Liga Argentina de Béisbol
Las grandes ligas emigraron al sur
La profesionalización del béisbol es una realidad. Peloteros con pasado en Estados Unidos y el Caribe integran la LAB.

El futuro ya llegó. En los 18 metros que separan el montículo de “home”, las bochas pasan a una velocidad inusual de 88 millas por hora. Jugadas que antes solo se veían por televisión o en resúmenes de Facebook, ahora pueden apreciarse en las canchas de Salta, porque la Liga Argentina de Béisbol volvió recargada gracias a la calidad -y cantidad- de peloteros extranjeros con pasado por las mejores competencias del mundo, más el nivel en aumento de los “criollos”.
El domingo 2 de este mes se inauguró una nueva temporada, con victoria por la mínima de Infernales sobre Pampas. El miércoles, el resultado de Águilas ante Infernales fue más amplio (4-2), con un “home-run”, voladas, pisicorres prolijos y algún doble play que hizo un juego pocas veces visto en Salta. 
Los lanzadores juegan su papel fundamental en esta LAB: Jorge Guzmán, por el lado de Águilas, y Eicker Valerio, en Infernales, se subieron a la lomita para rozar las 90 millas (solo cinco menos que en las Ligas Mayores de Béisbol). El salteño Ezequiel Cufré, con un promedio de 83 millas, cerró el juego a favor de la franquicia de Cachorros.
Así están las cosas hoy en la Liga Argentina, una competencia que comienza a achicar la brecha con las potencias del mundo, un hecho jamás pensado hasta hace unos años.
Llegó el primer cubano
Hasta la semana pasada, 32 extranjeros ya se habían anotado para reforzar los seis equipos de la LAB, entre Salta y Córdoba. Si bien la mayoría de ellos decidió quedarse en La Docta, fueron diez los que arribaron a esta provincia para distribuirse entre los representantes de la zona norte (tres en Águilas, dos en Infernales y cinco en Pampas), procedentes de Venezuela, Puerto Rico y Nicaragua, con pasado en el béisbol del Caribe.
El trigésimo tercer refuerzo acaba de llegar y no es uno más. Se trata de Yennier Cano, el primer cubano en jugar en esta liga, con un futuro tan grande que hasta los Yankees de Nueva York (el equipo de béisbol más importante del mundo) y los Boston Red Sox preguntaron por él. 
Cóndores lo sumó horas atrás y ya debutó como pitcher: se midió con seis bateadores, ponchó a cuatro y ninguno llegó a base. Puede tirar ¡hasta 98 millas! y probablemente esté una sola temporada en estas tierras, la que le falta para ser agente libre y emigrar a los Estados Unidos o al béisbol de Asia, ya que en la Serie Nacional cubana se cansó de ser figura.
Una plaga de Gauchos
Respecto a los peloteros locales, el nivel de estos no es inferior al de los refuerzos y es un detalle a tener en cuenta. Es más, 18 jugadores de Los Gauchos, la Selección argentina de béisbol que el próximo año jugará los Juegos Panamericanos en Lima, integran la LAB. 
Diego Echeverría, Lucas Ramón, Mauricio Costa, Exequiel Talevi, Lucas Montalbetti son de Infernales y tendrán como refuerzos a Sebastián García y Lucas Nakandakare. En Águilas juegan Ezequiel Cufré y Mauro Schiavoni. En Falcons de Córdoba están Eduardo Zurbriggen, Miguel García, Federico Robles, Jacinto Cipriota, Sebastián Fontana Agustín Tissera y Guido Monis, mientras que en Cóndores se destacan Agustín Tanco y Rodrigo Bruera. 
Todos ellos obtuvieron el título Sudamericano disputado en Ezeiza en abril pasado, tras vencer a Brasil 7 a 1 en la final.