La huelga iniciada el martes por los agentes de la Policía Federal de Brasil se extendió ayer a todos los estados del país, según el sindicato de la categoría, aunque aún no compromete del todo servicios directos a los ciudadanos como el de migración y la expedición de pasaportes. La seguridad de la población se vio seriamente resentida con la medida de los agentes federales, en medio de una creciente ola de inseguridad en el país, especialmente en las ciudades más importantes.

En febrero pasado, una huelga similar de policías afectó a todo el país. En aquel momento, el conflicto comenzó cuando dos agentes fueron acusados de un caso de gatillo fácil en Salvador de Bahía y fue necesario movilizar al Ejército para controlar la seguridad en las calles.

Según voceros de la Federación Nacional de Policías Federales, el 70% de los 9.000 agentes de la institución se había adherido hasta ayer a la huelga por mejores salarios.

La paralización se extendió a estados como el de Río de Janeiro y fue reforzada por los comisarios, que paralizaron sus actividades en algunas ciudades por otras reivindicaciones.

Pese a la adhesión de más agentes a la huelga, la expedición de pasaportes era normal en la mayoría de las grandes ciudades y también funcionaba con normalidad la entrada y salida de pasajeros en las aduanas de los aeropuertos de Río de Janeiro y Sao Paulo, pese a que los agentes amenazan con aplicar a rajatabla los trámites burocráticos, lo que puede ralentizar el servicio y generar filas de viajantes en las terminales aéreas. Por ese motivo, las primeras filas se formaron el martes en el puesto de control de la Policía Federal en Foz de Iguazú, en la frontera con Paraguay.

Las áreas más afectadas

Según los líderes sindicales, la paralización afecta principalmente las tareas de recogimiento de pruebas en la investigación de crímenes como tráfico de drogas y armas, contrabando y corrupción.

Los líderes de la Federación Nacional de Policías Federales aseguran que, pese a la extensión de la huelga, están cumpliendo con la ley que exige que al menos el 30 por ciento de los funcionarios de oficinas públicas permanezca en sus puestos de trabajo durante las protestas.

Los agentes que siguen trabajando fueron concentrados en los aeropuertos y en los puestos de expedición de pasaportes para evitar que la paralización afecte servicios de atención directa a los ciudadanos.

Otros servicios que inicialmente no serán perjudicados son los de protección de testigos y custodia de presos, así como el desarrollo de investigaciones criminales importantes.

Los huelguistas reivindican el reajuste del piso salarial y la reestructuración de la carrera para que se reconozca que los agentes son funcionarios con formación universitaria.

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...