“Cuando me marco un objetivo no me detengo hasta obtenerlo"

¡Los chicos crecen! y la verdad que nada causa sorpresa. Salta, bendita tierra de cantores, músicos y poetas, 
una combinación perfecta del folclore. Este género identifica a Salta desde siempre en el plano mundial, siempre ocuparon un lugar de privilegio en la vitrina nacional e internacional.
Salta es una fuente inagotable de cantores, una cantera donde se forman y se potencian abundantes individuos dentro del canto popular.
Salta no tan solo es bella por su geografía, clima, arquitectura y hospitalidad legendaria, sino por la deslumbrante cultura de su pueblo, basada principalmente en el folclore. Y cómo no acariciar esta vivencia! En esta tierra hay “En cada esquina un cantor” o será tal vez que “Salta es una mujer que no deja de parir cantores”.
Como en el inicio de la nota: ¡Los chicos crecen! y se relaciona a la joven Samira Plaza, que exhibiendo sus cuerdas vocales, ya empezó a despertar llamativamente el interés de los amantes del folclore.
Su banda la integran: Lautaro González (guitarra), Raúl Aguirre (primera guitarra), Cristian Mamani (violín), David Dávila (bajo) y Carlos Roldán (bombo). “Son fabulosos, muy buenos amigos, muchas veces no recibimos ni un centavo, y jamás me reclamaron”, dijo la joven.
Tiene 17 años y analiza diversas ofertas de la responsables de manejar el circuito del cancionero popular nacional.

Venís del Tri Chaco...

Si, fue una verdadera sorpresa, hace algunas semanas el Chaqueño Palavecino me escuchó cantar e inmediatamente me invitó para viajar al Tri Chaco, a pesar que ya estaba armada la cartelera artística de los tres días. Fue una experiencia única, donde solo respiré folclore. Un día subí a cantar invitada por Lázaro Caballero, y al día siguiente lo hizo de la mano de Los Hermanos Bravo.

¿Cuándo empezaste a cantar?

Desde muy pequeña me interesó la música, pero tenía pánico escénico. Mi niñez la viví con mi familia en Mendoza. Recién en el colegio me atreví a realizar mis primeras actuaciones, también ahí descubrí que era mi verdadera vocación, y que mi sueño es vivir de esta profesión. Primero cantaba temas melódicos hasta que me atrapó el folclore. Mi primer escenario fue en un festival de mi barrio, estaba muy nerviosa, pero pasó rápido.

¿Qué te motivó a seguir?

Sin dudas, la respuesta de la gente, fue increíble la excelente comunión que logré desde un primer momento, eso me brindó confianza para abrazarme a esta hermosa profesión. Me considero una persona luchadora y perseverante, cuando me marco un objetivo, no me detengo hasta obtenerlo.

¿En que estilo te definís?

Soy del folclore tradicional, simplemente busco canciones acordes a mi voz, y que además sean del gusto del público. Mi voz es potente y trató de aportarle dulzura, para conseguir una combinación perfecta. Todavía no sentí la necesidad de componer, mantengo un gran respeto por las personas que nos brindan sus obras. Algún día me preparé para escribir mis propias canciones.

¿Cuándo llegó tu primer contrato?

Fue en el festival que organizó Citravial, ya pasaron tres años de aquel debut profesional. Esa noche compartí con Los Tekis. Ese fue el puntapié para una innumerable cantidad de actuaciones en toda la provincia y en distintas ciudades del Noa.

¿Que cruza por tu cabeza cuando ves la enorma respuesta del público?

“Mi objetivo no se basa en una carrera de velocidad sino de resistencia. Soy conciente que más allá del trabajo y sacrificio, mi carrera dependará del momento y las circunstancias...pero aún cuando el viento no es favorable, se deberá rescatar lo positivo. 

¿Tu familia?

Mi mamá Graciela es lo más grande, jamás me desamparó en este difícil camino del canto, y su aliento es constante para intentar un progreso. Mis hermanos Florencia y Charly también son motivadores en mi vida artística.
 

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...