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Mató de 24 puñaladas a su concubina y la dejó en una bañera

El hombre, pareja de la víctima, fue quien llamó a la Policía para confesar sobre el despiadado femicidio, ocurrió ayer en el partido bonaerense de Berazategui.
Lunes, 12 de febrero de 2024 01:10

Una mujer de 33 años fue asesinada ayer de 24 puñaladas en su casa del partido bonaerense de Berazategui y por el femicidio detuvieron a su concubino, quien llamó él mismo a la Policía para alertar sobre lo ocurrido, según fuentes policiales. Testigos del círculo íntimo de la pareja refirieron que el hombre era una persona violenta, tanto con sus propios familiares como con su concubina, aunque esta nunca lo denunció.

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Una mujer de 33 años fue asesinada ayer de 24 puñaladas en su casa del partido bonaerense de Berazategui y por el femicidio detuvieron a su concubino, quien llamó él mismo a la Policía para alertar sobre lo ocurrido, según fuentes policiales. Testigos del círculo íntimo de la pareja refirieron que el hombre era una persona violenta, tanto con sus propios familiares como con su concubina, aunque esta nunca lo denunció.

El hecho se produjo durante la madrugada, alrededor de las 4, en una vivienda situada en calles 115 y 12, en dicho partido del sur del Gran Buenos Aires, donde la víctima, identificada como María Belén Muñoz (33), residía junto al ahora imputado, Alejandro Albornoz (34).

Según las fuentes, la mujer tenía cuatro hijos, tres de una relación anterior, y el restante con Albornoz, con quien habitaba una casa en la parte trasera del terreno, mientras que en la parte delantera vive la hermana de ella.

De acuerdo a los voceros, todo comenzó cuando los familiares de Muñoz escucharon los gritos de auxilio y clemencia de la víctima, que decía "íAle, no!", y fueron hasta la casa del fondo para ver qué pasaba. En esas circunstancias, estos testigos comenzaron a exigirle a Albornoz, que había sido denunciado por violencia doméstica por su propia madre, que saliera del inmueble o llamarían a la Policía, ante lo cual, él mismo se comunicó con el 911 para decir que había matado a su pareja.

Las fuentes señalaron que cuando los policías arribaron al lugar hallaron a Muñoz muerta en la bañera, con múltiples heridas de arma blanca, y se entrevistaron con Albornoz, quien manifestó que se había cambiado la ropa ensangrentada y la había arrojado, junto a la navaja utilizada para agredir a la mujer, en un cuarto del fondo, donde acumulaba distintos objetos.

Ante esta situación, el hombre quedó detenido, mientras que los pesquisas hallaron en ese lugar las prendas de vestir con sangre y el arma homicida. A su vez, los testigos refirieron que Albornoz era violento con Muñoz, que, en un comienzo de la relación, en 2020, fue más psicológica y verbal, pero que luego se tornó física, al punto que la mujer ocultaba las lesiones con maquillaje.

Los testimonios apuntaron a que el hombre no dejaba que su pareja se viera con la familia de ella, y que esa situación era el principal detonante de la violencia ejercida por él, aunque la pareja no lo denunció nunca formalmente por temor. Sobre el imputado pesaba una restricción de acercamiento hacia su propia familia, por la denuncia de su madre.

 

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