PUBLICIDAD

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
PUBLICIDAD

La “sentadilla asiática”: el hábito corporal que ayuda a conservar movilidad y autonomía

Especialistas en movimiento aseguran que la sentadilla profunda es una postura natural que muchas personas pierden con los años por el sedentarismo y el uso constante de sillas.
Domingo, 14 de junio de 2026 11:25
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

En varios países de Asia, África y Europa del Este, ponerse en cuclillas no es un ejercicio extraño ni una moda de redes sociales. Es una postura cotidiana. Muchas personas la usan para descansar, esperar el transporte, conversar, comer o realizar tareas diarias. Sin embargo, para gran parte de la población occidental, intentar sostener esa posición puede resultar casi imposible.

La llamada “sentadilla asiática” es una sentadilla profunda o completa. A diferencia de la sentadilla tradicional que suele practicarse en gimnasios, esta postura implica bajar el cuerpo hasta que las rodillas queden completamente flexionadas, con los pies apoyados en el suelo, el pecho erguido y los talones firmes.

Aunque en internet se volvió viral por los videos de turistas que no logran mantener el equilibrio, los especialistas advierten que detrás de esta postura hay una cuestión más profunda: la importancia de conservar la movilidad corporal con el paso de los años.

Por qué la sentadilla profunda es importante

La sentadilla es uno de los movimientos más básicos del cuerpo humano. Se utiliza al sentarse, levantarse, entrar o salir de un auto, agacharse para recoger algo del piso o realizar actividades cotidianas.

Los expertos explican que la sentadilla profunda exige movilidad en tobillos, rodillas, caderas y columna. También requiere fuerza, equilibrio y control corporal. Por eso, mantener esta capacidad puede ayudar a mejorar la flexibilidad, reducir rigideces y favorecer la independencia física en la adultez.

Los niños suelen adoptar esta postura de manera natural. Se agachan, juegan y se levantan sin dificultad. Pero con el tiempo, muchos adultos pierden esa movilidad por el estilo de vida sedentario, el uso permanente de sillas y la falta de movimientos que obliguen al cuerpo a trabajar en rangos más amplios.

La explicación es sencilla: si el cuerpo deja de usar un movimiento, con los años tiende a perderlo.

No es solo una cuestión cultural

Aunque se la conoce popularmente como “sentadilla asiática”, la postura no pertenece exclusivamente a Asia. También es habitual en algunas zonas de África, Europa del Este y otros lugares donde las personas mantienen costumbres que implican agacharse con frecuencia.

En países como Japón o China, por ejemplo, ciertas actividades cotidianas favorecen esta movilidad. Desde sentarse cerca del piso hasta utilizar sanitarios en cuclillas, el cuerpo conserva una práctica que en otros contextos prácticamente desapareció.

La diferencia, entonces, no siempre está en la genética, sino en el hábito. Quienes se ponen en cuclillas desde chicos y mantienen ese movimiento durante su vida adulta suelen conservarlo con mayor facilidad.

Cómo recuperar la movilidad

Los especialistas recomiendan no intentar hacer una sentadilla profunda de golpe si el cuerpo no está preparado. Forzar la postura puede generar molestias o lesiones, especialmente en personas con dolor de rodilla, cadera o espalda.

La clave es avanzar de manera gradual. Una forma segura de empezar es apoyarse en una silla, una mesa o una pared, bajar hasta donde el cuerpo lo permita y sostener la posición solo unos segundos. Con práctica constante, la movilidad puede mejorar.

También es importante entender que no todas las personas necesitan llegar a la misma profundidad. La estructura corporal, la longitud de los fémures, la movilidad de los tobillos, las lesiones previas y la edad influyen en la capacidad de sostener esta postura.

Por eso, los fisioterapeutas advierten que la sentadilla profunda no debe verse como una meta obligatoria para todos, sino como una herramienta más para mejorar el movimiento.

El verdadero objetivo: moverse mejor

Más allá de poder o no llegar con las caderas cerca del suelo, el punto central es conservar la capacidad de moverse con autonomía. Agacharse, levantarse, sostener el equilibrio y controlar el propio cuerpo son habilidades fundamentales para la vida diaria, sobre todo en la vejez.

La “sentadilla asiática” se volvió viral, pero su valor va más allá de la curiosidad cultural. Es una señal de movilidad, fuerza y control corporal. Y también un recordatorio de cómo el estilo de vida moderno puede hacer que el cuerpo pierda movimientos que alguna vez fueron naturales.

Temas de la nota

PUBLICIDAD

Te puede interesar

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Temas de la nota

Últimas noticias

PUBLICIDAD