Las provincias  hacen equilibrio para evitar que el  daño se agrande

Los gobiernos provinciales miran con atención y recelo cada paso que da el equipo económico de Mauricio Macri. La eliminación del fondo de la soja ($26.000 millones) significa la cuarta parte de la reducción de gastos (ajuste) que les piden a las provincias, de 100.000 millones.

Todo lo demás que se retacee en adelante significaría un sacrificio en inversiones de impacto social, cuyo costo los gobernadores no están dispuestos a pagar.

Luego de la mala noticia de la eliminación del fondo sojero, ayer se reunieron en la Casa de Salta los ministros provinciales. Como anfitriones estuvieron el jefe de Gabinete, Fernando Yarade, y el ministro Emiliano Estrada. Recibieron a Osvaldo Giordano, de Córdoba; Agustín Domingo, de Río Negro; Ernesto Franco, La Pampa; Gonzalo Saglione, de Santa Fe; Hugo Ballay, Entre Ríos; José Labroca, Tierra del Fuego; Cristian Ocampo, Chaco; Roberto Gattoni, San Juan; Ricardo Véliz, Catamarca; Eduardo Garvich, de Tucumán.

Próximos pasos

La primera decisión fue reunirse con el Gobierno nacional, el jueves que viene. Pero será una reunión preparatoria, de la que participarán seguramente el ministro Rogelio Frigerio, y secretarios de otras áreas.

Hay puntos en los que el acuerdo es absoluto: hay una decisión firme de no entorpecer al Gobierno nacional pero, al mismo tiempo, manifestarle que "las idas y venidas", y los "cambios de golpe" molestan y afectan a provincias y municipios. Concretamente, el mayor enojo por el fondo de la soja se debió a que se esperaba eliminarlo el año que viene.

En discusión, aunque con un acuerdo básico de evitar recortes que castiguen a los sectores más vulnerables, se evalúan alternativas para mejorar la recaudación con mayor eficiencia de la AFIP, por un lado, o buscando recursos que no aumenten la presión tributaria sobre la inversión productiva.

Según dejaron trascender en algunas provincias, se podría recurrir a un ajuste en los subsidios al transporte. Mientras que en las provincias los precios se han ido actualizando, el boleto de la CABA y el conurbano sigue siendo mucho más bajo. También se baraja una disminución en la coparticipación del IVA, que permitiría aumentar la asignación al Anses. Esa fórmula no genera sonrisas exageradas, pero al menos permite moderar el impacto social del ajuste. "Nosotros colaboramos, pero el costo político deben pagarlo ellos", sintetizó uno de los asistentes.

La frazada sigue quedando corta

El ministró cordobés Osvaldo Giordano reconoció que “no había dudas de que el fondo sojero iba a ser eliminado. Pero prometían que sería a partir del 1º de enero del año próximo”. Córdoba impulsó la firma de un nuevo pacto fiscal provincial para tratar de oxigenar las arcas de los municipios y de las comunas.
Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), el fondo de la soja representó en 2010 el 6,8 % de las transferencias totales a las provincias. El año pasado apenas el 2,5%. Esto se debe a que las retenciones a la soja perdieron incidencia dentro de la recaudación nacional, por caída de precios internacionales y volúmenes exportados, pero también porque la coparticipación creció sustancialmente por el reintegro del 15% de Ganancias.
 Junto con la eliminación del fondo sojero el Gobierno decretó la reducción en un 66% a los reintegros a las exportaciones, con lo que la coparticipación aumentará sin compensar la otra pérdida. 
Claro, la frazada siempre queda corta. La Unión Industrial Argentina advirtió en un documento que “este ajuste será un misil y tendrá un impacto negativo en el sector productivo. Hay que potenciar al sector productivo, no ponerle obstáculos”.
 

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Sección Editorial

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