La escuela para el mundo online

Que el actual sistema educativo está en crisis, prácticamente ya no hay dudas. Que la escuela, como único camino a la sabiduría, para transmitir saberes, conductas y creencias, está perdiendo su protagonismo, bueno, eso es lo que estamos viviendo.

Probablemente la "tecnología disruptiva" que le dio impulso históricamente no es la misma, como tampoco lo es el contexto político y social.

Probablemente necesite repensarse la escuela del siglo XXI.

El sistema que surgiera en el siglo de la Ilustración y el Despotismo Ilustrado cuyas características principales perduraron más de tres siglos se caracterizó por su carácter cerrado, con abundancia de normas, controles y rituales, que con el paso del tiempo tuvieron que "abrirse" por la influencia y la presión del contexto.

Hoy, el aluvión digital, Internet, y toda la tecnología disruptiva que esto implica, acentúa aun más la crisis de los sistemas educativos y de la educación en general, propiciando un cambio cultural histórico en la forma de hacer las cosas, y probablemente sea esta la que favorezca la transformación del sistema educativo que tanto necesitamos.

Actualmente es una realidad, que al alumno, como sujeto de aprendizaje, le resulta difícil controlar con la tecnología de que dispone, a pesar de los esfuerzos titánicos que se están haciendo por desarrollar aprendizajes fuera del sistema educativo, a la distancia, y esta es una realidad; las nuevas tecnologías y las plataformas que van consolidando su presencia hacen posible que el aprendizaje no sea controlado por nadie, y también, que se asuma la responsabilidad que imponen los tiempos.

La política educativa

En este contexto, el Estado nacional y, en particular, el provincial, tienen responsabilidad protagónica en el diseño de un nuevo sistema y nuevos lineamientos de política, que no deberían llegar tarde para poder continuar ejerciendo su rol de gobernabilidad y rediseñadores del nuevo sistema educativo que ya se está gestando y donde comienzan a aparecer nuevos actores.

Proliferan anuncios que muestran al Estado tratando de actualizar su política educativa e incorporando acciones tales como el Plan Aprender Conectados para el Nivel Inicial o la iniciativa "Secundaria 2030", para los jóvenes del secundario. Allí se insinúa la alfabetización digital, con una variedad de dispositivos tecnológicos y otros recursos educativos, y se apunta también a una política integral de innovación pedagógica y tecnológica para que ayude al desarrollo de nuevas competencias.

Son buenas señales.

También aumenta la inversión pública en el área educativa para reforzar su rol. ¿Está siendo eficaz? ¿Se están creando áreas estatales innovadoras para enfrentar esta nueva realidad?

¿Cómo se está pensando "fortalecer" a los sujetos que aprenden para que el criterio de "Justicia" y "Equidad" sigan vigentes ante los nuevos paradigmas? ¿Cómo se estará pensando rediseñar los componentes del sistema, para hacerlos competitivos, tales como las motivaciones para el aprendizaje, la currícula, la pedagogía de acompañamiento y el formato organizacional para llevarlo a cabo?

Es difícil pensar en el crecimiento y desarrollo de Salta dejando de lado la política educativa o sin articular la misma a un plan de desarrollo provincial. Tenemos muchas expectativas con la integración Mercosur - UE, firmada recientemente. Este acuerdo podría traducirse en una ampliación de oportunidades para multiplicar la producción local aprovechando la apertura de un mercado mundial, es decir, sería un dinamizador de la economía regional. con una. Pero esto supone un compromiso: capacitar a los recursos humanos con las competencias y habilidades necesarias para enfrentar el desafío que esta nueva interacción económica implica.

La oferta educativa local en el nivel superior no universitario de gestión estatal registra una matrícula de más de 30.000 alumnos. Si cruzamos la oferta académica por región con la actividad productiva de la misma, ya sea la actual o la potencial, hallamos una muy una escasa concordancia entre ambas y la demanda laboral.

Se observa un claro predominio de propuestas de formación docente en toda la provincia; en menor cuantía, tecnicaturas relacionadas principalmente con la administración y gestión, higiene y seguridad. Queda por evaluar la currícula y los recursos de esas carreras a partir de los criterios de actualización de acuerdo a lo que demanda el mercado. Al evaluar cómo la sociedad percibe esta situación, me viene a la memoria una entrevista que recientemente le hizo este periódico a uno de los referentes de la minería en Salta; cuando el periodista le consulta sobre lo que espera la industria del sistema educativo local, manifiesta claramente la inexistencia en la currícula educativa de un tratamiento positivo de la minería como una de las actividades más importantes para el país y como generadora de nuevos empleos y manifiesta la necesidad de rediseñar toda la currícula hacia un perfil productivo y orientar la educación hacia un pensamiento productivo contemplando todas las nuevas tecnologías que se vienen.

De este modo, exteriorizó claramente la necesidad de tener un “pensamiento estratégico que mire al futuro” y propicie el desarrollo de Salta. A nivel educativo: ¿Contamos con un plan estratégico educativo que propicie el desarrollo de Salta?

El nuevo paradigma digital

Hoy la conectividad (cada vez más) y los celulares propician el protagonismo de los software, las plataformas y los algoritmos, también en el área educativa, que pueden significar grandes oportunidades si son bien aprovechadas. ¿El sistema educativo local está preparando ese escenario para los impactos que esto implica?. La escuela tradicional, con sus métodos, no está pudiendo superar la crisis de aprendizaje que profundiza la desigualdad, perjudicando a los estudiantes desfavorecidos que son los que más necesitan del impulso de una educación de calidad que refuerce sus habilidades para enfrentar el mundo laboral. Tampoco esta pudiendo brindar lo que el mundo productivo necesita para continuar creciendo y desarrollándose. Los problemas son multicausales para esta situación. A pesar de ello, localmente tenemos claros ejemplos de superación de estas situaciones y de que se puede (aunque sean iniciativas que se dan fuera del sistema) como lo son: los talleres del reconocido profesor Daniel Córdoba con “Física al alcance de todos”, y los de robótica en un instituto privado, entre otros. Mientras tanto, la tecnología educativa está creciendo a pasos agigantados propiciando nuevos sistemas de gestión de aprendizaje (LMS) ofreciendo soluciones educativas: Google Classroom, Microsoft Classroom, Office 365 Education, etc. están poniendo plataformas a disposición con control digital de alumnos y tutorías digitales de acompañamiento para el aprendizaje que se están constituyen en los “Uber” de la educación. Amazon, solo por citar un ejemplo, ya vende planificaciones didácticas digitales consolidando día a día su presencia en el área educativa. Las plataformas de contenido “extracurricular” para preparar a los sujetos de aprendizaje para el mundo del trabajo crecen exponencialmente; Linkedin (ahora de Microsoft) compró en el 2015 a Lynda (web de formación on line) para la formación profesional logrando la convergencia entre la formación y la búsqueda de trabajo. Udacity se convirtió en el 2015 en la “startups estrella” de la educación creando nanocertificados que se obtienen luego de cursos basados en el “saber hacer” con apoyo en línea de expertos y con salida laboral inmediata dando un paso adelante superando los MOOCs (Massive Online Open Courses, o cursos online masivos y abiertos). Las consideraciones que hiciera Frederick Skinner , padre del Conductismo, cobran renovadas fuerzas en este escenario y su diseño de entrenamiento para el trabajo basado en competencias; cuando él visualizó, allá por 1960, las limitaciones de la educación escolar, propone el diseño de una “máquina para enseñar “ combinando la enseñanza programada, con la atención personalizada e individualizada, que en su momento no tuvo éxito pero con el tiempo varias empresas, como IBM, mostraron interés por ella y es pionera hoy de la enseñanza asistida por las nuevas tecnologías.

Que no se nos vaya el tren

Varios países están reformando sus sistemas educativos para adecuarlos a la nueva realidad: EEUU, en Silicon Valley por ejemplo, investiga permanentemente nuevas iniciativas; Corea del Sur implementó una política educativa basada en la Innovación tecnológica con un modelo de aprendizaje digital, el Keris, cuyo propósito es mejorar el sistema educativo; China, que desea convertirse en el mayor nodo de desarrollo de inteligencia artificial del mundo hacia el 2030 implementó varias plataformas en el área educativa: la Hujiang es una de ellas y es la mayor plataforma de educación digital, invirtiendo el 8% de su presupuesto educativo en la “digitalización de contenidos educativos” y así podríamos continuar con los ejemplos.

En el futuro, el trabajo valorará el aprendizaje y esto depende de la visión de desarrollo que se tenga. El ritmo acelerado de los avances tecnológicos viene produciendo grandes cambios en la naturaleza del trabajo y cómo hacer negocios, y ha llevado a algunos a declarar que estamos viviendo en la Cuarta Revolución Industrial. El sistema educativo junto a una política educativa orientada al desarrollo de la región, son necesarios para promover la prosperidad y la disminución de la pobreza.

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