PUBLICIDAD

Su sesión ha expirado

Iniciar sesión
18°
25 de Enero,  Salta, Centro, Argentina
PUBLICIDAD

Club Amigos de la Montaña: cuando cuidar el bosque es como hacer cumbre

Un proyecto del voluntariado combina conservación del bosque nativo, formación ambiental y experiencias de contacto directo con la naturaleza. Es un modelo de participación y compromiso.
Sabado, 24 de enero de 2026 23:34
Una vista imponente del dique Campo Alegre desde un sector de la reserva del Club Amigos de la Montaña.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
inicia sesión o regístrate.
Alcanzaste el límite de notas gratuitas
Nota exclusiva debe suscribirse para poder verla

El Club Amigos de la Montaña no es solo un punto de encuentro para montañistas. Es, desde hace décadas, una forma de entender la relación entre las personas y la naturaleza. Es compromiso, es conciencia ambiental y, sobre todo, acción concreta para proteger los paisajes únicos de Salta.

Esa filosofía se materializa en uno de los proyectos más valiosos en la provincia y que ya es referencia a nivel nacional: el Programa de Voluntariado en la Reserva Natural Privada del Club Amigos de la Montaña.

La Reserva está ubicada en la zona de Campo Alegre y cuenta con unas 100 hectáreas que el Club adquirió en 1991 con un objetivo claro y ambicioso: recuperar un bosque nativo degradado y volver a acercar a las personas a la naturaleza desde el conocimiento y el respeto.

Durante décadas, ese predio fue utilizado para la ganadería. Las consecuencias todavía pueden verse claramente fuera de los límites de la Reserva: suelo compactado, erosión, escasa infiltración del agua y un ecosistema reducido casi exclusivamente al pastizal. Dentro, en cambio, el paisaje cuenta otra historia.

"La diferencia es muy visible", explica Luciana Costas, integrante del Club e ideóloga del proyecto. "La ganadería compacta el suelo, las vacas se comen todo lo que encuentran a su paso, no dejan que se desarrollen árboles ni especies altas. El agua no penetra, escurre, y eso acelera la erosión. En cambio, cuando el bosque puede crecer, aparece otra cosa: más estratos, más vida, más diversidad".

Integrantes del CAM en una zona reforestada.

Y esa diversidad se siente. Donde antes había un campo castigado, hoy hay árboles, lianas, líquenes, hongos, insectos, aves. Un ecosistema completo que volvió a respirar. "No es solo el bosque —dice Luciana—, es todo lo que viene con él. Es un sistema vivo".

Con el paso de los años y gracias al trabajo sostenido de socios del Club, la reserva se integró al sistema de áreas protegidas de la provincia de Salta y se transformó también en un espacio de estudio y aplicación de las ciencias naturales, a partir de un convenio con la Universidad Nacional de Salta, donde se realizan prácticas académicas e investigaciones científicas.

El Programa de Voluntariado nació para abrir ese proceso a una nueva generación. Parte de una idea simple pero poderosa: cuidamos lo que conocemos y valoramos. Por eso, la propuesta combina tareas concretas de conservación con experiencias de contacto directo con la naturaleza. Los voluntarios participan en el control de especies invasoras, la recuperación de un vivero de especies forestales nativas, el rediseño de senderos ecoturísticos y el mantenimiento de infraestructura. Pero también hay espacio para el disfrute y el aprendizaje: caminatas interpretativas, talleres de fotografía de naturaleza, identificación de aves y observación astronómica.

El impacto fue inmediato. El programa se lanzó en noviembre y, al abrir las inscripciones en diciembre, más de 130 jóvenes se anotaron en apenas dos días. Por cuestiones logísticas, el cupo debió cerrarse y se seleccionaron 60 voluntarios, que hoy participan organizados en grupos de 12 personas por fin de semana. Las jornadas comienzan los sábados, con acampe dentro de la reserva, y se extienden hasta el domingo por la tarde, en un clima de trabajo, formación y convivencia.

El trabajo en el vivero de especies nativas.

La naturaleza se entiende, no se conquista

El desafío hacia adelante es sostener y ampliar esta experiencia: consolidar una comunidad activa y diversa de voluntarios, científicos, ciudadanos y empresas que se identifiquen con la misión de proteger el bosque nativo y acompañen el proyecto en el tiempo.

El Club Amigos de la Montaña, fundado en 1949, es una organización civil sin fines de lucro con base en la ciudad de Salta.

Pero más allá de su historia y su trayectoria en el montañismo, hoy demuestra que hacer montaña también es cuidar el territorio, defender el bosque y sembrar conciencia para las generaciones que vienen. Porque la montaña y su naturaleza no se conquista. La montaña y su naturaleza se entienden. Y, sobre todo, se cuida.

Un trabajo silencioso y fructífero

A lo largo de todos estos años se han realizado distintas tareas de infraestructura de bajo impacto para preservar el medioambiente. Gracias al trabajo de los socios se cuenta con un camino de ingreso, un vivero, una red de senderos señalizados, áreas de descanso y un refugio. Las redes sociales del Club estan abiertas para saber más de esta institución.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD