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Relato de una rusa, quizá captada por una red de trata

Llegó al país embarazada. Para la Justicia fue captada por una red de trata. Ella lo niega. Fue detenida y luego liberada.
Lunes, 26 de enero de 2026 01:29
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La investigación por la secta de origen ruso que habría funcionado en Bariloche se convirtió en uno de los casos más complejos para la Justicia federal en Río Negro. La fiscalía acusa a 21 personas de haber integrado una organización criminal transnacional con fines de trata de personas.

A pesar de las pruebas que existen, una de las jóvenes, que para los investigadores fue captada por esta red, dio su versión de los hechos en una entrevista con TN, y, lejos de reconocerse como víctima, sostiene que viajó a la Argentina por decisión propia y que nunca fue explotada.

Según relató Elena Makarova, llegó al país escapando de una relación violenta en Rusia. Buscaba tranquilidad, estabilidad emocional y un entorno seguro para transitar su embarazo. Eligió Bariloche.

"Tenía como objetivo descansar y recuperarme mentalmente de lo que me pasó. La estadía en Bariloche, no presentó ningún problema. Todo fue cómodo, disfrutando de que pronto sería mamá", relató.

En ese contexto, conoció a dos mujeres que luego quedarían involucradas en la investigación judicial. Por un lado, "Angelina", a quien define como una amiga cercana de su madre y una especie de "hermana mayor"; y Svetlana, quien oficiaba como traductora. "Ella me ayudaba cuando iba al hospital para traducir mis preguntas a los médicos y sus respuestas, así como los consejos que me daban", dijo. "Solo a ellas conozco", remarcó.

Elena Makarova niega haber conocido al resto de los acusados

La fiscalía, sin embargo, sostiene que ambas forman parte de una organización criminal que habría captado a la joven aprovechándose de su situación de vulnerabilidad. Incluso, a quien ella conoce como Angelina,en realidad tiene otro nombre en Rusia. Elena Makarova niega haber conocido al resto de los acusados.

"Nunca los vi, no me comuniqué con ellos y de ninguna manera nos une nada. Con Angelina y Svetlana me acerqué mucho, hablaba mucho sobre mis relaciones pasadas, mi embarazo, el bebé y mi futuro. Paseábamos al aire libre, comprábamos ropa para el bebé e incluso le tejí un enterito, pantaloncitos y otras prendas que, lamentablemente, él no alcanzó a usar porque no las llevé al hospital", recordó.

El caso comenzó a investigarse a partir de una denuncia del personal médico del hospital de Bariloche cuando cursaba un embarazo de casi nueve meses. Según consta en el expediente, los profesionales advirtieron un "evidente estado de sometimiento", donde las acompañantes no la dejaban hablar y respondían por ella.

Días después, durante el parto por cesárea, se produjo el episodio alarmante. De acuerdo con la acusación fiscal, las mujeres que la acompañaban intentaron que el recién nacido fuera inscripto con el apellido de Konstantin Rudnev, el presunto líder de la organización, bajo el argumento de que él era el padre y se presentaría más adelante. La maniobra fue rechazada por los médicos y una de las imputadas habría intentado modificar la partida de nacimiento de manera manual.

La joven, en cambio, dio otra versión. A TN contó que fue detenida inmediatamente después de la cesárea, cuando aún estaba bajo los efectos de la anestesia. Dijo que nadie le explicó lo que estaba ocurriendo, que no hablaban su idioma y que le informaron recién en ese momento que era considerada una víctima de trata.

"Estaba muy débil y no entendía qué pasaba. El bebé estaba en mis brazos y no sabía cómo alimentarlo porque nadie me explicaba nada y nadie hablaba ruso", recordó.

"Una hora después del nacimiento, llegaron policías y fiscales a interrogarme. Me dijeron que yo era una víctima y que las personas que me rodeaban eran malas. Fue terriblemente aterrador e incomprensible", aseguró.

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