo,  Salta, Centro, Argentina
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Palabras para los "negacionistas" de estos tiempos

Martes, 24 de marzo de 2026 01:27
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Apreciado lector nuestro en distintos medios periodísticos donde nos expresamos en una trayectoria de seis décadas y lo seguimos haciendo hoy en esta tierra hermosa -al decir del genio del Barba Castilla- en este medio que transita su 34° año de existencia, signados desde el primer día por un compromiso de vida en la defensa de la democracia con justicia social y enfática vigencia de los derechos humanos, dentro de los cuales son banderas -naturalmente- la libertad de expresión y la libertad de prensa.

Va de suyo que es este 50 aniversario del golpe genocida de 1976 el nos vuelve a encender la memoria, y otra vez, como el año pasado, fuertemente motivados por ofensiva de un negacionismo propiciado por los embates de un gobierno de fuerte tufillo autoritario personalizado en las dos principales figuras que son Javier Milei y Victoria Villarroel, cuyo divorcio político para la gestión obviamente no lo es igual en cuanto a lo ideológico y centralmente para la imposible redención de los crímenes de Lesa Humanidad, que ya la Justicia condenó y sigue juzgando.

Así las cosas, es ineludible volver sobre esa declaración de principios que asume el periodismo libre desde su existencia misma, jalonada en el calendario de las fechas históricas a partir de la Gaceta de Buenos Aires, el tiempo de la imprenta de los Niños Expósitos que atesoramos en nuestra tierra, precisamente en Cafayate, y que merece el destino de un proyecto propuesto al gobierno provincial (y a la vez ignorado) para la creación de un Museo del Periodismo de Salta; y por supuesto, en letras destacadas, un riquísimo historial de escribas que honraron las letras salteñas con la pluma y la palabra. Idea que no abandonará jamás, por sobre los "olvidos" de las promesas de campaña, como la del también pendiente Museo del Folklore y la Poesía, y, en definitiva, de una política cultural decidida como prioridad.

50 años han pasado y tras el premeditado párrafo anterior que pareciera ajeno a la fecha pero que en lo profundo no lo es, volvamos la lente a enfocar esta tormenta que vuelve a cernirse sobre el pensamiento democrático en forma tan burda pero tan planificada que inclusive nos llevan a presenciar como una gestión natural un pretendido "perdón" del poder de turno a quienes la Justicia, en democracia, ha condenado.

Amnistía

Hoy, desde el gobierno se trabaja fuertemente en "crear la conciencia" de una necesaria amnistía para condenados por Lesa Humanidad, llegándose inclusive a una enferma pretensión de convertir criminales en "héroes". No hace falta explicarlo en detalle por harto conocida, pero eso sí remarcando que se recurre empeñosamente para ello, a la reivindicación de aquella historia de la "Teoría de los dos demonios" harto probada como falsa e inmoral por el Nunca Más, el Juicio a las Juntas Militares del Golpe de 1976 y los Juicios por la Verdad ya con sentencias irrefutables o aún en proceso (muy frenados) en distintas provincias.

"No puede ser que se pretenda corregir lo que la historia ya juzgó: una dictadura genocida. Todo está grabado en la memoria. En la memoria encendida de los pueblos".

La idea de editorializar sobre este 24 de marzo no admite medias tintas en este maravilloso oficio que, al decir del genio del gran Gabo Gabriel García Márquez, tiene sobre sí un inocultable riesgo que implica la complicidad de omitir denunciarlo como lo que la historia ya juzgó: una dictadura genocida. Así de claro, liso y llano es el veredicto que se pretende corregir vía la defección de la ética y de la moral política y también periodística.

De un necesario y provechoso cuestionamiento a esta filosofía, formas y gestos del pensamiento ideológico que gobierna encabezado por un conspicuo "libertario loco" (y su vice de campaña y fórmula), este cronista toma el tema desde lo personal, simplemente por la facilidad que habilita hablar en primera persona.

Así, con firma y sello, pienso y digo: justo a mí, señoras y señores negacionistas, vienen a contarme una historia que es la mía, en gran medida. Con la diferencia de no ser victimario, sino víctima. Sobreviviente.

Por la tiranía del espacio debo decirle que cuando en otras editoriales condenaba fuertemente actitudes serviles en pro de convertir criminales condenados por Lesa Humanidad en "héroes", ya hace unos años, antes del apogeo fascistoide actual (para nada liberal en la correcta interpretación del término) publiqué un libro llamado "El Vuelo 718, con la Memoria Encendida" que sirve por siempre de respuesta al afán "revisionista" del proceso genocida.

"Hoy, desde el gobierno se trabaja fuertemente en 'crear la conciencia' de una necesaria amnistía para condenados por lesa humanidad".

Se trata, "El Vuelo 718", del fiel relato del Tercer Juicio por la Verdad desarrollado en la provincia de Jujuy, sobre el traslado de 90 presos políticos (78 varones y 12 mujeres) desde la mugrosa cárcel de Villa Gorriti al campo de concentración que fue la Unidad N° 9 de La Plata.

Se imaginará el lector cuán difícil, imposible, resulta resumir en un par de párrafos, o en cien igual, todo lo testimoniado y comprobado en aquel juicio en el TOF que, llevado a un libro donde se eterniza la condena por probadas torturas y en este caso solamente también se sumaron casi un centenar de privaciones ilegítimas de la libertad, se anticipaba a esta ofensiva oficial del negacionismo.

Dicho esto, precisando que "Operación Vuelo 718. Con la Memoria Encendida" se terminó de imprimir en el mes de enero de 2019 en Centro Editor Mundo Gráfico, de la ciudad de Salta, e inscripto como ISBN 978-987-698-258-8, categorizado: 1 Historia Argentina. 2. Literatura Testimonial. I Título CDD 582.

Veamos entonces una muestra de las razones sobre las que la Justicia determinó su fallo condenatorio en un caso de aquel traslado que no fue vuelo de la muerte por obra y gracia del azar, de algún Dios y más probablemente del destino. No fue la hora del final.

Un final que -está escrito en el Juicio jujeño- relata: "También fueron varios los testigos que recordaron que en un momento del vuelo los amenazaron con que los iban a tirar desde el avión… que iba a ser su último vuelo… Que si sabían nadar podrían salvarse porque iban a tirarlos al Paraná…"

Es así como proclamaban que ese Hércules se podía convertir en un arma mortal como lo fueron los incontables vuelos de la muerte de aquel genocidio que jamás podrán ser ocultados y mucho menos negados.

"Las víctimas varones -sigue el relato testimonial- relataron que cuando llegaron a La Plata, los bajaron del avión y les sacaron las vendas con la orden constante de mantener la cabeza gacha, recibiendo golpes a quienes no obedecían…"

"Así, asustados, humillados y duramente torturados llegaron al penal de La Plata donde continuaron siendo sometidos al proceso de despersonalización y quebrantamiento moral y físico del plan criminal…"

Las 12 mujeres de ese traslado, en un avión de menor porte y con destino a Devoto, en modo alguno se salvaron o sufrieron menos. Así lo testimoniaron con ejemplar templanza y valentía ante el Tribunal.

"Mercedes Zalazar, por ejemplo, recordó que el día de l hecho a la mañana temprano un grupo de hombres en el que había militares y personal del servicio penitenciario ingresó y comenzó a abrir las celdas, con la ayuda de celadoras que tenían las llaves. En su caso ingresaron a la celda, la tiraron contra una pared, luego la empujaron hacia afuera donde se escuchaban gritos masculinos como dando órdenes, diciéndoles que se apuraran… Agregó que estaban aterradas porque recordaban el caso de Juana, Alicia y Dominga, compañeras a las que sacaron del penal y nunca volvieron… Después de una fila que le pareció larguísima les ataron las manos atrás y las introdujeron en un celular del Servicio Penitenciario Provincial con la cabeza gacha y sin mirar nada… Estaba como un pájaro asustado y completamente helada… Al llegar al aeropuerto las dejaron durante horas en el celular todo de metal, cerrado y al rayo de sol…Era un horno… nos chorreaba el agua por la cara…".

Bestialidad del traslado

Volviendo al Hércules y los 78 prisioneros encadenados leemos: "Dentro del avión, todas las víctimas fueron ubicadas -siempre por medio de violencia y maltratos- de la misma forma las obligaron a sentarse de cuclillas en el piso, mientras las cadenas que las sujetaban eran enganchadas en las argollas colocadas en el piso del avión; fueron obligadas a colocar la cabeza entre las piernas y la mano que les quedaba libre sobre la nuca, así, en esa posición durante todo el viaje. "En esa posición de indefensión emprendieron el viaje descripto por los mismos testigos como "una tortura", "una barbarie", "un martirio" o "un tormento, entre otros adjetivos…".

Sólo para que imaginemos como inició dicho viaje citaremos el testimonio de Enrique Picardo, quien fue específico en mencionar no solo la posición en que los encadenaron al avión sino como, al momento de elevarse el avión, sintieron la falta de oxígeno, y cómo sus brazos fueron tironeados por las esposas, que era lo único que los sujetaba al avión… comprimiéndose más y provocando mucho dolor…"

"También fueron coincidentes en relatar que estos guardias "caminaron sobre ellos, que se sentaron sobre ellos (y que los orinaban) mientras los golpeaban…" "Y fueron coincidentes en recordar cómo fueron obligados "por ser coyas jujeños peronistas de mierda, o zurdos de mierda que no van a volver más…" a cantar "el arroz con leche", "debajo de la morera", "el carnavalito Viva Jujuy" y "la marcha de San Lorenzo" entre otras, y que tanto el que cantaba como el que no cantaba y/o lo hacía a disgusto de los guardias (que hedían a bebida blanca según otros tramos del juicio) recibía más golpes…".

"Al respecto viene al caso recordar lo declarado por el ex agente penitenciario Gabriel Eduardo Grobli, quien recordó haber informatizado todo el armamento del Servicio Penitenciario Federal en el año 1989 y conforme a ello pudo saber que, en la época de los hechos, el SPF contaba con bastones (de caucho se llaman) con alma de acero, es decir con una varilla rígida en su interior…" (En varios testimonios de mencionan las espaldas moradas por el brutal castigo sobre los cuerpos indefensos) Negacionistas, con todo respeto los invito a que relean la historia.

Juicio en Jujuy

Y en ella, este capítulo del Tercer Juicio por la Verdad en Jujuy, que se suma como enésimo caso al Nunca Más, así como al antecedente histórico del Juicio a las Juntas Militares, en un fallo condenatorio de "12 y 14 años de prisión, INHABILITACIÓN ABSOLUTA Y COSTAS, por ser autores materiales de los delitos de privación ilegítima de libertad, agravada por haber sido cometida con violencia y amenazas (art. 144 bis inciso 1 con la agravante del art. 142 inciso 1. Ley 14416) (en perjuicio de todos los trasladados, varones y mujeres) todo en concurso real en noventa hechos (art. 55 del Código Penal) CALIFICÁNDOLOS COMO DELITOS DE LESA HUMANIDAD (artículos 12, 19, 29 inciso 3,40 y 41 del Código Penal, artículos 530, 531 y concordantes del Código Procesal Penal de la Nación, conforme se considera.

Lean la historia sin fanatismos, y midan en su gravedad extrema los renovados desaforados gritos de estos tiempos de seudo liberalismo -como los de aquellos centuriones de la "Operación Vuelo 718" de la dictadura genocida- que denigran la Constitución y las instituciones de una república justa, libre y soberana.

De una República soñada y siempre posible. Siempre posible, al decir esperanzado de los versos difulvianos que cantamos en jóvenes, y seguimos cantando.

Todo está grabado en la memoria. En la memoria encendida de los pueblos. Es historia universal esa verdad, que conlleva como mandato irrenunciable la exigencia de Justicia.

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