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Fueron tres días sin chalanas y quienes viven del paso de mercaderías estaban muy preocupados. Incluso muchos arriesgaron sus vidas cruzando el bravo río Bermejo en gomones y otras embarcaciones precarias. Cada día en que las chalanas no cruzan es un día perdido de trabajo y de ingresos.
La tensión era grande. Viernes, sábado y domingo el puerto de chalanas estuvo cerrado y, finalmente ayer se habilitó nuevamente el paso, informó el periodista Willi Aparicio Vázquez desde la frontera entre Aguas Blancas y Bermejo. "La decisión la tomaron las diferentes cooperativas de Aguas Blancas, Argentina, y de Bermejo, Bolivia", amplió.
Si bien la reapertura alivió la tensión generada por la falta de actividad, el enojo apareció por las tarifas que comenzaron a cobrar los chalaneros. Esta mañana cobraban entre 8 y 10 mil pesos por tramo para cruzar el río.
Para tener un parámetro, los remiseros cobran unos 8 mil pesos por el trayecto Orán–Aguas Blancas, una distancia de casi 50 kilómetros.
El riesgo de un río que aún no está calmo, las banderas amarillas que generan incertidumbre, el mal clima y la necesidad de trabajar son condimentos de una frontera que ya de por sí vive en permanente tensión.
"Sabemos que hay bandera amarilla y que eso significa que en cualquier momento pueden volver a cortar el paso de las chalanas. Entonces muchos compañeros que trabajan trayendo mercadería no saben qué hacer. No sabemos si ir a la frontera porque no sabemos qué va a pasar. Ante esa incertidumbre prefiero no ir", dijo un comerciante salteño.
Monitoreo desde el fin de semana
El fin de semana, el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia, a cargo de Mario Mimessi junto a su par de Seguridad, Gaspar Solá Usandivaras trabajan de manera permanente en la coordinación y monitoreo de las asistencias que se generan a raíz del incremento en el caudal de los ríos Bermejo, Tarija e Itaú, situación que afecta a poblaciones de los municipios de Rivadavia Banda Norte, Ribadavia Banda Sur, General Mosconi y Aguaray.
En este marco, desde Desarrollo Social se mantiene contacto constante con las directoras de las escuelas ubicadas en la costa del río Tarija y con los caciques de cada comunidad, a fin de relevar necesidades y organizar la asistencia.