El ministro de Economía, Axel Kicillof, tiene once días para mejorar la oferta de cancelación de la deuda contraída con las potencias económicas nucleadas en el Club de París, cuando comiencen este 28 de mayo las negociaciones formales en Francia.

En Economía barajan la opción de acercar una propuesta superadora que haga foco en lo que refiere al pago inicial. El Gobierno había ofrecido en un comienzo desembolsar 250 millones de dólares. Esto no sería suficiente, ya que el pedido de las naciones acreedoras era de 2.000 millones de verdes. Ahora, la intención es afrontar una erogación mayor a la planteada.

Con esta mejora, la idea del Ejecutivo nacional es acordar el apartamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI) de las negociaciones. Apunta a que el pedido argentino no sea considerado como una refinanciación por parte de los acreedores. Esta consideración es central, ya que una reprogramación “tradicional” de los pagos impediría dejar afuera al organismo conducido por Christine Lagarde, según los principios y tradición de la grupo que aglutina a las potencias.

Además, el Gobierno busca conseguir una quita de la deuda, que, de acuerdo a los reclamos del Club, asciende a un total de 10.000 millones de dólares.
Para el resto de la deuda, se echaría en mano lo que se define como “solución Repsol”; esto es afrontar los futuros pagos a través de bonos soberanos, mediante un cronograma de pagos que se extendería hasta 2021. Tras el pago inicial, las liquidaciones serían decrecientes. En el caso de la petrolera española, la Casa Rosada arregló desembolsar unos u$s5.300 millones en títulos a valor nominal por el 51% de las acciones de YPF.

De todas maneras, en Economía creen que el acuerdo difícilmente se pueda alcanzar rápidamente. Si bien hay optimismo para llegar un acuerdo final, advierten que no hay que esperar un resultado positivo inmediato del encuentro que se mantendrá el 28 en la capital francesa, al que viajaran Kicillof junto al secretario de Finanzas, Pablo López.

Los funcionarios deberán quebrar la resistencia de dos de los más importantes integrantes de la organismo internacional. Se trata de los “duros” Japón y Alemania -a los que se les debe unos u$s5.700 millones-, que ya rechazaron que intervengan el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) o el Banco Mundial como instituciones fiscalizadoras del acuerdo. Para excluir al FMI, los representantes argentinos preparan diferentes alternativas de entidades que ocupen ese rol.
El Club de París, integrado por 19 países miembros, es completado por Holanda, los Estados Unido, Italia, España, Suiza, Canadá, Francia, Gran Bretaña. Austria, Suecia, Dinamarca, Bélgica, Finlandia e Israel.

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