Biopreparados y una nueva forma de cultivar y producir

En Vaqueros, Hernán Terceros, Álvaro Abraham y Andrés Domínguez Paris iniciaron en 2017 un proyecto “con el objetivo de fortalecer la producción agroecológica y generar más herramientas para el cultivo de alimentos sanos y de calidad”. El emprendimiento, una biofábrica que funciona en finca La Frutilla, se llama A la Bos.T.A (Biopreparados para la Transición a la Agroecología), dando cuenta de la impronta de lo natural. Domínguez Paris dialogó con El Tribuno sobre la iniciativa y sus implicancias. 

Los inicios

Jairo Restrepo, referente internacional de la agricultura regenerativa, visitó Argentina en 2017. Hace 30 años promueve la agricultura orgánica, compartiendo capacitaciones en varios países. “Ese año, dictó un curso en la localidad de Jáuregui, en Buenos Aires, y en El Carril, Salta, a las que asistimos”, señala Domínguez Paris, y agrega: “A partir de allí, decidimos poner en práctica lo aprendido y empezar a experimentar en nuestra zona. Cada uno contaba con experiencias propias vinculadas a la producción agroecológica, pero esto implicaba un nuevo desafío, ya que nos proponíamos llevar a cabo la elaboración de biopreparados que hasta ese entonces desconocíamos”.

A partir de sustancias de origen vegetal, animal o mineral, se producen los biopreparados, explica el agricultor, y amplía: “Se obtienen cultivos sanos y fuertes y de cualidades nutricionales elevadas, respetando el ambiente. Tiene muchas ventajas. Aportan materia orgánica, diversidad de minerales y de microorganismos de suma importancia para la nutrición del suelo y un buen desarrollo de las plantas”. 

Para su elaboración emplean insumos locales, en su mayoría subproductos de otras producciones, ya que “no implican riesgos para la salud, tanto del productor como del consumidor, no generan impactos negativos en el ambiente”. 

“Al estar mejor nutridas las plantas, mejora su sistema de defensas, lo que las hace más resistentes al ataque de algún insecto o aparición de alguna enfermedad”, ejemplifica.
En la biofábrica elaboran “caldo sulfocálcico para control de insectos, ácaros y hongos, caldo ceniza para insectos, microorganismos activados para mejorar la salud de las plantas y para el control de hongos y bacterias, biofertilizante a base de bosta de vaca para fortalecer los cultivos y el bocashi, un abono sólido con considerables aportes de nutrientes y un elevado porcentaje de materia orgánica, que a la vez nutre el suelo y fertiliza la planta”, detalla el pequeño productor. 
Estos biopreparados se pueden utilizar en todo tipo de plantas. Hortalizas, frutales, flores, suculentas y ornamentales en general. 

“Se obtienen alimentos saludables, reciclando lo que se suele tirar, usándolo para formar suelo”.

 

Definiciones

“Nosotros siempre decimos que (los biopreparados) son una herramienta más dentro de un modelo de producción mucho más complejo, que tiene como eje principal a la biodiversidad del agroecosistema. Sí cumplen un rol muy importante en la etapa de transición desde un modelo de producción basado en insumos externos -agrotóxicos, fertilizantes artificiales, uso intensivo de maquinaria- hacia un modelo de producción agroecológico”, detalla Domínguez Paris. 

La divulgación de los beneficios de este tipo de cultivo, a través de talleres y cursos, también ocupa a estos tres especialistas. Dieron capacitaciones en Misión Carboncito, en el Chaco salteño, Palermo Este, en los Valles Calchaquíes, Hornillos y Humahuaca, también estuvieron en Colanzulí y en La Viña. Y en finca Las Frutillas, Vaqueros, también suelen proponer talleres. “La agroecología o agricultura orgánica toma los saberes locales, la cultura de cada lugar y los vuelca a la finca. No existe un modelo hegemónico, es una agricultura local. No hay recetas, se trabaja con las posibilidades del medio, promoviendo el intercambio de saberes”, define.

Hernán Terceros, Álvaro Abraham y Andrés Domínguez Paris han hecho base en finca Las Frutillas, en calle Las Moreras 587, Vaqueros. En ese lugar hacen cursos sobre agricultura orgánica, una actividad que crece año a año, y, por supuesto, emplean en los cultivos las experiencias obtenidas en los viajes y en su propio proceso de conocimiento. 

“Se obtienen alimentos más saludables, reciclando todo lo que se suele tirar, usándolo siempre con el concepto de formar suelo”, dice el productor, y suma: “A diferencia de los químicos, que generan contaminación de suelo, aire, agua y pérdida de biodiversidad, la agricultura orgánica mejora la salud de las personas, del ambiente y promueve la biodiversidad”. 

Rendimiento

Una agricultura que no depende de insumos externos “logra mayor autonomía y también es importante evaluar el rendimiento”, dice.
“Muchas veces se suele hablar de la agroecología como una forma de producción inviable debido a los menores rendimientos y rentabilidad, cosa que ya se ha comprobado que no es cierta”, señala Domínguez Paris. Hay experiencias que demuestran lo contrario. 

“Recientemente salió un informe del INTA de Tres Arroyos, de Buenos Aires, donde desde el 2011 realizan un ensayo comparativo de trigo agroecológico con el convencional. Y surge que el rendimiento promedio es prácticamente el mismo, pero la gran diferencia está en el margen bruto, siendo mayor en el agroecológico, por un menor gasto de insumos. Y las cualidades nutricionales son muy superiores”, dice. 

Contactos: Facebook: https://www.facebook.com/alabostasalta/; Instagram: https://www.instagram.com/fincalafrutilla/?hl=es
 

Temas

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Vida y tendencia

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...