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8 de Febrero,  Salta, Centro, Argentina
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Campo Quijano recordará a Felipe Burgos con un acto en la plaza central

Con el "El Andariego" se abre la ronda de actos por los 50 años de 1976, año trágico del golpe de Estado. Convocan para el martes 10, desde las 17, en la Glorieta del Portal de los Andes.
Domingo, 08 de febrero de 2026 12:46
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Con Felipe Burgos se abre una serie de actos a 50 años del trágico 1976, año en que ocurrió el último golpe de Estado en nuestro país.

Desde Burgos, se vienen las conmemoraciones y homenajes a 50 años como un ejercicio de la memoria. En Salta ya vienen trabajando desde el año pasado en la organización de los actos por el secuestro del gobernador Miguel Ragone, por el 24 de Marzo, por las masacres de Palomitas y El Gallinato; entre tantas otras tragedias que, en Salta, golpearon a más de 200 víctimas del terrorismo de Estado en la provincia.

​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​​Este martes 10 de febrero, desde las 17, la Comisión de la Memoria del Valle de Lerma realizará en Campo Quijano un acto homenaje a Felipe Burgos, conocido como “El Andariego”. El dirigente sindical y político fue secuestrado y desaparecido el 6 de febrero de 1976 por el terrorismo de Estado. El encuentro tendrá lugar la Glorieta de la plaza central de la localidad, donde se colocará una placa conmemorativa en su honor.

"Será un acto sencillo, pero cargado de emoción y memoria, para recordar a un hijo del pueblo que dedicó su vida a la organización del campesinado, los pueblos originarios y los peones rurales, sectores históricamente excluidos de la representación sindical. Estarán presentes los familiares de Burgos y también Marcelo Rodríguez Faraldo, el biógrafo de El Andariego. Además adhiere la Mesa de DDHH de Salta, por lo que dejamos abierta la convocatoria", dijo José González Romano, antropólogo integrante de la Comisión de la Memoria del Valle de Lerma.

El homenaje se inscribe en una serie de actividades que buscan mantener viva la memoria de quien fue artífice de la mayor organización obrera rural en la provincia de Salta. Es por eso que la convocatoria es libre y abiertas a familias, organizaciones, artistas y a todos los vecinos. En la organización del acto también participa HIJOS Salta y la Mesa de DDHH de Salta que colocará una Placa de la Memoria realizada por la artista Marcela Borla.

​​​​​​​Burgos fue el fundador de la Federación Única de Sindicatos Campesinos y Afines (Fustca), organización que levantó como bandera el lema: “Ni tierra sin hombres ni hombres sin tierra”.

​​​​​​​En ese marco, el ingeniero agrícola Marcelo Rodríguez Faraldo, biógrafo de Burgos, realizó una síntesis de su vida y su obra, repasando su militancia en las décadas del 60 y 70 y su compromiso con los trabajadores rurales, lucha que le costó la vida. A partir de ese recorrido histórico, distintos dirigentes reflexionaron sobre las similitudes entre aquellas reclamaciones y las problemáticas actuales.

A casi cinco décadas de su desaparición, la figura de Felipe Burgos vuelve a convocar a la memoria colectiva, con consignas que siguen vigentes: “Ni olvido ni perdón”, y la lucha permanente por tierra, trabajo y dignidad para quienes sostienen el mundo rural.

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Un campesino indígena

Felipe Burgos nació en el año 1935 en el paraje El Manzano, en las serranías próximas a Rosario de Lerma. Fue maestro rural y creador de la Federación Única de Sindicatos de Trabajadores Campesinos y Afines (Fustca), a través de la cual desarrolló una intensa labor, protegiendo y promoviendo los derechos de los trabajadores rurales.

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​​​​​​​El “Andariego Burgos”, como era conocido, recorría las fincas y los “puestos” de pastajeros en remotos rincones, tomando contacto directo con las problemáticas de sus pobladores. Su personalidad amigable y su estampa de gaucho y guitarrero le permitían adentrarse en el mundo campesino con gran facilidad, conocer en detalles sus pesares, los conflictos que mantenían por la tenencia de las tierras que ocupaban y sus particulares condiciones de vida.

En mayo de 1973 asumió como Director General de Promoción y Asistencia a la Comunidad del gobierno del Dr. Miguel Ragone. Desde esta Dirección, Felipe Burgos pudo desplegar una notable tarea de promoción en todos los rincones de la provincia, promoviendo diversas iniciativas legislativas en favor del campesinado salteño y de los pueblos originarios.​​​​​​​

El contexto en que se desarrollaron sus actividades la Fustca se caracterizó por poseer una densidad muy particular. La información periodística y las publicaciones sobre esta época, generalmente se refieren a plazos temporales estrechos, relatando la sucesión de acontecimientos dramáticos de la vida nacional y provincial en aquella primera parte de la década de 1970.

​​​​​​​De igual manera, Felipe Burgos vivió este período con una intensidad increíble. Recorría incansablemente toda la provincia, manteniendo reuniones con campesinos e indígenas de las localidades más apartadas, a la vez que participaba de eventos nacionales e internacionales representando a los trabajadores rurales de nuestra provincia. Emitía casi diariamente comunicados de prensa en los que denunciaba los atropellos contra los obreros rurales y batallaba sin pausa para sembrar el conocimiento entre los más humildes y para despertar entre ellos una clara conciencia de su enorme capacidad de transformación social.

​​​​​​​Felipe Burgos, leal a su condición de campesino y con el conocimiento que le dio su origen, su familia, su paso por la docencia y las vivencias junto a los obreros rurales, proyectó su lucha desde el sindicalismo rural para reivindicar al campesinado y señalar las condiciones históricas de su opresión.
La Fustca significó sin dudas, el mayor grado de organización y capacidad de incidir en políticas públicas que tuvo el campesinado de Salta en toda su historia. La visibilidad que adquirió la problemática campesina durante la década de 1970, se vio potenciada a través de la alianza estratégica que logró establecer la Fustca con la CGT Regional Salta y con el Partido Justicialista.

​​​​​​​A través de un gradual proceso organizativo, Felipe Burgos fue tejiendo una importante red de solidaridad entre los diferentes segmentos de clase del ámbito rural para la constitución de un movimiento popular campesino a nivel provincial, nacional e internacional. Esta estrategia hizo que la Fustca fuera la principal referencia de una población de base campesina que nucleaba a un amplio espectro de tipologías sociales agrarias, las cuales sumaban a unas 275.000 personas.

​​​​​​​El 6 de febrero de 1976, un grupo armado, cubierto por la oscuridad de la noche, secuestró a Felipe Burgos de su domicilio en Campo Quijano, para luego ser vilmente asesinado en el paraje de El Gallinato.

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