Unos 200 trabajadores de la construcción llegaron al IPV, en horas de la mañana, buscando soluciones. Arribaron al lugar, enojados, cansados y dispuestos a todo para conseguir que alguien se haga cargo de su situación. Estos obreros pertenecían a la empresa Ilarent, que estaba a cargo de la construcción de las viviendas en el barrio El Huaico y Atocha.

Ayer decidieron cortar el tránsito sobre la avenida Belgrano al 1300, en reclamo de estabilidad laboral y el pago del salario adeudado. Para impedir la circulación vehicular cruzaron gomas de autos en el medio de la calle y les prendieron fuego.

Desde hace tres semanas que vienen reclamando el pago de los meses atrasados, como así también, la restitución de fuentes laborales ya que desde la empresa explican que los despidos se deben a la falta de fondos que estarían trabados en el IPV.

El delegado de los trabajadores, José Carlos López, dijo que la empresa ya envió telegramas de despidos a algunos de sus 260 obreros y amenazó con cesantear al resto. Recordó que en marzo también se manifestaron en contra de Ilarent y el IPV, por deudas salariales y suspensión de trabajadores.

López señaló que una secretaria del IPV les dijo que el organismo provincial no mantiene deudas con la empresa contratista y responsabilizó a la firma por la crítica situación laboral de los obreros.

Los trabajadores también se manifestaron contra el sindicato de la Uocra por no ayudarlos a destrabar el conflicto. “El representante de la Uocra, el señor Reinoso, tendría que estar acá con nosotros, sin embargo no hicieron nada. Nosotros somos 285 obreros autoconvocados que estamos luchando por nuestros derechos”, expresaron los obreros.

“Todavía figuramos como empleados de esa empresa, o sea que, no podemos cobrar el fondo de desempleo ni ingresar a trabajar en otro lado. Estamos desesperados, no tenemos plata para darles de comer a nuestros hijos. Por culpa de la ineficacia de los funcionarios nosotros estamos padeciendo. ¿A usted le parece justo que estemos pasando esto?, preguntaron los trabajadores indignados.

Tensión

Pasado el mediodía se vivió un momento tenso. Más de 50 obreros decidieron increpar a la directora del IPV, Cristina Nieto, por considerarla una de las responsables de esta situación. Mientras la funcionaria se disponía a abandonar el lugar en un taxi, los trabajadores de la construcción la interceptaron e impidieron que el vehículo avance.

Entre gritos y reclamos, que fueron volviéndose cada vez más violentos, la directora del IPV, decidió bajar del auto y hablar cara a cara con los manifestantes. Los gritos nunca cesaron, y el cruce entre Cristina Nieto y algunos obreros fue provocador y violento.

Según la funcionaria se le rescindió el contrato a la empresa constructora porque incurrió en un incumplimiento en las obras. “Nosotros estamos buscando reactivar las obras y que ustedes no pierdan su trabajo. Estamos en juicio, estamos luchando legalmente contra esta empresa para poder confiscarle los fondos”.

Los trabajadores de la construcción le reclamaron el pago de lo adeudado, la funcionaria respondió que se tienen que dirigir al Ministerio de Trabajo y a la Uocra. “Los abogados del gremio son los que se encargan de eso. Ellos están haciendo todos los trámites para liberar los fondos”, agregó.

Un hecho lamentable

Después de la acalorada discusión, se logró acordar una reunión entre el Ministerio de Trabajo, Cristina Nieto y 4 obreros que actúen como delegados. Los trabajadores pidieron a El Tribuno que formen parte de esa reunión como garantía.

Acceso que fue denegado porque la directiva del IPV se opuso. A los gritos empezó a insultar a los periodistas y a decirles, “este es el grupo Clarín y tienen sangre en las manos. Son empleados de Magnetto, son el poder”.

¿Qué te pareció esta noticia?

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Salta

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...