Crimen
Mató a su novia, la dejó en la heladera y pactó con el Diablo
El novio fue detenido e intentó suicidarse ingiriendo veneno. Trascendió que el asesino habría dejado una carta encomendando su cuerpo a Satanás.

En la noche del lunes, personal policial de Posadas irrumpió en un departamento monoambiente donde halló a un joven intoxicado y a su novia en estado de descomposición en el interior de una heladera. El escalofriante caso fue descubierto cerca de las 20 en un inquilinato, en la avenida Santa Catalina y López y Planes de la capital de Misiones.

El dueño del complejo denunció olores nauseabundos, por lo que los agentes acudieron al lugar y dieron con el cuerpo de Natalia Samaniego, de 22 años, que se encontraba envuelto en una frazada en el interior de la heladera del departamento, informaron medios locales y fuentes policiales.

La chica, al parecer, llevaba tres días muerta por causas no establecidas, en tanto que fue detenido en forma inmediata su novio, identificado como Juan Martín Carleris, de 24 años. El joven debió ser llevado a un centro asistencial ya que presentaba un alto grado de intoxicación, al parecer por alguna clase de veneno o alucinógeno.

En forma extraoficial trascendió que el detenido habría escrito una carta en la que le ofrecía su alma al Diablo. Las primeras hipótesis referían a un caso de femicidio, seguido de intento de suicidio.

Informe confidencial

Cuando eran las 21.05 se hizo presente el personal científico, ingresó al inmueble para realizar el relevaminento técnico correspondiente, constatando lo siguiente: se trata de un inmueble que posee un solo ambiente, visualizándose una heladera que se encuentra con la parte anterior contra la pared sur de la habitación, atada a su alrededor con sábanas, en forma de cuerdas, observandose que desde la misma y sobre el piso se escurren abundantes manchas oscuras con características de vieja data, escurridas hacia uno de los laterales. En el marco del trabajo técnico procedieron a la remoción y apertura de la heladera, constatándose que en su interior había un cuerpo sin vida de una persona de sexo femenino, joven, la cual se encontraba en posición fetal con el frente hacia fuera de la heladera, se hallaba vestida. La víctima fue identificada como Natalia Elisa Samaniego y el sospechoso Juan Martín Carleris, además se halló una carta manuscrita de papel, dirigida al señor de las tinieblas y firmada con su nombre, presuntamente con sangre de su víctima.

Carta a Lucifer

La conmoción se produjo en un departamento de la avenida Santa Catalina al 2500 (casi López y Planes) a metros del club Huracán, cuando el encargado de las viviendas de alquiler llamó a la policía porque de una de las viviendas se percibía olor nauseabundo como de carne en descomposición, y al observar por una hendija de la cortina de una ventana observó un pie descalzo que le hizo sospechar un desenlace patético.

Con la llegada de un patrullero el inmueble fue abierto y se encontró tendido en el piso e inconsciente a un joven de 24 años, a pocos centímetros dos tabletas de psicofármacos y bebidas alcohólicas. De inmediato se solicitó la asistencia de una ambulancia del hospital Madariaga, que trasladó al muchacho.

El acto siguiente fue desgarrador, al requisar la heladera encontraron adentro un bulto envuelto en una frazada. Era el cadáver en descomposición avanzada de una joven, que fue identificada preliminarmente como Natalia Samaniego, concubina del muchacho, que en ese instante recuperaba el conocimiento en el hospital central.

El estado de putrefacción del cadáver impidió determinar lesiones de arma alguna, o golpes o estrangulamiento, pero lo que desató el pavor de los primeros peritos e investigadores que acompañaron al juez de Instrucción 1, Marcelo Cardozo, fue el hallazgo de una misiva labrada por el presunto homicida: "Lucifer, te entrego mi cuerpo para salvar el alma y el corazón de Natalia". El escrito estaba firmado por el joven, que habría intentado quitarse la vida. Para sellar el supuesto ritual satánico agregó con sangre sus iniciales. El presunto autor del homicidio y la víctima llevaban poco más de diez días viviendo en ese lugar.