Rosario de la Frontera
Una platabanda riesgosa, sin luces ni señalización
Todos los conductores que aciertan a pasar de noche por el lugar coinciden en que representa un enorme peligro.

De noche no se ve absolutamente nada en el sector y los que no conocen la ruta deben hacer peligrosas maniobras para atravesarla.

Se trata de una peligrosa platabanda de 200 metros que sigue instalada sin iluminación ni señalética en el cruce de las rutas 9 y 34, en el acceso norte a Rosario de la Frontera.

En el lugar ya hubo varios accidentes y en forma permanente hay frenadas y giros inesperados.

La construcción, aparentemente se hizo para que los vehículos disminuyan la velocidad porque muchos de los que circulan por la 9, ingresan a la 34 y viceversa.

Los riesgos nocturnos son mayores porque no hay iluminación.

A esto se suma que algunos camioneros estacionan los pesados vehículos en las banquinas, dificultando la visibilidad.

Accidentes varios

"Hay accidentes en forma permanente. Los vehículos pasan de largo y hubo siniestros graves en esa platabanda. Hace años que se lucha para que se hagan las obras necesarias para dotar de seguridad al sector", expresó a El Tribuno Exequiel Alvarez, jefe de los Bomberos Voluntarios de la Ciudad Termal.

"Esa platabanda está hace más de diez años, dijeron que era en forma provisoria. Hay un proyecto de una obra que mejoraría la situación y se está esperando que se inicien los trabajos", destacó.

Otras de las problemáticas de la zona es que en forma permanente se observan animales sueltos, lo que es un riesgo para los conductores.

Otro acceso a oscuras

Por otra parte, más hacia el norte, cerca de una estación de servicio, uno de los accesos más utilizados por rosarinos para ingresar a la ciudad, es por la ruta ex34. Ese sector, en el cruce con la 9/34, también se encuentra completamente a oscuras. Hay señalización en el lugar pero no es suficiente.

Por las noches solamente ingresan los que conocen el acceso, donde hay una pronunciada curva. Por ese lugar se llega al barrio Ramón Abdala y luego al centro de Rosario de la Frontera.

A esto se suma que la cinta asfáltica está muy deteriorada. Si bien es cierto que se hicieron algunos trabajos de bacheo, pero resultaron insuficientes al poco tiempo ante el desgaste que presenta la ruta 34 por la cantidad de tránsito que soporta, en especial de vehículos pesados.

Mientras tanto, frente a la difícil situación económica, sigue la incertidumbre sobre el inicio de la construcción de una nueva autopista.

Por eso se están realizando precarias obras de mantenimiento en la ruta nacional 9/34, que consisten en un raspaje de la cinta asfáltica, lo que representa un peligro por el desgaste que presenta en el sur provincial.

Los trabajos están a cargo de la concesionaria del peaje, Autovía Buenos Aires a Los Andes y viene avanzando desde Metán a Rosario de la Frontera. En esa zona, la denominada "ruta de la muerte" es solamente de dos carriles y debido a los baches y deformaciones, la firma decidió pasar una máquina que realiza un raspaje del concreto, lo que está siendo duramente cuestionado por los que la transitan a diario y por transportistas y camioneros.

Hay deformaciones y cortes en el pavimento con peligrosos desniveles de un carril a otro. Luego del texturado o fresado quedan unas especies de líneas sobre la cinta asfáltica, lo que seguramente acrecentará los riesgos en épocas de lluvia. Lo que sacan de la ruta con esas tareas es arrojado en las banquinas. Son tan deficientes los trabajos que quedan piedras y restos del concreto sobre la ruta que vuelan peligrosamente ante el paso de los vehículos.