El estremecedor crimen desatado el viernes 27 de enero en el barrio San Nicolás de Vaqueros, donde Jimena Beatriz Salas de 44 años fue brutalmente asesinada, mantiene firme la atención de los salteños. Las últimas novedades que trascendieron sobre el posible femicidio fueron las declaraciones realizadas por una de las dos hijas de la víctima, una niña de tres años, quien fue sometida a Cámara Gesell. Según se pudo saber, la pareja de Jimena, Nicolás Cajal, estaría cada vez menos implicada en el homicidio, sin embargo los investigadores no descartan ninguna hipótesis.
El viernes 27 de enero, al mediodía, Jimena Salas fue salvajemente asesinada. En ese trágico y mortal interín sus hijas permanecían en el baño de la casa ubicada en la calle Las Virginias 164 de Vaqueros. Luego de un tiempo prudencial y tras asegurar que una de las niñas estuviera en condiciones de poder hablar acerca de lo sucedido, profesionales médicos y psicólogos la expusieron a un círculo cerrado de Cámara Gesell y no descartan hacerle una segunda.

Según investigadores de la causa, en el transcurso de esta semana se darían a conocer algunos de los análisis genéticos y biológicos colectados en el crimen de Vaqueros.
La declaración de una de las niñas que estuvo encerrada en el baño cuando mataban a su madre con más de 40 puñaladas es importante, según investigadores, pero no son concluyentes. "Sirven para acompañar la investigación y pueden impulsar nuevas líneas de investigación, pero de ninguna manera pueden ser concluyentes", le dijo la fuente a El Tribuno. Si bien no se pudo tener acceso a la información de la Cámara Gesell, lo expuesto por la niña dejaría afuera de la escena a Nicolás Cajal, pareja de la víctima.

Características del crimen

La atrocidad perpetrada en el crimen de Jimena Beatriz Salas hace suponer que el autor del crimen es alguien vinculado o al menos conocido de la víctima. Dicha presunción fue arrojada desde un primer momento por el fiscal penal Rodrigo Miralpeix y la causa luego pasó a manos de Pablo Paz; ambos estuvieron en el lugar del crimen.
Más de 40 puñaladas y ensañamiento expuso una escena brutal del crimen, sumado a otras características del lugar, donde no hubo un ingreso forzado ni se robaron elementos, hacen sospechar que la o las personas que ingresaron a la vivienda Cajal Salas eran conocidas de Jimena. No necesariamente esa o esas personas pueden estar vinculadas al círculo familiar más íntimo de la víctima.
Según los investigadores de uno de los crímenes más sangrientos en la historia de la provincia, las pruebas importantes en la causa, como son las genéticas, biológicas y análisis de aparatos electrónicos como celulares y redes sociales, entre otros, serán vitales para seguir el camino de la investigación y encontrar al autor del homicidio. En ese sentido, también sirven para descartar cuestiones como por ejemplo la participación de Cajal en el cruento episodio.

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