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El presidente estadounidense Donald Trump lanzó una nueva advertencia contra Cuba a través de mensajes publicados en su red social Truth Social, en los que volvió a endurecer su discurso hacia el gobierno de La Habana y planteó un escenario de mayor presión política y económica.
En sus publicaciones, Trump afirmó que Cuba debería “llegar a un acuerdo” con Estados Unidos “antes de que sea demasiado tarde”, en un mensaje que fue interpretado como una nueva amenaza directa contra el gobierno cubano. El exmandatario sostuvo que el respaldo externo que históricamente recibió la isla ya no sería suficiente para sostener su situación actual.
Las declaraciones se dieron en un contexto de alta tensión regional y se suman a una serie de mensajes recientes del presidente republicano, quien volvió a colocar a Cuba como uno de los ejes de su discurso político internacional.
La respuesta desde La Habana no tardó en llegar. El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, utilizó su cuenta oficial en la red social X para rechazar de plano las advertencias de Trump y cuestionar con dureza su legitimidad para opinar sobre el rumbo del país caribeño.
“Nadie nos dicta qué hacer”, expresó Díaz-Canel en su mensaje, en el que además sostuvo que Estados Unidos “no tiene autoridad moral” para señalar a Cuba. El mandatario reafirmó que la isla es una nación libre, independiente y soberana.
En su publicación, el jefe de Estado cubano defendió el derecho del país a decidir su propio modelo político y económico sin presiones externas, y remarcó que el pueblo cubano ya eligió su camino de manera soberana.
Desde el gobierno cubano también se insistió en que las amenazas y advertencias provenientes de Washington forman parte de una política histórica de hostigamiento, que no ha logrado modificar la postura de la isla a lo largo de los años.
Las declaraciones cruzadas generaron repercusión inmediata en el ámbito internacional y volvieron a poner en foco la compleja relación entre Estados Unidos y Cuba, marcada por décadas de tensiones diplomáticas, sanciones económicas y enfrentamientos políticos.
Analistas internacionales señalaron que el mensaje de Trump apunta tanto al escenario regional como al interno, en momentos en que el exmandatario busca reforzar su perfil duro en política exterior de cara al electorado estadounidense.
Mientras tanto, desde La Habana reiteraron que Cuba no aceptará imposiciones ni condicionamientos y que continuará defendiendo su soberanía frente a cualquier tipo de presión externa, manteniendo una postura firme ante las advertencias del ex presidente norteamericano.