Tucumán
Gastronomía: reunión de sabores

Tucumán no es sólo paisajes y entretenimiento, es también gastronomía y con sello propio y del mejor. Un claro ejemplo de esto es la tradicional muestra de comidas y artesanías, que se desarrolla todo el año en la localidad de Simoca, al sur de la capital tucumana. A través de este encuentro, la provincia conserva y promueve notables tradiciones, exponiendo sus productos todos los sábados a lo largo del año: exquisitas comidas regionales, artesanías, miel de caña, tabletas, pastel de novia, empanadillas, rosquetes, hasta artículos importados y cigarrillos en chalas. El lugar cuenta con 50 ranchos de comidas típicas alineados a lo largo de 400 metros, donde sigue vigente la modalidad del “trueque” de productos. Algunos productores todavía llegan en los sulkys que se hicieron famosos, a tal punto que a Simoca se la conoce cariñosamente como la “Capital Nacional del Sulky”. Además de la exposición de productos gastronómicos, se realizará un desfile de sulkys y caballería gaucha.

Empanada tucumana

Las empanadas son orgullo nacional en esta provincia, que además tiene producción propia de quesos, vinos y caña de azúcar. Es imposible no tentarse en este recorrido por los paisajes tucumanos, lleno de sabrosas propuestas. La empanada tucumana no es una empanada cualquiera. Se come de parado porque es muy jugosa, el relleno se cocina con el agua en el que se hirvió el matambre. Tiene un repulgue de exactamente trece vueltas. Está hecha en horno de barro y luce el tono rojizo que le da el pimentón. Son obras maestras de la provincia y una buena excusa para adentrarse en un recorrido culinario. Preparados para alimentarlos bien, los tucumanos reciben a los visitantes con gastronomía regional a la orden del día. Es una forma de mostrar su cultura y enseñar sobre los procesos de elaboración que utilizan, pero también de compartir para que otros experimenten sabores nuevos. Es el motivo de reunión de los amigos y las familias.

Competencia nacional

Cada año, en septiembre se realiza en Famaillá la Fiesta Nacional de la Empanada y se elige a la cocinera campeona. Cálidas y matronas, ellas siempre están dispuestas a charlar con el público, contar sobre la tradición de la cocina y, por supuesto, dar de comer lo que preparan. Ese platillo típico está presente en toda la provincia.

La Feria de Simoca se realiza cada sábado de manera ininterrumpida desde hace más de tres siglos y permite experimentar las tradiciones más arraigadas y degustar toda la gastronomía regional.

Fiesta de la Pachamama

Como cada febrero, Amaicha del valle se prepara para celebrar la Fiesta de la Pachamama. Su celebración es la más antigua de todo Tucumán y una de las principales del país que tienen patrimonio religioso-festivo. Sin duda, una de las más tradicionales de la provincia. Es una práctica ancestral de la que participan no sólo los descendientes indígenas, sino todos los habitantes que quieran, incluso aquellos que profesan la religión católica. Es una verdadera fiesta de color, en la que se elige a la Madre Tierra, se realizan espectáculos y bailes regionales, se disfruta de una gastronomía típica y los turistas pueden comprar productos en las ferias artesanales que rodean a la plaza de Amaicha. Todo un pueblo y sus alrededores viven los festejos del carnaval, alegría contagiosa hasta a los que llegan de más allá de los límites geográficos. Normalmente los festejos duran una semana y en el último día una mujer elegida entre las más ancianas del lugar asume el papel de la “Pachamama”.

Fiesta nacional del queso

La Fiesta Nacional del Queso se realiza todos los años en Tafí del Valle en el mes de febrero, un gran festival folclórico del cual participan artistas locales y nacionales en un escenario de grandes proporciones al aire libre. La elaboración del queso es una de las industrias más antiguas de Tucumán, que se proyectó en el valle de Tafí por iniciativa de los sacerdotes jesuitas en el siglo XVII. Se realiza un concurso para conocer al mejor queso tafinisto, el mejor puesto artesanal, se pueden observar tareas de corral, doma y enlazada.

Más delicias

Recorrer los tambos artesanales de Tafí, donde se usan técnicas jesuitas, ayuda además a aprender sobre la herencia que dejaron los antepasados en la zona. En algunas estancias la gastronomía gira alrededor del queso por lo que a las visitas guiadas se suman degustaciones. Claro que lo dulce también tiene su lugar. Gracias a las plantaciones de caña de azúcar brillan los alfeñiques (caramelos muy duros con ese ingrediente) y los postres tradicionales son el quesillo con dulce de cayote y nueces, los higos y los zapallos en almíbar. Estos últimos tres, ideales de combinar con un vino local de, esos que se hacen en tierras secas y de menor altura. Los terruños de Tucumán dan vida a elixires diferentes como el tannat, y es un placer probarlos. A la mística que genera la empanada con sus aromas y sabores se suman las estancias por recorrer, las humitas a la olla, los tamales y muchas otras opciones tan admirables como los paisajes que acompañan cada comida.

 

Imperdibles

 

El visitante no debe dejar de probar el infaltable sándwich de milanesa en la ciudad de San Miguel (hay cientos de locales dedicados a prepararlos). También pueden ir hacia Tafí del Valle para conocer la elaboración artesanal de queso manchego, herencia de los jesuitas.