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Patio criollo. Al inicio de los números folclóricos que preparó el personal hospitalario, todas las autoridades abandonaron el salón de actos, la mayoría para ir al brindis que se ofreció en un área aledaña.
Con un homenaje a sus conductores más recientes, el hospital Señor del Milagro conmemoró ayer 117 años al servicio de la comunidad. Fueron ellos Antonio Araujo, Manfredo Aguilera, Carlos Vaamonde, Mario Koss, Alcira Pereyra de Crespo, Sergio Humacata, Angel Reales Moya y Sergio Gutiérrez.
El establecimiento abrió sus puertas el 14 de abril de 1895, tras un duro camino llevado adelante por las señoras de la entonces Sociedad Salteña de Beneficencia y las religiosas del Huerto.
Solidaridad y afecto
“Nuestro hospital nació tras muchas vicisitudes, que no cesan pero que se superan con la solidaridad y el afecto del personal a los pacientes”, destacó Alvaro Goyret, actual gerente general.
Recordó que el perfil del nosocomio fue siempre para patologías infecto contagiosas, “lo que viene cambiando. Hoy Reumatología, Oncología y Dermatología están en pleno desarrollo y crecimiento”, dijo.
Por su parte Sergio López Alcobendas, secretario de Planeamiento del Ministerio de Salud Pública, resaltó que éste es el hospital más emblemático de la provincia, al tiempo que reconoció: “Con todo respeto, y por estar atareados en la gestión, no le pusimos todo para su resurgimiento. Ahora estamos en eso, poniéndole todas las fuerzas para que siga siendo modelo”.
La ceremonia se desarrolló en el salón biblioteca y sus momentos de mayor emotividad fueron la entrada de las banderas de ceremonia y cuando hablaron los referentes del personal.
Así, con un prolongado aplauso, fueron recibidas las abanderadas y escoltas Emilia Barrón, Evelia Herrera y Marta Fernanda Agüero; Ilda Juárez Fadel, Milagro Castro y Edith Colque de Zapata; Mariana Neder y Mirta Zerda.
La misma recepción se brindó a quienes hicieron uso de la palabra. La primera fue la cardióloga Alcira Pereyra de Crespo, jubilada tras 32 años de servicios, y hasta ahora la única mujer que ocupó la conducción. Luego lo hicieron la médica infectóloga María Remedios Morales de Díaz, la enfermera Emilia Barrón, el administrativo Andrés Sandoval, la técnica Miriam Jiménez y la doctora Cecilia Herrera, jefa de Recursos Humanos.
Tras el retiro de las banderas de ceremonia, se ofreció en el mismo salón un “patio criollo”. Por un lado actuó la academia de danzas “Reflejos de Salta”, que dirige Luis Tolaba e integran su madre, María Barrios (enfermera del Samec), la administrativa María Barrios (de Oncología) y el enfermero José Laudino Martínez (Terapia Intensiva).
Por otro, cantó la folclorista Mariana Burgos, actual enfermera de Terapia Intensiva y flamante kinesióloga. “Me recibí el mes pasado”, explicó la joven.
La trayectoria
Como se recordará, el hospital de mayor trayectoria en la provincia es referente para las enfermedades infecciosas y crónicas. Con una planta de casi 500 empleados, durante 2011 recibió unas 150 mil consultas en total, lo que implica una media de 650 por día hábil.
Su capacidad de internación es de 140, de las que cien camas están en el edificio central (Sarmiento, entre Leguizamón y Rivadavia) y 40 en el anexo geriátrico de Rivadavia y Bolívar.
Por su perfil, su promedio de internación general supera los 7 días. Los extremos son Clínica Médica, que ronda las 24 a 48 horas; por el otro lado, Tuberculosis y HIV, con alrededor de un mes.
Un sondeo entre el personal determinó que las mayores urgencias son recambio eléctrico y de caños sanitarios.