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El gobernador Gustavo Sáenz mantuvo este lunes una reunión con el ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli, en la que puso sobre la mesa la agenda de prioridades de Salta y reclamó mayor previsibilidad en el financiamiento de obras federales comprometidas para la provincia.
El encuentro se desarrolló en Casa de Gobierno y tuvo como eje central el análisis técnico y financiero de los proyectos de infraestructura que fueron firmados en un convenio con Nación el año pasado. En ese marco, Sáenz planteó que Salta asumió la ejecución de obras que originalmente correspondían al Estado nacional y remarcó la necesidad de que los desembolsos se cumplan en tiempo y forma.
“La Provincia se hizo cargo de obras nacionales que se están haciendo y, si nosotros estamos cumpliendo, queremos que también Nación cumpla”, expresó el mandatario provincial al referirse a proyectos en marcha que incluyen rutas estratégicas, escuelas, viviendas y obras de saneamiento.
Las obras públicas de Salta
Durante la reunión se revisó el estado de iniciativas viales, educativas, judiciales y de infraestructura básica. Entre ellas, rutas nacionales clave como la 9/34 y la 51, los puentes sobre el río Vaqueros, plantas depuradoras en la zona sur de la ciudad de Salta y en Cafayate, la escuela técnica de General Güemes y la Ciudad Judicial de Orán.
El gobernador también hizo hincapié en que Salta lidera a nivel país en cantidad de obra pública comprometida y firmada, aunque advirtió que ese esfuerzo provincial necesita el acompañamiento efectivo de Nación para sostener los plazos de ejecución. En ese sentido, mencionó que la Provincia avanzó con más de dos mil viviendas, unas 20 escuelas y proyectos hídricos como el dique El Limón, en el departamento San Martín.
El debate de la reforma laboral
Además de la obra pública, la agenda incluyó el debate sobre el proyecto de modernización laboral que impulsa el Gobierno nacional. Sáenz se mostró dispuesto a acompañar una actualización del marco legal que favorezca la creación de empleo formal, aunque aclaró que el respaldo de Salta al plan económico nacional no implica un cheque en blanco. “Acompañamos cuando entendemos que es beneficioso, pero también nos hemos opuesto cuando consideramos que perjudica a la provincia y a los salteños”, señaló.
Por su parte, Santilli explicó que la reforma laboral busca reducir la informalidad y formalizar a millones de trabajadores sin afectar derechos adquiridos. También se refirió a la reforma fiscal asociada a ese proyecto, que tendría un impacto acotado en la recaudación y que se analiza junto a las provincias con la mira puesta en aliviar la carga impositiva sobre las pymes.