Linchamiento
Silencio oficial por el caso de los chicos golpeados

Mientras las autoridades gubernamentales se llamaron a silencio respecto a la denuncia por la golpiza a dos menores detenido en General Gemes, la comisaría local reconoció el hecho ocurrido el lunes pasado, pero negó a través de un vocero autorizado que haya facilitado la agresión, como lo relató públicamente Mariano Ruiz, padre de una de las víctimas. Lo único que se sabe es que el Ministerio de Seguridad ordenó que se iniciara una investigación interna. La familia Ruiz esperaba la intervención del Ministerio de Derechos Humanos de la provincia, pero hasta ayer nadie se había comunicado, como tampoco tomaron conocimiento de alguna diligencia del organismo en el caso que tuvo amplia repercusión en diferentes extractos sociales. Ruiz denunció que su hijo fue detenido junto a un amigo por el supuesto robo de un celular a un vecino y que la Policía los entregó al denunciante y a familiares de este para que los lincharan en el interior de la dependencia. Según la denuncia de Héctor Miranda (19), alrededor de las 19.40, cuando circulaba en una moto por un sector oscuro del barrio 60 viviendas fue interceptado por dos personas que lo obligaron a frenar en forma brusca. Dijo que lo encañonaron con un arma de fuego y lo despojaron del celular. Minutos más tarde la Policía detuvo en la zona a dos menores que coincidían con la descripción dada por la víctima. Tenían una pistola de juguete, pero no el celular. Según la Policía, los chicos fueron identificados en la comisaría y trasladados para su revisión al hospital. De acuerdo con la versión policial, cuando retornaron a la dependencia se encontraron en el interior con el denunciante, los padres de este y otros familiares. Estos se abalanzaron contra los menores y los agredieron a golpes de puños y puntapiés. La Policía argumentó que no pudieron evitar la golpiza porque fueron sorprendidos por la ferocidad de las personas. Hasta un agente resultó golpeado. A pesar de ello ninguno de los violentos fue detenido y en ningún momento se probó que los menores hayan sido los autores del robo del celular. Valentín Miranda, padre del denunciante y uno de los agresores, trató ayer de bajar los decibeles. “Los policías no tuvieron nada que ver; fue una calentura de mi hijo a la que se sumo mi familia”, expresó . Dijo que “Ruiz mintió mucho, quizás el error de la Policía fue hacer pasar a los detenidos por donde estabamos nosotros”.