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El movimiento cotidiano en una esquina de Orán se transformó en una escena de máxima tensión en cuestión de segundos. Lo que parecía una jornada más derivó en un pedido desesperado de ayuda y en una intervención que terminó siendo decisiva para evitar un desenlace trágico.
Todo ocurrió alrededor del mediodía en la intersección de calles Calvisi y Lavalle, cuando una mujer irrumpió con su bebé en brazos en busca de auxilio. Según relataron fuentes oficiales, el menor se encontraba descompensado y no presentaba reacción, lo que generó un cuadro de extrema urgencia.
En ese contexto, efectivos de la División Seguridad Urbana del Distrito de Prevención 2 actuaron de inmediato. Entre ellos, la Sargento Andrea Demecio tomó el control de la situación y comenzó a aplicar maniobras de reanimación, fundamentales en este tipo de episodios críticos.
Los segundos fueron determinantes. Mientras la madre atravesaba momentos de desesperación, la intervención técnica permitió que el bebé recuperara signos vitales, logrando su estabilización inicial en el lugar.
Con el cuadro contenido, se dispuso el traslado urgente al Hospital de Orán, donde el menor quedó en observación médica para un seguimiento más exhaustivo de su estado de salud.
Este tipo de intervenciones no solo requieren rapidez, sino también preparación específica. La correcta aplicación de maniobras de reanimación en lactantes resulta clave en situaciones donde cada instante puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Aunque el hecho ocurrió en pocos minutos, su impacto trasciende la escena puntual: pone en valor el rol de quienes intervienen en momentos críticos y la necesidad de seguir fortaleciendo la formación en primeros auxilios dentro de las fuerzas de seguridad y la sociedad.