Caso Nahuel: "Vi clarito cómo sacó el  fierro y le perforó el cerebro"

En la diminuta Sala VII del Tribunal de Juicio de esta ciudad comenzó ayer el juicio por el joven asesinado el 3 de enero en una esquina del barrio Solidaridad. Los imputados son funcionarios de la Policía provincial, Juan Carlos Cardozo y Emiliano Gastón Aguilera, acusados de homicidio calificado e incumplimiento de los deberes de funcionario público y encubrimiento, respectivamente. En la primera audiencia pasaron frente al estrado la familia López, testigos directos del feroz crimen.

El último de los testigos en ingresar a la Sala VII del Poder Judicial fue uno de los cinco jóvenes que estaba aquella cruenta tarde noche en la esquina de las calles Martín Fierro y Fortín Las Juntas del barrio ubicado en la zona sudeste de Salta capital. Emanuel López de 16 años dijo reconocer a los policías que mataron a su amigo, sin embargo por algún motivo a la hora de identificar quién fue el que gatilló la 9 milímetros a sangre fría y sin importar las consecuencia, señaló que había sido Aguilar, cuando en realidad es Cardozo el hombre sindicado como el asesino.

"Fueron ellos los que empezaron a bardearnos, yo le dije que ya nos estábamos yendo y vi clarito como sacó el fierro y "pumba' tiró a matar, estaban a media cuadra más o menos. Tenía una 9mm con la que le perforó el cerebro, el que conducía es el que disparó", relató Emanuel López, amigo de Nahuel, la víctima de 17 años, quien se desplomó cuando uno de los policías apretó el gatillo sin piedad. "Yo estaba al lado, era para cualquiera", apuntó el joven, quien se hizo presente con una camiseta de fútbol color rojo con el nombre de "Agero" en su espalda.

El fiscal a cargo del caso, Rodrigo Miralpeix, fue el primero en interactuar con el muchacho. "¿Usted estaba al lado, vio cómo cayó su amigo, si fue con el pecho para abajo o para arriba?", le preguntó el investigador. "Cayó boca abajo", dijo el testigo y amigo de Salvatierra.

A su turno, los defensores Karina Peralta (Cardozo), de la UDP 1, y Marcelo Arancibia (Aguilera), interrogaron al testigo, sobre todo la doctora, y a diferencia de los otros dos declarantes, su madre y su hermana, Emanuel dijo que esa tarde noche el lugar estaba "iluminado". Además agregó: "Estábamos cinco de La Ranchada, y con Los Cirujas no hubo nada, solo unos silbidos pero no había bronca. Cuando apareció la moto nosotros no estábamos haciendo nada, pasaron y dieron la vuelta no se por qué dieron la vuelta, se quedaron como en el medio de la calle, a unas dos o tres casas, y nos dice "ustedes son unos putos los vamos a cagar a tiros'. No estábamos yendo y el de la moto tiró".

En una de las pocas intervenciones que tuvo, el juez Francisco Mascarello, quien lleva adelante el debate unipersonal, insistió con la posibilidad de que alguno de los jóvenes pertenecientes a la banda de La Ranchada hiciera o dijera algo para provocar a los uniformados. "No le dijimos nada a ninguno de los dos, cuando cayó -Nahuel Salvatierra- agarré piedras, pero ellos -los policías- ya se habían ido". Antes de Emanuel declararon su hermana, Isabel López, y su madre, Norma Santillán.

 

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