"Pino" Solanas en Cannes, a 50 años de "La hora de los hornos"

A 20 años de haber recibido el premio como mejor director por "Sur", Fernando "Pino" Solanas volvió a Cannes para conmemorar los 50 años del estreno de "La hora de los hornos", realización que compartió con Octavio Getino.

El documental fue clave en la historia del cine político latinoamericano y, en la actualidad, los problemas que denunciaba "están aún ahí", manifestó Solanas.

El filme se realizó entre 1966 y 1969, clandestinamente, como "un acto de resistencia contra la dictadura del general (Juan Carlos) Onganía", agregó.

"La Hora de los Hornos" es un trabajo documental que hace eje en el peronismo y las clases oligárquicas argentinas y que marcó parte del derrotero del cine político en América Latina.

Con premiere mundial en un festival de cine italiano en 1968 y posterior exhibición en las televisiones alemana, sueca y finesa, el filme se proyectó clandestinamente en Argentina hasta su estreno en noviembre de 1973, con el tercer gobierno de Perón. 
Poco antes de la proyección de una copia restaurada del documental, Solanas fue presentado por el delegado general del festival, Thierry Frémaux.

La proyección de una copia restaurada de "La hora de los hornos" rodado en la clandestinidad y sacado de Argentina en forma secreta a fines de los 60, tuvo lugar hoy en la Sala Lumiére.

El rodaje fue "una gran aventura" y "una enorme provocación", en palabras de Solanas, quien expresó su satisfacción por la cantidad de debates y discusiones que generó su trabajo, dividido en tres partes: "Neocolonialismo y violencia"; "Acto para la liberación" y "Violencia y liberación".

Emoción y recuerdos

A sus 82 años, el realizador argentino se mostró emocionado por presentar su trabajo de nuevo en Cannes y ante la mirada del delegado general del festival, Thierry Frémaux, a quien llamó su "primer y gran promotor".

En Cannes presentó "Sur" en 1988 y se llevó el premio a mejor director y en 1992 el de la Comisión Técnica por "El viaje". Y hoy volvió al festival para presentar otro de los trabajos claves de su carrera.

"La hora de los hornos"

La trilogía de cuatro horas se divide en capítulos. El primero, "Neocolonialismo y violencia", se vio hoy en Cannes Classics en una copia restaurada, que luego se repondrá en la Sala Lugones del Teatro San Martin de la ciudad de Buenos Aires.

“La hora de los hornos”, que fue estrenada en 1968, es un símbolo de la cultura de la resistencia política de la generación de los años 60’ y 70’. Es uno de los films más premiados del cine argentino: fue prohibido por todas las dictaduras, hizo nacer un circuito paralelo de cine político y se difundió en más de 70 países.

Con esta última invitación a Cannes, Solanas logra la participación en dos de los principales festivales de cine en lo que va de 2018. En febrero de este año, presentó en la sección Berlinale Special del Festival de Berlín, su último film documental “Viaje a los pueblos fumigados”, donde desnuda la tragedia que supone para la Argentina la instauración de un modelo de producción agrícola a base de agrotóxicos.

En la clandestinidad

"Nadie creía que lo pudiéramos hacer", recordaba hoy Solanas. Y lo hicieron, en la soledad impuesta por la clandestinidad y sacando de Argentina 175 cajas de película para llevarlas a Roma, donde acabaron el montaje en casa de los hermanos Taviani.

El 2 de junio de 1968 se estrenó en el Festival de Pésaro (Italia), unos días después de que Cannes tuviera que suspender su edición de aquel año en la ola del movimiento de Mayo del 68.

"Nos preguntamos entonces cómo hacer para que se viera el filme" porque tenían muchos simpatizantes pero también muchos críticos con un trabajo que cargaba con fuerza contra la violencia institucionalizada en Latinoamérica.

Consiguieron hacer 70 copias a su regreso a Argentina y comenzaron a exhibir a película en una especie de red paralela política de difusión de cine. Es decir, en casas particulares, en locales, en cualquier sitio que les dejaran.

La respuesta, rememora, "fue formidable". Se producían discusiones en los descansos de la proyección -la película era en 16 milímetros y a los 45 minutos había que cambiar de bobina- y la repercusión de su trabajo fue mucho más lejos de lo que podían haber imaginado. Como también lo fue la persecución a la que fueron sometidos los que participaron en la elaboración del filme.

Los problemas de ayer, latentes

"Tardamos aún décadas para salir de la represión y de la censura, Fue un periodo muy difícil hasta que en 1983 se reinstauró la democracia", indicó Solanas, que sin embargo se lamentó de que "los problemas que planteaba la película, están aún ahí".

La liberación, los abusos, la impunidad, la geografía del hambre, la democracia, la justicia social o la marginación son algunos de los elementos que se repiten en un documental que mezcla imágenes reales y de ficción para denunciar la situación de Argentina y de Latinoamérica en aquel final de los sesenta.

Fidel Castro, el Che Guevara, Mao Tse Tung, Juan Domingo Perón o Evita son algunas de las figuras que aparecen en el documental, que sirvió hoy en Cannes como homenaje a la carrera cinematográfica de Solanas.

"Un inmenso personaje, artista y poeta", afirmó en su presentación Frémaux, que destacó la vida "extremadamente rica" del realizador argentino, sus reflexiones sobre la ecología, la naturaleza o la desesperanza obrera.

Un "senador indisciplinado, comprometido y muy respetado" y uno de los cineastas con la "obra más potente de todos los directores contemporáneos", agregó.

Fuente: agencia EFE.

 

 

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