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26 de Febrero,  Salta, Centro, Argentina
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Serapio escapó en chinelas y ya lleva nueve días prófugo tras el femicidio de Natalia Cruz

La familia de Natalia Cruz cortó la ruta 51 para exigir la presencia de la cúpula policial.Orlando Serapio sigue libre. Tras la protesta, apuntan a posibles fallas graves.
Jueves, 26 de febrero de 2026 02:01
Familiares y allegados reclaman justicia por Natalia Cruz durante el corte en la ruta nacional 51.
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Nueve días después del femicidio que conmocionó a Campo Quijano, la pregunta ya no es solamente dónde está Orlando Serapio, sino cómo puede seguir prófugo un hombre que huyó prácticamente sin preparación, vestido con una remera gris, pantalón corto y chinelas, y que desapareció ante las narices de todos.

La lógica que repite la familia es tan simple como contundente: nadie sobrevive más de una semana en los cerros sin agua, comida, ni abrigo. Por eso crece una sospecha cada vez más fuerte: Serapio no estaría escondido en la montaña, sino lejos, posiblemente fuera de la zona e incluso cerca de la frontera con Bolivia, ayudado por una o varias personas.

El dolor se transformó en bronca

Familiares de Natalia Cruz cortaron ayer la ruta nacional 51 desde las 6 y media de la mañana. No fue una protesta gremial, ni política. Fue el grito desesperado de una familia que siente abandono estatal. Panfletos en mano, vecinos y allegados salieron a hacer lo que, según denuncian, debería estar haciendo la Justicia y las fuerzas de seguridad: buscar al asesino.

La escena fue tensa. Algunos automovilistas reclamaron por el corte sin conocer el motivo. Cuando entendieron que se trataba del reclamo por un femicidio, el clima cambió, pero dejó expuesta una realidad incómoda; el cansancio social convive con la impotencia de una familia que asegura que nadie les dio respuestas durante días.

"Si hubiera sido hija de un político, el primer día lo encontraban", dijo Azucena, hermana de la víctima, entre lágrimas y enojo. Denunció que cuando Natalia pidió ayuda antes del crimen le dijeron que no había personal, pero ahora el lugar está lleno de policías. La frase golpea directo al corazón del caso, porque es la sensación de que el Estado llega tarde.

Fuga planificada

Mientras tanto, la hipótesis familiar apunta a una fuga planificada. Sostienen que Serapio dejó su vehículo oculto, tiene un celular y tarjetas que podrían ser rastreadas. Además quizás recibió ropa, abrigo y asistencia logística. "Él no pudo hacerlo solo", repiten.

Desde la Policía de Salta, el jefe Diego Bustos aseguró que hay 61 efectivos trabajando en rastrillajes, canes especializados y una investigación interna en marcha. Argumentó que la topografía dificulta la búsqueda y prometió resultados en las próximas horas. Sin embargo, para la familia, cada día que pasa sin novedades profundiza la desconfianza.

Huyó en chinelas

El dato inicial aportado por Belén, la hermana de la víctima que fue la primera en ver a Serapio escaparse de la escena del crimen, huyendo en chinelas, hoy se vuelve un símbolo incómodo: si alguien así logra desaparecer durante más de una semana, el problema ya no es solo el fugitivo, sino el sistema que no logra encontrarlo.

En Campo Quijano ya no se habla solo de un crimen. Se habla de ausencia, de miedo y de una comunidad que siente que tuvo que salir a buscar justicia por sus propios medios mientras un asesino sigue libre.

A nueve días del femicidio de Natalia Cruz, la investigación empieza a girar hacia una pregunta incómoda que ya no solo apunta al prófugo Orlando Serapio, sino también al funcionamiento del propio sistema de seguridad: ¿por qué el martes 17, el día del crimen, no había custodia policial pese a los antecedentes de violencia?

Investigan por qué no había custodia ese día

La confirmación de una investigación interna dentro de la Policía, según explicó el jefe de Policía, Diego Bustos, abre un nuevo frente. No se trata únicamente de encontrar al asesino, sino de determinar si hubo fallas graves, o responsabilidades directas, que pudieron haber evitado el desenlace. Mientras continúan los rastrillajes en zonas montañosas, familiares y vecinos cuestionan el enfoque de la búsqueda.

La hipótesis oficial sostiene que la geografía dificulta el operativo, pero el entorno de la víctima insiste en algo distinto: un hombre que escapó en pantalón corto y chinelas difícilmente sobreviva más de una semana en zonas altas sin asistencia. Por eso crece otra sospecha: la búsqueda estaría concentrada en un lugar equivocado. La familia plantea que Serapio pudo haber salido rápidamente del área con ayuda logística, cambiando ropa, obteniendo abrigo y trasladándose hacia otras localidades o fuera de la provincia. Nombran zonas como Güemes, La Caldera o rutas hacia la frontera norte, donde, afirman, deberían reforzarse controles.

Custodia ordenada, pero sin policías

Tras la movilización, el director general de Investigaciones de la Policía de Salta, Oscar Chocobar, se reunió con familiares de Natalia Cruz. Se supo que el área que conduce se encuentra abocada de manera exclusiva a la localización del presunto femicida y expareja de Cruz, Orlando Serapio.

El femicidio de Natalia Cruz, ocurrido el 17 de febrero en Campo Quijano, estuvo precedido por una secuencia de denuncias y pedidos de protección que no lograron frenar la escalada de violencia de su expareja, actualmente prófugo.

La primera denuncia se radicó en noviembre de 2025 y describía un patrón de hostigamiento persistente. En los meses siguientes se dictaron restricciones perimetrales, ratificadas el 3 de febrero. Sin embargo, el 9 de febrero el acusado habría ingresado por la ventana trasera de la vivienda del barrio Luz y Fuerza, en presunta violación de la medida vigente. La víctima logró escapar y acudir a la Policía.

El 14 de febrero, Natalia amplió la denuncia y reiteró un pedido concreto: custodia policial fija.

El 17 de febrero, horas antes del femicidio, Natalia se presentó junto a una hermana en la comisaría de Campo Quijano. Allí le informaron que finalmente había salido la orden de custodia fija para su domicilio. Pero la frase que siguió resume una falla estructural: "No había policías disponibles". Aparentemente, habrían estado ocupados en otras tareas operativas, según fuentes ligadas al caso.

Horas después, Natalia fue brutalmente golpeada a manos de Serapio, quien huyó del lugar. Fue hallada con un cable alrededor del cuello y murió poco después.

 

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