Emergencia social: piden acelerar la ayuda para el norte de la provincia

En el hospital de Santa Victoria Este, a pesar de la difusión que la crisis socio sanitaria tuvo en los medios nacionales y provinciales a partir de la muerte de niños y bebés originarios, lo único que abunda son las carencias. Y es que más allá de las dificultades que el personal de salud tiene para asistir a los miembros de las comunidades aborígenes que prácticamente son la mayoría de los pacientes -se produjeron amenazas a médicos y enfermeros en esa alejada zona- el hospital solo cuenta en forma más o menos permanente con cuatro médicos de nacionalidad boliviana, quienes no revalidaron sus títulos en nuestro país, por tanto están imposibilitados de ejercer la profesión.

Quienes llegan un día a la semana son algunos médicos que prestan servicios en los hospitales de Orán, Tartagal y hasta Salta capital, como el caso del ex ministro de Salud Enrique Heredia, que realiza guardias en el hospital de Santa Victoria los fines de semana, a pesar de la inversión que significa el desempeño de un profesional que viaja 400 kilómetros desde Salta capital.

"El doctor Heredia da clases en la UNSa, en Salta, además de su trabajo, y solo puede venir los fines de semana; hay otros dos médicos que vienen de Orán y Tartagal, pero como son de esos hospitales también vienen un solo día a la semana", confió un trabajador de la salud de Santa Victoria Este.

Caminar un día entero

Inés Moreno es una mamá wichi que reside a unos 100 kilómetros de Santa Victoria Este y su bebé más pequeño fue internado en el hospital con diarrea y deshidratación. Después de una semana el bebé fue dado de alta pero Inés, como otras tantas madres, no sabe cómo regresar a El Pim Pim, la comunidad donde quedaron sus otros cuatro niños de corta edad al cuidado de su marido.

"No sé nada de mis otros hijos y necesito que alguien me lleve a mi casa. El padre los cuida y yo hace tres días estoy acá esperando que alguien me lleve", expresó la humilde originaria.

Junto a Inés se encuentra el intendente de Santa Victoria, Rogelio Nerón, quien por haber trabajado años como chofer de la ambulancia conoce como pocos la situación de sus hermanos. "Esta es la realidad que vivimos hace muchos años en el Chaco salteño, porque siempre hemos tenido estos problemas. Los médicos de este o de cualquier otro hospital necesitan medios para trabajar y un medio fundamental es la ambulancia o un vehículo para trasladar a nuestra gente. Hay muchas mujeres que al momento del nacimiento de sus bebés no llegan a tiempo al hospital porque no tenemos cómo traerlas; ahora mismo mi hermana Inés está dando vueltas hace tres días en Victoria, sin saber cómo están sus otros hijos y si están comiendo o no.

Su marido -explicó Nerón- no puede dejar a sus hijos más chiquitos para ir a "campiar" (buscar animales en el monte). Los médicos pueden tener la mejor voluntad pero si no tienen medios para trabajar no pueden salvar vidas ni de niños ni de madres o adultos", precisó el intendente originario.

"Me duele decirlo -expresó Nerón- pero la Municipalidad ni el hospital no tienen vehículos para meterlo en el monte, porque no hay caminos. Soy el intendente pero no puedo solucionar esto y el único pedido que le hago a los funcionarios es que hablemos menos y hagamos más. Han pasado muchos días, hice varios viajes, vienen las comisiones pero en concreto no hemos conseguido nada. Por los medios dicen que Santa Victoria Este está recibiendo un montón de ayuda, pero acá no ha llegado nada. No hemos recibido ni un solo bolsón hasta el momento, por eso les pido a todos que dejen de decir que están ayudando porque acá no ha llegado nada. Voy a ser el primero en salir por todos los medios a reconocerlo el día que realmente comience a llegar la ayuda".

 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Municipios

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...