"Esta enfermedad te trae mucho miedo"

En un panorama de incremento de casos de Covid-19 y pérdidas de pacientes, la historia reciente de una familia que superó la enfermedad es alentadora. La familia destaca la empatía y la solidaridad de los vecinos de Perico que no dudaron en acercarles alimentos y ofrecer ayuda. Se contagiaron los cuatro y dos de ellos pudieron donar plasma.

Todavía con el cuerpo cansado, una especie de agotamiento, la familia de Marcela Mormina Carrizo de Perico atravesó ya lo peor. Hubo momentos de mucha angustia, porque siendo hipertensa, con hipertiroidismo y otras dolencias los primeros cinco días la desbordó el temor, pero tuvo contención y lo fue superando a fuerza de apuntalar a sus hijos y trabajando desde casa lo que le permitía dejar de pensar.

Si bien los cuatro, el padre Alberto Guerrero de 49 años, los hijos José de 19, Guadalupe de 16 y ella de 45 tuvieron todos los síntomas conocidos, comenzando por una noche en vela por la fiebre, sólo uno fue internado en el hospital de campaña que motivó la preocupación.

Todo comenzó el 13 de julio cuando el dolor de garganta y picazón aun subestimados no le impedían continuar trabajando, pero esa noche la fiebre en ella y en coincidencia con la de su hijo José, la llevó a la cama y el "chujcho" comenzó. Luego con dolor detrás de los ojos y tos iniciando una larga noche de malestar y paracetamol.

La progresión inmediata de síntomas los llevó a llamar al COE en la noche, ya decididos a no presentarse a trabajar al día siguiente, ella en una empresa de insumos agrícolas y él en Radiovisión donde dieron aviso. En la mañana fueron al Nodo de Salud, CIC 2 de Perico donde los derivó el COE, los revisaron, todos fueron diagnosticados con angina, y activaron el protocolo.

"Nos trataron bien. La doctora nos dijo que activan el protocolo por mí porque soy hipertensa, hipertiroidea y tomo medicación para colesterol y triglicéridos, activaron el protocolo para el seguimiento", detalló. Tras el aviso, la empresa Radiovisión envió a hisopar a su esposo, por ser el protocolo de la empresa, dio positivo, y lo llevaron al hospital de campaña de la Ciudad Cultural. La madre y los hijos quedaron aislados en su casa y el médico José Letari y la psicóloga Virginia Martínez del COE Perico los monitorearon y contuvieron.

A ella le subía la presión y los síntomas se agudizaron el fin de semana, perder el olfato y otros, mientras eran medicados. "El quinto y sexto día fueron los más difíciles, yo entré en pánico, decía que me iba a morir, me asusté mucho pero mi hermana me llamó, ahí te das cuenta que esta enfermedad te trae mucho miedo", explicó Mormina.

A su esposo lo habían trasladado del hospital de la Ciudad Cultural a las Torres del Ivuj de Alto Comedero, quien aseguró supo transitar las horas gracias a un libro que le llevaron y le prestaron una tablet.

La recuperación

La alegría le volvió a la familia el 1 de agosto, "justo el día antes de mi cumpleaños lo trajeron de vuelta, un gran motivo de festejo. Estamos celebrando la vida, estar de nuevo los 4 juntos, volver a la normalidad porque estoy trabajando, los chicos siguen cursando, Guadalupe rindió dos materias. En medio de esto en Perico falleció mucha gente conocida, y queremos celebrar una victoria contra un enemigo invisible, sabemos que hay gente que está llorando a su familia", reflexionó Mormina.

Agradecen la generosidad de vecinos y amigos

“Quiero resaltar la generosidad de la gente, mi familia que preguntaba, traía comida y cosas de limpieza. También la gente que nos conoce de vista, tocaban la puerta y nos decían ahí tengo algo para usted, nos quedábamos sorprendidos”, agradeció Marcela Mormina. Relató que un conocido de la radio les trajo verduras; una excompañera les llevó una caja de mercaderías; se sumaban tías, amigas, vecinos hasta la farmacéutica que le enviaba medicamentos y la librería los elementos para sus hijos.

“Son actos concretos, preguntando, ofreciendo pagar un servicio, y un grupo de amigas en Jujuy le llevó cosas a mi esposo en San Salvador, incluso sus compañeros de trabajo. Sin contar con los mensajes, saludos, llamar para que estemos bien, los sacerdotes y todos poniéndose al servicio”, recordó. La pareja es activa integrante de la Iglesia, Marcela es catequista y con su esposo “Beto” estuvieron tanto en la iglesia Inmaculada como en la San José, cuyas comunidades estuvieron orando por ellos.

Agradeció que nadie les negara un servicio al avisar que tenían Covid. Por eso quisieron devolver a la sociedad la generosidad. Tanto su esposo “Beto” y su hijo José llamaron para ser donantes y los derivaron a Hemoterapia, debían esperar hasta el día 20 luego del hisopado positivo, hacerse estudios en Perico y así lo hicieron. El lunes los acercaron con una camioneta y pudieron donar plasma. Atesoran el certificado y análisis que dan cuenta de una lucha de la que salieron airosos en familia.

Firmes en el trabajo

Los días de aislamiento fueron duros pero también buscaron activarse. Mormina trabajaba en casa con la computadora; Guadalupe de la Técnica de Perico aprobó dos materia en ese lapso y José cursa el primer año de Geología en la Universidad Nacional de Jujuy. “Tenía que seguir trabajando desde la casa porque era necesario. En un punto fue bueno porque me tenía entretenida”, dijo. Hoy trabaja y aún tiene dificultades para respirar al caminar, usar la bicicleta, mientras su esposo espera el alta de la ART

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