Carnicerías barriales reclaman medidas para frenar las subas

La semana pasada, el Gobierno nacional vivió un sobresalto cuando en el mercado de Liniers hubo un aumento de un 20% en los precios de la hacienda, entre el viernes 12 y el martes 16. Esto fue una señal de alerta porque ese incremento del ganado, a la larga, se trasladará a las carnicerías y terminará presionando a la inflación, que por el momento parece incontrolable.

Ante esta situación, la Casa Rosada y la Asociación Supermercados Unidos, que nuclea a los principales súper, llegaron a un “miniacuerdo” para congelar el precio de la carne vacuna, pero solo durante este fin de semana largo. El entendimiento para no incrementar los valores en góndola estará vigente hasta hoy lunes inclusive. 

El acuerdo es solamente con las principales cadenas es por eso que las carnicerías de barrio piden, en soledad, que haya un acuerdo de precios que también los favorezca. Advierten que ellos no pueden tener ganancias por volumen, como sí tienen los supermercados.

En las góndolas o carnicerías de las principales cadenas de supermercados ayer no había información del acuerdo. Ya sea que la carne esté envasada, ubicada en las góndolas o en el mostrador, los consumidores no tenían una comunicación clara sobre el congelamiento del precio en la carne.

“Yo le pregunté al carnicero si estos precios estaban congelados y no me supo dar información, tampoco me confirmó que se vayan a mantener la semana que viene. Hasta me recomendó que compre ahora, por lo que todo indicaría que va a subir si es que el gobierno no hace nada”, expresó Sergio, un cliente de un supermercado ubicado en zona sur.

Las carnicerías de barrio

Las pequeñas carnicerías de barrio se encuentran sorprendidas por la medida. Se quejan de que el acuerdo solo sea con los grandes supermercadistas que se llevan un gran porcentaje de las ventas de carne; mientras que ellos tienen una participación muy chica en el mercado.

“A mí me gustaría que congelen los precios de los que venden los animales vivos (en el mercado de Liniers) para que los precios no nos aumenten a nosotros. Yo con estos congelamientos no puedo competir. Ellos si congelan el precio, igualmente van a seguir tendiendo ganancias porque un súper puede ganar igual si vende por cantidad, yo no tengo esa posibilidad”, expresó Daniel, dueño de una carnicería ubicada en barrio Intersindical.

El Gobierno nacional precisó que esta semana van a continuar las conversaciones, con el objetivo de arribar a una solución consensuada que garantice la estabilidad del precio de las carnes y de esa manera evitar sobresaltos que afectan al consumidor. 

Este es un sector que se debe atender, sobre todo, en esta época del año donde aumenta la demanda de carne vacuna en carnicerías y supermercados, por las festividades de fin de año.

El carnicero pidió que también haya medidas para las carnicerías barriales que atienden la demanda de las familias más necesitadas, que por ahí no tienen medios para trasladarse a los supermercados. “Acá vienen a pelearme el precio. La gente no puede afrontar subas tan seguidas porque la verdad no les alcanza. Lo que más sale en mi carnicería son los cortes económicos, como el sobaco”, añadió.

Daniel comentó que la media res tiene aumentos semanales que, indefectiblemente, la tiene que trasladar a góndola. “Si me aumentan $20 yo tengo que aumentar $50”, añadió. Esta semana pagó el kilo $480, mientras que la anterior su valor era de $450. La suba fue del 6% tan solo en siete días. Una media res tiene aproximadamente 100 kilos por lo que el dueño de la carnicería tiene que desembolsar $48.000.

“Al aumento de la carne también le tengo que sumar una baja en las ventas. En los últimos meses pasé de comprar siete medias res a cuatro. Increíble como están bajando mis ganancias y ahora me cuesta pagar el alquiler del local. Antes me alcanzaba para el alquiler, los servicios y una ganancia para mí. Ahora se va acortando todo”, expresó.

Comparación de precios

¿Cuánto puede costar un kilo de carne en una carnicería de barrio y en un supermercado? El Tribuno realizó un recorrido por distintos negocios de la ciudad y realizó una comparación entre un súper y una carnicería barrial.

Por ejemplo, la tapa de asado puede variar según el supermercado, pero se puede encontrar a $805; mientras que en una carnicería de barrio está a $830. La paleta $758 y $780, respectivamente.
En un súper, el precio del peceto se puede encontrar a $935; mientras que en una carnicería a $980. El filet está a $999 en ambos lugares, la cuadrada a $849 y $890, respectivamente. La nalga y el vacio son de los pocos productos que están a un precio más bajo en una carnicería. La nalga se la puede encontrar a $830 en la carnicería y a $919 en el súper, mientras que el vacío a $990 y $1.069.


 

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