Para Seclantás, los fondos del Plan Bicentenario tienen un destino perfectamente marcado, especialmente en obras de infraestructura. Tras una estudiada planificación de las prioridades, el intendente Walter Joaquín Abán puso en marcha trabajos puntuales que aumentan el magnetismo que naturalmente tiene este pintoresco pueblo, cuna del poncho salteño y tejidos en telar.
Con satisfacción para sus pobladores, su ubicación en el centro de pueblos vallistos lo posiciona como un lugar de ineludible visita de turistas que van a Molinos, a solo 20 kilómetros, y a Cachi, que está a 29 kilómetros.
En diálogo con El Tribuno, el intendente Walter Abán pone el acento en la ejecución de obras que, por otras prioridades, se fueron postergando.
Observamos la construcción de un salón de usos múltiples en Cabrería...
Efectivamente, y se está haciendo con recursos del Bicentenario para este paraje de Luracatao, el más poblado de esa zona, con unos 800 habitantes. El área de Luracatao tiene unos 1.800 pobladores, con los parajes Brealito, Cuchiyaco, La Puerta, La Sala y Alumbre. Sumamos la conclusión de un complejo deportivo en Villa del Monte, frente al pueblo. Esta obra quedó detenida hace 18 años aproximadamente y se comenzará a techar en estos días. Previamente se le hicieron nuevas columnas, cambio de paredes, construcción de pisos, baños y cocina. Es un complejo importante y requiere una inversión de 1,2 millón de pesos.
Los pobladores, ¿son propietarios de las tierras o hay mayoría de arrendatarios?
La gran mayoría de la gente es dueña de sus tierras, que cultivan en pequeña escala. En Luracatao estamos construyendo 15 viviendas y ahora comenzará un plan de ampliación para 20 familias, que consiste en una o dos habitaciones con baño, según las necesidades. Esto se ejecuta mediante un convenio con el Instituto Provincial de Viviendas.
Seclantás se posiciona cada vez más como un punto ineludible para el turismo...
Tanto que en los dos últimos años, los vehículos que vuelven con los turistas hacia Molinos y Cachi ingresan a nuestro pueblo, porque solo deben transitar 30 kilómetros más por la ruta nacional 40, que está en perfectas condiciones. Es un paseo extraordinario porque luego de visitarnos retornan por la ruta provincial 42, llamada Camino del Artesano, por el paraje El Colte, donde todos los ceramistas y tejedores están a la vera del camino ofreciendo productos únicos. Desde allí se sale a la ruta de Los Colorados y luego a la Recta del Tin Tin, para volver a Salta. Es un circuito muy atractivo. Según los horarios, almuerzan o meriendan con nosotros.
Ahora el camping está completo, teniendo en cuenta que tiene 40 camas y una pileta de ensueño, mientras el buen clima nos está acompañando. Luego de la octava edición del festival El Seclanteño, realizado a principios de mes y que fue un éxito, recibimos a visitantes que fueron al festival de Cachi y este próximo fin de semana se sumarán los que van a Molinos, al Festival del Poncho.
¿Cuándo se comenzará a desarrollar el proyecto que lo posicionó como Lugar Mágico?
Nos dijeron que los fondos de este premio estarán disponibles a partir de marzo.
Justamente hace dos semanas el gabinete provincial sesionó en Seclantás, y en la oportunidad se me informó que será en ese mes, para aplicar los recursos según las prioridades. Nuestro proyecto apunta fundamentalmente al desarrollo de los artesanos y tejedores de ponchos y mantas, porque tenemos el mejor tejido en telar del país. Vamos a tener un museo del poncho para que los artesanos tengan ese espacio para ofrecer sus creaciones. Y en El Colte generar un espacio para que no estén a la vera del camino. Todo irá acompañado de un video en varios idiomas que explicará el proceso, desde la esquila de la oveja al lavado, teñido e hilado. Esos recursos también se invertirán en la recuperación de las iglesias del cementerio y del pueblo, monumentos históricos que están deteriorados. Y el adoquinado de algunas calles que faltan, preservación de los frentes de las casas, paradores y construir miradores hasta Brealito. Todo irá acompañado de la capacitación del recurso humano para que la atención al visitante sea óptima.
Mientras otras zonas sufrieron aludes y lluvias agresivas, Seclantás tiene sequía...
Uno de los problemas desde el año pasado es la falta de lluvia. En 2016 el registro fue de solo 40 milímetros y ahora el río Calchaquí lleva poquísima agua. Cada día esperamos las lluvias para que no se arruinen los cultivos familiares.
Hemos adquirido un tractor para ayudar a los pequeños productores que cultivan pimiento, cebolla, tomate y pasturas, entre otros. También le acarreamos los áridos para quienes construyen y solo pagan unos pocos pesos para el mantenimiento.

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