Casi 33 años después del primer trasplante de médula ósea en la Argentina -el 13 de septiembre de 1986-, el mes próximo podría realizarse por primera vez este procedimiento en Salta. A nivel mundial se hace desde la década del 70.

Unas semanas atrás, el Cucai Salta (Centro Único Coordinador de Ablación e Implante) habilitó la única unidad que existe en el NOA para transfundir células progenitoras hematopoyéticas (CPH), en el Instituto Médico de Alta Complejidad (IMAC). Hasta entonces a nivel nacional había 24 centros para transfundir médula ósea: 20, en Buenos Aires y alrededores; dos, en Córdoba, y dos, en Rosario.

El trasplante de médula ósea es un procedimiento de soporte que se usa a nivel mundial para favorecer la curación de enfermedades malignas de la sangre, como linfomas, leucemias y mielomas, y se realiza solo en casos especiales.

"Cuando el paciente no respondió a la quimioterapia convencional o tiene una recaída en la enfermedad, se plantea el trasplante de médula ósea. No es para todas las enfermedades. La mayoría de los chicos con leucemia responden a la quimioterapia normal y nunca necesitan el trasplante", explicó a El Tribuno Basilio Pertiné, quien impulsó la creación de este centro en Salta.

El médico especialista en Hematología y hematólogo del IMAC, oriundo de Buenos Aires, contó que cuatro pacientes con enfermedades oncohematológicas el mes próximo podrían empezar a hacer el trasplante de médula ósea en Salta. Ahora están en la etapa pretrasplante, en la que se les hace una evaluación general de todas las funciones: cardíaca, pulmonar, renal, entre otras.

El equipo médico de la unidad de trasplante de médula ósea del IMAC está conformado por los hematólogos Basilio Pertiné, Ivana Navarrete y Gustavo Milone; las infectólogas Paula Herrera y María Rivero y la especialista en hemoterapia Fátima Leyton. El médico hematólogo de La Plata Gustavo Milone, quien fue jefe de trasplante de Fundaleu (Fundación para combatir la Leucemia) por 20 años, vendrá a dar asesoramiento científico durante el primer año de trabajo.

Desde que empezó a gestarse el proyecto, el Ministerio de Salud Pública de la Provincia, el Cucai Salta y el Instituto Provincial de Salud de Salta (IPS) apoyaron la iniciativa.

Una inversión enorme

Pertiné, quien se formó en Fundaleu y se especializó en Estados Unidos, relató que el proyecto para crear esta unidad empezó un par de años atrás y requirió de una inversión muy grande, tanto económica como en infraestructura y recursos humanos. Además, se invirtió mucho en el banco de sangre, que provee transfusiones, y en capacitación de profesionales de la salud.

La unidad de trasplante de médula ósea del IMAC cuenta con tres habitaciones de aislamiento. Es el único sanatorio privado en Salta que tiene este servicio para tratar a los pacientes que reciben quimioterapia en altas dosis y están con muy bajas defensas. El hospital público San Bernardo, cabecera de la provincia, tiene un servicio de hematología con dos cuartos de este tipo.

Pertiné explicó que las habitaciones de aislamiento tienen ventanas selladas; están presurizadas y tienen un filtro de aire de alta eficiencia, que impide que ingresen el 99 por ciento de bacterias y virus.

Si bien la obra civil terminó hace un año, los trámites para obtener la aprobación del Incucai (Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante), que funciona en Buenos Aires, demoraron casi un año más.

"Contamos ahora con toda la tecnología para empezar a hacer los trasplantes en Salta, lo cual va a permitir que el paciente se quede acá y que no tenga que ser derivado a uno de los centros de Buenos Aires", señaló Pertiné. Estimó que, desde Salta, Jujuy y Tucumán, se derivan entre 30 y 40 pacientes por año a otras unidades de trasplante del país.

"La idea es que las obras sociales del NOA empiecen a derivar pacientes, sabiendo que contamos con la infraestructura y la capacitación necesaria para hacerlo", expresó el especialista. Los pacientes de los hospitales públicos podrían hacerse el trasplante aquí, si el Ministerio de Salud Pública se hiciera cargo de la cobertura.

Hasta ahora los menores de edad que necesitaban trasplante de médula debían viajar con sus padres y estar, por lo menos, un mes afuera. En esta unidad ellos podrían recibir a un docente para seguir teniendo clases y los padres podrían seguir trabajando.

Cómo es el procedimiento

Cuando un paciente necesita un trasplante de médula ósea, se preservan y se congelan las CPH sanas, para que pueda recibir una dosis alta de quimioterapia, que es lo que lo va a curar. Luego de este tratamiento, se le vuelve a transfundir la médula ósea, que va a regenerar la sangre.

Pertiné advirtió que se trata del mismo principio por el cual, si un paciente va a hacer quimioterapia que lo va a dejar estéril, congela óvulos o esperma. Entonces, después de la quimioterapia queda guardada una reserva.

El especialista explicó que, si se hace una quimioterapia de altas dosis sin haber congelado médula ósea, el paciente puede pasarse 60 días sin defensas, lo que es muy peligroso. Cuando se congelan las CPH, la probabilidad de curarse aumenta y, en algunos casos, se duplica.

Si bien hay tratamientos en desarrollo para curar las enfermedades oncohematológicas con lo que se llama anticuerpo monoclonal, Pertiné aseguró que, por el momento, la quimioterapia sigue siendo "el tratamiento número uno".

"No hubo una política"

Pertiné cuestionó que hubiera demorado 33 años en llegar este tratamiento a Salta, después del primer trasplante de médula ósea en la Argentina: "Esto nos tiene que hacer reflexionar y hacer una autocrítica como sociedad. La tomografía, la resonancia, la endoscopía o la cirugía cardiovascular, por ejemplo, no tardaron tanto tiempo en llegar a Salta. ¿Por qué esto sí?". La respuesta a su propia pregunta fue: "Porque no hubo una política".

Poco diagnóstico

Pertiné estimó que es bastante probable que en Salta haya un subdiagnóstico de las enfermedades malignas de la sangre: “Tenemos un problema con la estadística, porque hay muchos pacientes que nunca llegan al diagnóstico, sobre todo del interior de la provincia”.
Señaló que el mieloma, por ejemplo, es una enfermedad que se da en adultos mayores de 60 años, que requiere de trasplante y que se dan 4 casos cada 100 mil habitantes: “En Salta debería haber entre 40 y 50 casos por año, y no sé si los tenemos ni si los diagnosticamos”.
Evaluó que quizás hay pacientes en comunidades con menos recursos, donde hay una atención muy básica, que no consultan o lo hacen cuando la enfermedad está muy avanzada.    

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