“Es inadmisible que un docente diga que no se siente capacitado o que no sabe cómo capacitarse”

El especialista en innovación educativa Juan María Segura estuvo en Salta observando el trabajo de la Fundación Varkey en uno de sus centros de liderazgo. La organización funciona a nivel local desde hace un año y se dedica a fortalecer la tarea docente en varios lugares del mundo.

En diálogo con El Tribuno habló, entre otras temáticas educativas, sobre la cantidad de días de clase y más horas en la escuela: “Si los docentes y alumnos estarían el tiempo que tienen que estar en clase sería revolucionario cómo mejorarían los aprendizajes”.

¿Cómo analiza el plan Secundaria 2030 con el cual se pretende mejorar la educación media?
Doy dos pasos para atrás. Hay dos cosas que a esta altura del partido son incuestionables: primero, la mala calidad de los aprendizajes en la escuela secundaria en todo el país, medidos por los operativos Aprender. Los operativos de 2016 y 2017 fueron de nivel censal, lo que permitió verificar que los chicos aprenden mal, se enseñe como se enseñe, aprenden mal matemáticas, ciencias y lectocomprensión, y egresan mal preparados. Entre 2016 y 2017 no se vieron tantos progresos porque es muy difícil lograr una transformación a nivel sistema en un solo año. El proyecto Secundaria 2030, que nace en el seno del Consejo Federal de Educación, hace hincapié en determinadas competencias y se propone como meta darle la posibilidad a las jurisdicciones de que después armen el propio. No es un plan que le indica a cada jurisdicción cómo debe organizar las escuelas, sino que da lineamientos. La pregunta es si se va a implementar con el sentido de urgencia como debería ser y si eso va a lograr transformar aprendizajes en el mediano plazo, es una respuesta que uno no puede dar porque no está en la forma en que trabaja cada una de las provincias.

En Salta, de acuerdo al Ministerio, no habrá reforma, no se harán cambios en el diseño curricular...
No plantear la posibilidad de repensar el sistema educativo íntegramente es un gravísimo error que se podría producir desde la política. Gravísimo. Si desde la política no se lo plantea de esa manera es solamente para no generar rispideces o conflictos que no saben cómo van a terminar manejándolos. El mundo se transformó en los últimos 20 años de una manera radical y es la propia transformación del mundo que dejó desactualizado el diseño que tiene el sistema educativo, no solo en la Argentina, sino en todo el mundo. Esto que se está discutiendo en la Argentina se está discutiendo en Chile, Perú, Colombia, Brasil, Francia y Finlandia. Japón está rehaciendo todo su diseño curricular para enseñar cuatro idiomas, cuatro religiones, cuatro temáticas y cuatro competencias. Cataluña está rompiendo las separaciones de los grados y está enseñando por grupos multietarios y todos aprendizajes por proyectos, el mundo entero está discutiendo esto. No discutirlo, no presentarlo, es no hacerse cargo de la responsabilidad enorme que tiene hoy la política de conducir el proceso. El sistema educativo se maneja desde el poder político y éste debe entender que el sistema debe ser reformado íntegramente y, por supuesto, que las reformas no ocurren de un día para el otro, porque en el medio hay 11 millones de alumnos, 900 mil docentes y 70 mil escuelas que tienen que ser adaptadas, pero a la reforma hay que hacerla. Uno de cada dos chicos que ingresa a la secundaria no la termina, uno de cada 10 chicos del nivel socioeconómico bajo que empieza la escuela la termina. Aun aquellos que gradúan tienen dificultad para comprender texto y hay que ponerle talleres de lectocomprensión en la universidad.

¿Por qué cree que los chicos aprenden menos?
Porque el Estado está convencido de que la estrategia de más es mejor, que en algún momento redundan en mejores aprendizajes y eso es lo que ha hecho en los últimos 10 años. Ha aumentado el presupuesto del 4 al 6%, la obligatoriedad de ciclos escolares está avanzando en la idea de la jornada extendida, quiere más días de clase al ciclo escolar, ha repartido 100 millones de libros, 10 millones de computadoras, creyó que haciendo eso, dándole más recursos al sistema en algún momento iba a redundar en mejores aprendizajes, y el sistema no redunda en mejores aprendizajes porque ha quedado mal diseñado para la época. Hoy los chicos acceden a los contenidos no en la escuela, sino por afuera. La escuela como está diseñada se corresponde a un momento de información donde alguien decidía en qué momento de la vida el chico se ponía en contacto con cuales contenidos. Hoy el chico se pone en contacto con el contenido que quiere cuando quiere. Al chico nativo digital no le gusta la escuela, pero le encanta aprender.

Hay alternativas educativas que están surgiendo... ¿cómo las ve?
Algunos modelos tienen 50 años, pero son modelos irruptivos para el sistema y la corporación educativa, por eso la corporación siempre los rechazó. ¿Por qué? Porque generan libres pensadores en vez de ciudadanos leales a una idea política de Estado-Nación. Hay que entender que la escuela es un proyecto político que gradúa ciudadanos que se comprometen con la causa nacional; por eso la bandera, el himno, la escarapela, la instrucción cívica. El Estado ha tenido que colonizar territorios que hace 100 o 150 años estaban despoblados y ha tenido que crear ciudadanos para que lo protejan de ataques externos. Hoy ya no hace falta eso porque no tenés problemas limítrofes en el mundo, no necesitás ese tipo de escuela y menos aún a partir de internet, que liberó por completo el flujo de información. Hay tres revoluciones en los últimos 20 años que alteraron la forma en la cual la información fluye: internet, wikipedia y los smartphone. Estas tres revoluciones nos fuerzan a pensar en el sistema educativo de nuevo, cómo no va a haber que reformar, hay que reformarlo todo.

De acuerdo al panorama actual, ¿cómo ve la educación argentina en unos años?
La educación argentina hoy está mal, no veo que se estén discutiendo proyectos estructuralmente disrruptivos o desafiantes, por lo que no veo grandes cambios en el mediano plazo y en Argentina es muy difícil proyectar a largo plazo porque es muy inestable. Te diría que las discusiones que se están teniendo ahora van a un ritmo menor de lo que necesita ser repensado el sistema. Los cambios, si se producen, van a ser cambios menores y en un período de tiempo inconvenientemente largo.

¿Cómo ve a los docentes?
A los docentes como diagnóstico general los veo entusiasmados ante la idea de avanzar hacia el futuro, pero a veces les cuesta soltarse y tomar el riesgo de avanzar y terminan priorizando quedarse en la zona de confort en la que están actualmente, desde donde es muy fácil decir yo no hago porque el Gobierno central no me capacita, no hago porque la escuela me necesita, mis alumnos son de condiciones especiales. Termina siendo más cómodo justificar por qué uno no innova que tomar el riesgo de innovar. A los docentes les falta alguien que venga y los empuje, y les diga: innová, es urgente y vas a sentir el impacto inmediatamente en el chico y te lo va a agradecer.

Hay problemáticas sociales en las que los mismos docentes dicen que no se sienten preparados: violencia bullying, educación sexual, emba razos adolescentes, aborto...
Hace 20 años podías decir yo no sé de esto, alguien que venga y me cuente, hoy ya no podés decir eso, porque vos podés saber de lo que quieras en el momento que quieras cuando te lo propongas. Te sentás en una computadora y lo sabés. Es lo que hacen los chicos, un chico quiere aprender, mi hijo quiere aprender dibujo y no me pide permiso para nada, busca tutoriales de dibujos y al mes sabe dibujar como si fuese un dibujante profesional. Por qué un docente no puede hacer eso con el aborto, con el bullying, con lo que sea. Puede hacerlo. Yo entiendo que haya muchas problemáticas emergentes de lo que no tengan conocimientos, lo que no acepto es que me digan no sé cómo capacitarme. Eso hoy es inaceptable porque es demostrable que esa persona, que se lo propone, se puede capacitar. Eso me parece que acorrala el argumento de yo no puedo porque estoy esperando que alguien me resuelva la vida, hay muchos de los problemas que el docente hoy tiene y que puede resolverlo.

En Salta hay un grupo de directores que impulsa pasar de curso con tres previas...
Creo que es un error tremendo porque la única manera de que pasar con tres previas pueda serle útil al ambiente de aprendizaje en el aula es si esas personas que pasan con tres previas tienen durante el año siguiente un equipo pedagógico abocado a ellas para actualizarles el contenido que no aprendieron en el momento que tenían que aprenderlo.

¿Cómo analiza la cantidad de días de clase y más horas en la escuela?
Si los docentes y los alumnos estuviesen hoy en clases todo el tiempo que se supone tienen que estar en condición de enseñanza- aprendizaje sería revolucionario cómo mejorarían los aprendizajes en la Argentina. Lo que pasa es que por lo general los docentes no están, hay un ausentismo docente que es muy difícil de medir porque no hay estadísticas oficiales, sé que en algunas jurisdicciones supera el 20 por ciento. Por otro lado, el ausentismo de los alumnos, van menos a clase, no se toma lista con lo cual es un indicador que también puede estar dando equivalente.

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