Pymes
Micro y pequeñas empresas motorizan la economía salteña

El tejido económico de la provincia está compuesto por mipes (micro y pequeñas empresas). No es un dato menor teniendo en cuenta que en el primer informe del Observatorio Económico de la Cámara de Comercio e Industria de Salta se anunció que el 91% del total de las empresas comerciales son de esa categoría y que el sector servicios también es parte de esta distribución local.

Con el aumento del consumo, la explosión de los emprendedores en los sectores del comercio y los servicios se evidenció en rubros como la indumentaria femenina, el calzado, casas de decoración, mueblerías, mayor oferta gastronómica y alojamiento, principalmente en la proliferación de hostales. Así lo explicó a El Tribuno el presidente de la Cámara de Pequeños y Medianos empresarios de Salta, Nahuel Hyon.

La oferta gastronómica y hotelera en el sector servicios también aumentó. “Esto es natural porque en el norte en sí no tenemos grandes industrias. Diría que en Salta todas son pequeñas empresas”, sumó Eduardo Kira, vicepresidente de la Cámara Hotelera y Gastronómica de Salta.

En la Capital, los emprendedores que se animan a desarrollar nuevos rubros lo hacen principalmente en el macrocentro con ofertas más especializadas y propuestas novedosas.

Según el informe del Ministerio de Trabajo de la Nación, en el cuarto trimestre de 2011 se registraron 584 pequeñas empresas y 2.198 microempresas comerciales que, entre las dos categorías, suman 9.795 puestos de trabajo promedio en ese año.

Las mipes también son las más frágiles. En la cena de la industria, organizada recientemente por la Cámara de Comercio de Salta, la Asociación Parques Industriales Salta y la Unión Industrial Salta, se pidió fortalecer la estructura y productividad de la más pequeñas para protegerlas de los vaivenes de la coyuntura y de las variables macroeconómicas.

Comercio y servicios

Tres de cuatro empresas de la provincia pertenecen a los sectores de comercio, servicios e industria, según lo datos publicados por el primer informe del Observatorio Económico de la Cámara de Comercio.

La expansión de estos sectores en el marco de las micro y las pequeñas empresas resulta de las posibilidades que tienen en términos de inversión. Con poco capital y sin una gran infraestructura, los proyectos se pueden llevar adelante. A diferencia de los emprendimientos industriales que requieren de otro tipo de inversión, conocimiento, tecnología, insumos, maquinarias y hasta recursos humanos especializados. Sin embargo, los especialistas en el área coinciden en señalar que en los tres sectores, los emprendimientos permanecerán gracias a una base económica sólida.

La capacitación de sus líderes es importante para avanzar seguros.

Hyon, titular de la Cámara Pyme de Salta, explicó que el sector comercio representa un alto porcentaje porque “esta actividad es sencilla de emprender, ya que con un mínimo capital se puede obtener el retorno de lo invertido”.

La oferta especializada y novedosa se presenta en cada esquina: los negocios de ropa femenina se multiplican al igual que la oferta gastronómica que bucea por especialidades que antes ni siquiera existían. Así intenta ponerse a tono con la demanda local y turística.

 Sandwiches salteños, únicos en el NOA

Este es un emprendimiento que encaró Ramón Barrionuevo junto a su esposa, Sonia Núñez, y que lleva dos años de permanencia en el mercado local. Actualmente son dueños de la única fabrica del NOA de sandwiches envasados al vacío con atmósfera modificada.

La idea de elaborar sandwiches surgió hace más de 20 años cuando Ramón se había quedado sin trabajo y ya tenía en mente poner un negocio para vender sandwiches de miga y pebetes frescos.

Con el paso del tiempo se hizo realidad. Sonia también quedó sin trabajo y durante la espera de la resolución de un juicio laboral, ella también se dedicó a trabajar en el negocio que ya daba buenos frutos.

Sin embargo, Sonia tenía ganas de emprender y de crecer. La idea surgió de la propia experiencia: fabricar sandwiches envasados al vacío con atmósfera modificada.

“Lo descubrimos porque mi marido viajaba mucho y no tenía tiempo para comer algo elaborado; comía ese tipo de sandwiches que se venden sobre todo en las estaciones de servicio en el centro del país”, relató Sonia, quien luego de analizar las posibilidades, se decidió junto a su marido averiguar el tipo de máquina que necesitaban, en dónde la vendían, los insumos. Finalmente la compraron.

En marzo de 2010 empezaron a venderlos al público desde su local, que sigue siendo el mismo hoy.

Sonia reconoce que el camino no fue fácil: “Avanzamos en muchos casos por intuición”, contó la mujer quien, hace un mes, tuvo que tomar a su primer empleado administrativo para llevar adelante esas tareas, por el crecimiento de la actividad.

 

Las dificultades

Las micro y pequeñas empresas deben lidiar con las posibles contingencias de los primeros años de vida del proyecto en los que tiene mayor vulnerabilidad; a partir de ese período se puede pensar en la permanencia de la empresa.

Hyon explicó que los principales factores que influyen en la vida de las mipes son la situación económica y además debe existir una porcentaje alto de consumo. Otro de los factores que influye es que el producto que ofrecen sea aceptado por su público, los costos que debe afrontar tanto para hacer y ofrecer ese producto de manera que resulte rentable; la organización de la empresa en el área administrativa, contable y de recursos humanos es fundamental.

El conocimiento previo de los emprendedores en materia comercial y de producción es fundamental, aunque no aseguran el éxito.

Sonia Núñez, emprendedora y titular de una empresa local, destacó que la carga impositiva que debe es grande, algo que para ella resultó un obstáculo importante. “Los feriados no nos suman y cuando pago los impuestos a la AFIP, me cobran igual, sea o no feriado. Creo que si uno no hace bien las cosas tu ganancia se va pagando impuestos”, contó.