El testamento político de Perón

El país era un caos de violencia y muerte. La fecha de la asunción de Juan Domingo Perón a su tercera presidencia se acercaba y la cuestión de la seguridad se tornó prioritaria. Por eso se inclinó por nombrar a Vicente Damasco -un coronel del arma de caballería que en 1973 era el jefe del Regimiento de Granaderos- como director del operativo de la asunción presidencial.

El 15 de febrero de 1974, Damasco asumió en un cargo creado a su medida, el de Secretario de Gobierno de la Presidencia, y retuvo la Secretaría Militar en el Gobierno. Una de sus principales funciones sería la de asistir al presidente en la formulación del Modelo Argentino.

 

El plan de Perón se apoyaba en el Pacto Social, una suerte de acuerdo entre el Estado, los trabajadores y los empresarios para discutir -pasaron ya más de 45 años- la distribución del ingreso; el Plan Trienal, que cubrirían los años 74-77 y una reforma constitucional con elecciones en septiembre a constituyentes y jura de la nueva carta magna el 25 de mayo de 1975.

En una primera instancia, Perón le pidió a Damasco que trabajase en proyectos tendientes a lograr una mayor eficiencia en la administración. Como el Presidente había elegido la residencia de Olivos como lugar de trabajo para estar mejor controlado por el equipo de médicos, Damasco concurría habitualmente a una oficina que le habían armado, y entre febrero y marzo de 1974 incluso los fines de semana. Junto con un reducido equipo, escuchaban al anciano general, tomaban nota de lo que decía y hasta lo grababan.

En ese Modelo Argentino -que se aclaró que eran lineamientos generales y no soluciones definitivas- Perón abogaba que fuera "verdaderamente nacional", en los que todos aportasen ideas a través de un Consejo para el Proyecto Nacional. "Nuestra patria necesita imperiosamente una ideología creativa y nacional", escribió.

¿Por cuál modelo inclinarse? En el capítulo de Ideología y Doctrinas Nacionales, se lee que "el mundo nos ha ofrecido dos posibilidades extremas: el capitalismo y el comunismo. Interpreto que ambos carecen de los valores sustanciales que permitan concebirlos como únicas alternativas histórico-políticas. Paralelamente, la concepción cristiana presenta otra posibilidad, impregnada de una profunda riqueza espiritual, pero sin una versión política suficiente para el ejercicio efectivo del Gobierno. Servir al liberalismo o al comunismo implica servir al neocolonialismo.

Hay que decidirse por la liberación". Llamaba a luchar contra los imperialismos y se mostró partidario del Tercer Mundo y de la Tercera Posición.

Parte del contenido de este modelo fue adelantado en el mensaje que Perón brindó a la Asamblea Legislativa el 1 de mayo de 1974. Ese día afirmó que la situación del país era "milagrosa", gracias a la reconstrucción nacional y adelantó que la violencia sería superada. En ese documento, definía al justicialismo como "nacional, social y cristiano".

Ante la grieta existente entonces, en el capítulo de los objetivos advertía: "O profundizamos las coincidencias para emprender la formidable empresa de edificar una gran nación, o continuamos paralizados en una absurda intolerancia que nos conducirá a una definitiva frustración".

Este documento -que se ocupaba de cuestiones de índole política, económica, institucional y social- fue puesto en conocimiento del gabinete nacional el 31 de mayo de ese año y se decidió su publicación en junio, inclusive en otros idiomas. El agravamiento de la salud del presidente frenó todo.

La familia es lo primero

"En el Modelo Argentino -puede leerse- nuestra sociedad futura debe responder con absoluta plenitud al concepto de comunidad organizada. El matrimonio es la única base posible de constitución y funcionamiento equilibrado y perdurable de la familia. No olvidemos que la familia es, en última instancia, el tránsito espiritual imprescindible entre lo individual y lo comunitario. Una doble permeabilidad se verifica entre familia y comunidad nacional: por una parte, esta inserta sus valores e ideales en el seno familiar; por otra, la familia difunde en la comunidad una corriente de amor que es el fundamento imprescindible de la justicia social".

Establece que "nuestra forma de gobierno deberá ser: representativa, republicana, federal y social. Social, por su naturaleza, por sus objetivos y por su desenvolvimiento; libre de preconcepciones dogmáticas y de extremismos. Social, en fin, en un sentido intrínsecamente cristiano".

Damasco, que también fue el responsable de colocar el doble vidrio blindado al histórico balcón de la Casa Rosada, también fue requerido por el presidente para que mediase con las organizaciones armadas. Los montoneros le reclamaban a Perón el regreso del programa del 11 de marzo de 1973 y la expulsión de los que reprimían a "militantes populares". Perón le encomendó que llevase un mensaje de "paciencia y paz", cosa que hizo en un asado que el coronel organizó.

El ataque del ERP a la unidad del Ejército de Azul el 19 de enero de 1974 aceleró la ruptura con Montoneros, que tres meses antes había asesinado a José Rucci, el secretario general de la CGT.

El modelo fue publicado, en una edición rudimentaria, el 8 de enero de 1976. Pasó a la historia como el testamento político del fundador del justicialismo y tras su muerte quedaría como un compendio de ideas. Había otras urgencias.

En una entrevista emitida el 3 de septiembre de 1973 por Canal 13, Perón les confesó a los periodistas Sergio Villarruel, Jacobo Timerman y Roberto Maidana que ya había desatado algo de ese paquete que le habían dejado y que, haciendo una analogía sobre cómo se reconstruyeron los países europeos al fin de la Segunda Guerra, afirmó que "este es un país que será gobernado en emergencia". Vaya si la había.

 

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