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Lo que comenzó como un viaje cargado de ilusión rumbo a una competencia internacional deportiva, terminó convirtiéndose en una odisea marcada por el miedo, la improvisación y el abandono. Una delegación de 65 personas, integrada por nadadores de la Sociedad Española de Salta y sus padres, permanece varada en Iquique, Chile, tras una serie de fallas mecánicas del colectivo contratado y la falta de respuesta de la empresa responsable.
El grupo partió desde Salta el viernes a la 1 de la madrugada, pero el primer inconveniente surgió en Tumbaya, Jujuy, cuando el micro sufrió la rotura del filtro de aceite. Luego de varias horas de demora, lograron retomar el viaje, aunque los problemas no tardaron en repetirse.
Al cruzar el paso de Jama, ya en cercanías de Atacama, la situación se volvió crítica. Según relataron los padres, el colectivo comenzó a desplazarse de manera inestable, con movimientos bruscos de lado a lado y olor a cables quemados. Minutos después, confirmaron lo peor: el micro se quedó sin frenos y el motor terminó gravemente dañado, con aceite desparramado en plena ruta.
Varados con 8 grados bajo cero
En medio de la noche, a gran altura y con temperaturas que alcanzaban los 8 grados bajo cero, la delegación quedó varada. “Estábamos a -8°C, a las 23, con menores”, relató una madre. En ese contexto, otros integrantes del grupo que viajaban en trafic y ya habían llegado a una estación de servicio en Atacama regresaron para auxiliarlos.
El rescate fue organizado por los propios acompañantes, quienes comenzaron a trasladar a los varados. Posteriormente, con la intervención de Carabineros de Chile, lograron salir de la zona de riesgo. Incluso denunciaron que los choferes del micro intentaron abandonar el lugar. A esto se sumó otro factor de preocupación: la presencia de pumas en la zona.
Pagaron otro traslado
Finalmente, el grupo pudo llegar a Iquique, aunque debiendo afrontar nuevos gastos de su propio bolsillo, con traslados que en algunos casos alcanzaron los 85 dólares por persona.
A pesar de todas las dificultades, los nadadores cumplieron con su compromiso deportivo. La competencia estaba prevista para el sábado a las 8.30, pero llegaron a las 9.30. Pese al retraso, pudieron participar, lograron podios en varias categorías y el equipo finalizó en el segundo puesto, en una muestra de esfuerzo y resiliencia.
Esperan una solución para regresar a Salta
Actualmente, se encuentran alojados en el Club Deportivo Morro, a la espera de una solución para regresar a Salta. Cada nadador abonó alrededor de 320 mil pesos por el viaje, mientras que los padres pagaron cerca de 350 mil.
El conflicto se agravó en las últimas horas: la empresa de transporte, identificada como “Del Norte Soy” y con sede en Jujuy, y que habría cobrado cerca de 7 millones de pesos por el servicio, dejó de responder y no envió un nuevo micro como había prometido.
Ahora, los padres exigen respuestas urgentes y buscan alternativas para retornar, mientras exponen públicamente la grave situación vivida y apuntan a la responsabilidad de la empresa contratada, a la que ya califican como “fantasma”.