Milagro Para El Mundo
Llegaron los peregrinos de Molinos, Brealito, Cafayate y Payogasta
Un grupo llegó en bicicleta, mientras que el resto lo hizo caminado. Fieles a su fe, cumplieron sus promesas

Apenas pasadas las 10.30, los peregrinos de Molinos hicieron los últimos 50 metros de camino que los separaba del Señor y la Virgen del Milagro. Luego de caminar más de 200 kilómetros, y con un calor que se hizo sentir con fuerza en el último día, sus rostros volvían a sonreír. Sobre las mejillas quemadas por el sol y la tierra, sus lágrimas dejaban un surco que emocionaba a quien los veía. 
Desde las 9, los devotos del Señor y la Virgen del Milagro se acercaron a la Catedral para cumplir con una jornada más de la novena, dejar sus ofrendas de claveles rojos y blancos y esperar a los caminantes. 
Ayer en la mañana fue el turno no solo de los fieles de Molinos, sino también de los que llegaron desde Brealito, Cafayate y Payogasta. 
Los devotos contaron, a lo largo del camino, con el apoyo y el aporte de los vecinos de distintos poblados que los hospedaron, les ofrecieron comida y un lugar para descansar. 
Con una réplica pequeña de las imágenes de Señor y la Virgen del Milagro, los caminantes de Molinos agradecieron la ayuda que recibieron durante estos últimos cinco días. 
En la lista, el primero fue Rubén Gutiérrez que con su camión con acoplado transportó las carpas y colchones, además de donar gaseosas y frutas. En el camino, los alojaron las familias Yapura, Cruz, Chocobar, Vilca y, por último, la intendenta de Cerrillos, Yolanda Vega, que los recibió el martes en la noche en el Complejo Deportivo. 
Hasta ahí se acercaron los estudiantes de la escuela técnica San Ignacio de Loyola, para ofrecerles 250 meriendas. 

Florencia Chocobar fue una de las caminantes que ayer por la mañana llegó a la Catedral. Agradeció a las familias de cada uno de los presentes, por acompañarlos y estar en las camionetas, combis y camiones que se encargaron de llevar el equipaje y los elementos de cocina. 
A los caminantes de Molinos se sumó un grupo de 16 ciclistas, que el lunes a la noche iniciaron su camino a Salta. Este grupo realiza la peregrinación en bicicleta desde hace 15 años y, si bien el cansancio es notorio en sus rostros, la fe no los deja renunciar. Fernando Cutipa tiene 28 años y es la octava vez que peregrina desde Molinos, pueblo ubicado a 183 kilómetros de la capital salteña.
Durante los primeros cuatro años hizo la peregrinación caminando y los últimos los hizo en bicicleta. 
“Es algo único, hay un momento en que tenemos que bajar la Cuesta del Obispo y es muy alto. Esa es la parte más pesada de la peregrinación y después bien”, expresó el joven que se mostró contento por el clima que los acompañó en la travesía a lo largo de estos días de peregrinaje. 
A continaución, las imágenes que captó el fotógrafo de El Tribuno, Jan Touzeau: 

 

Mirá aquí el documental de El Tribuno que se centra en la movilización de los peregrinos del Milagro: