Ponen el foco en los alumnos “dispersores de piojos”

La pediculosis, según varios estudios en América Latina, afecta a alrededor de un tercio de los chicos de 3 a 12 años. 
Los piojos son difíciles de eliminar en las aulas, donde los contagios se multiplican exponencialmente. 
Un nuevo estudio elaborado por científicos argentinos intenta desentrañar el patrón de contagio de estos insectos.
Ellos analizaron las cabezas de más de 250 escolares y usaron un modelo matemático de poblaciones de piojos y argumentos probabilísticos simples para inferir la evolución de las infestaciones observadas en cada chico dentro del aula. 
Así, concluyeron que alcanza con la transferencia de tres piojos hembras en menos de cinco días para diseminar casos severos de pediculosis en un aula.
“Los chicos ‘dispersores de piojos’ cumplen un rol vital en la permanencia y dispersión de estos insectos dentro del grado, por lo que resulta fundamental detectar estos casos a fin de evitar una infestación en los compañeros”, destacó el director del estudio, el Dr. Ariel Toloza, investigador del Centro de Investigaciones en Plagas e Insecticidas (Cipein), situado en Buenos Aires y dependiente del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y de la Unidad de Investigación y Desarrollo Estratégico para la Defensa. 
Tal como se describe en la revista Journal of Medical Entomology, “esto hace pensar que el origen probable de estas hembras es una sola cabeza, que a su vez también tiene que haber tenido una infestación severa”, indicaron otros dos autores del estudio: los doctores Sebastián Risau-Gusman y María Fabiana Laguna, investigadores del Grupo de Física Estadística e interdisciplinaria del Centro Atómico Bariloche (CAB) y del Conicet. Los resultados del trabajo permiten asegurar que sería efectivo implementar programas de control de pediculosis en los colegios, del tipo sistemático o programado. “Esto implica que los padres puedan implementar un tratamiento coordinado en un mismo fin de semana por mes y hacer la revisación y control de la pediculosis con el peine fino y/o pediculicidas recomendados”, afirmó Toloza, quien también es investigador del Conicet. Con estas medidas, dijo, los niveles de infestación se reducirían bastante y se mantendría un bajo número de piojos dentro de un grado. 
Asimismo, en un trabajo previo, realizado por Risau-Gusman y Laguna y en el que también se aplicaron modelos matemáticos, se demostró que la prevalencia de piojos puede disminuir de manera notable si el mismo tratamiento coordinado se efectúa durante tres fines de semana seguidos. De esta manera la sanación de todos depende de la acción conjunta de los padres.
 

¿Qué te pareció esta noticia?

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Debe iniciar sesión para comentar

Importante ahora

cargando...