La casa que diseñó Pelli en Quijano, camino a ser declarada de interés provincial 

Joven, preparado y audaz, César Pelli, recién recibido de arquitecto en la Universidad Nacional de Tucumán quiso hacerle un regalo a sus suegros, el filósofo español Clemente Hernando Balmori y la escritora Dorothy Ling de Hernando. Y qué mejor que plasmar en ese presente su gran pasión. Fue así que les diseñó una casa de veraneo en Campo Quijano. Hoy podríamos pensar que se trata de una estructura simple y sencilla, pero que en la década del 40 -sin lugar a duda- era de avanzada y se destacaba en medio del estilo colonial imperante en las viviendas de la época. 
Además, y por sobre todas las cosas, los trazos de esos planos se hicieron con la “misma pluma” que luego usaría Pelli para construir obras monumentales que dejaron perplejo al mundo entero, como las Torres Gemelas Petronas de Kuala Lumpur, que desde 1998 hasta 2003 fueron las más altas del planeta; la Torre Iberdrola en Bilbao, la expansión del Museo de Arte Moderno (renovación de los espacios existentes, sumado a un nuevo espacio además de una torre residencial de 56 pisos) y el World Financial Center, en Nueva York; por nombrar solo algunas de sus joyas.

 

En la década de 1940, era un diseño de avanzada ya que tenía sus cuartos integrados tipo loft.


El arquitecto salteño Manuel Solá, en diálogo con El Tribuno, aportó un dato muy interesante: “La vivienda se levantó sobre los cimientos que habían quedado de la escuela Mitre, la primera institución educativa de Campo Quijano, que ahora cumple 100 años. La estructura original es rectangular, de unos 10x8 metros de superficie, con ambientes integrados. Las paredes de los cuartos no llegaban al techo (a dos aguas), eran de unos dos metros. Es lo que llamaríamos hoy un loft”. Solá recordó, que el propio Pelli la calificaba con mucho cariño como “una casa muy simpática”. 

 

Fotografías gentileza: Leonor Elizabet Vásquez

“En este caso, lo estético queda en segundo plano. Lo valioso es la intervención del autor, nada más y nada menos que César Pelli. Es como la paloma de Pablo Picasso”, describió el arquitecto salteño Manuel Solá.

Por su parte, el intendente Manuel Cornejo puntualizó: “La vivienda se encuentra en calle Sarmiento, entre Güemes y 9 de Julio. En una entrevista que le realizó hace algunos años el periodista Santos Biasatti, Pelli manifestó que su lugar en el mundo era Campo Quijano. Eso es algo que nos llena de orgullo”. 
El jefe comunal agradeció al gobernador Juan Manuel Urtubey, “el haberse hecho eco de esta iniciativa de declarar de interés de la provincia, que le he planteado oportunamente, por lo que confiamos que la disposición salga en el corto plazo”.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Marcelo López Arias, contó que el equipo jurídico de la cartera ya se encuentra redactando el decreto para declarar de interés la casa diseñada por Pelli.


“Quijano, mi lugar en el mundo”

La familia de la esposa de Pelli, la paisajista Diana Balmori, llegó desde Tucumán a Campo Quijano de la mano de un familiar que era ferroviario y trabajaba en la obra del ramal C-14. Por sus atractivos naturales y la calidez de su gente, no tardaron en enamorarse del lugar y en 1948 compraron un terreno, donde antes funcionaba una escuela que había sido demolida. Allí decidieron levantar la ahora famosa casa de campo, que se inauguró en 1949.
Poco tiempo después, Pelli ganó una beca en los Estados Unidos, país al que se mudó definitivamente por razones profesionales. Sin embargo, siempre quedó en su corazón un cariño entrañable por Quijano, al que visitó en varias ocasiones. 

 


La casa en cuestión fue vendida en 1958. Ese año, un 17 de abril fue adquirida por Amalia Ovejero de Figueroa. Permaneció como propiedad de esa familia por varias décadas, hasta que en tiempos de la hiperinflación que azotó al país a fines de los 80 tuvieron que deshacerse de ella, pasando a manos los López Díaz. Desde entonces se sucedieron varios propietarios y le incorporaron algunas ampliaciones, pero el espíritu del “Señor de los rascacielos” permanece intacto.

En 2013, el gobernador Juan Munuel Urtubey y el entonces intendente capitalino, Miguel Isa, recibieron a Pelli en Salta, con quien evaluaron una serie de obras para la provincia.


Joyas arquitectónicas 

César Pelli nació en Tucumán en 1926 y falleció el 19 de julio de este año en New Haven, Connecticut, Estados Unidos. Se graduó en la UNT (Universidad Nacional de Tucumán), de la que aseguró se encontraba a la altura académica de Harvard. Trabajó en Argentina hasta 1952, año en que se trasladó a los Estados Unidos. Vivió en New Haven, donde dirigió el estudio Pelli-Clarke-Pelli. En 1977 fundó su propio estudio. Fue decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Yale (1977- 1984), y distinguido con la medalla de oro del The American Institute of Architects (Instituto Estadounidense de Arquitectos). 


Los especialistas aseguran que su obra se destacó en la búsqueda de elegancia y sobriedad en las líneas, “y el intento de crear una imagen al mismo tiempo moderna y arcaiante”. En el 2006 recibió el Premio a la Vida y Obra, otorgado por el Premio Obras Cemex.
El portal IB ARQ°S Architecture destaca que lideró el proyecto Costanera Center, el edificio más grande de Sudamérica y el edificio comercial más grande de América Latina (Santiago, Chile). En Madrid diseñó la Torre de Cristal. Tiene una altura de 249 metros sobre rasante, convirtiéndose en el segundo edificio más alto de España. Además, se hizo cargo de la construcción de la Torre Iberdrola en Bilbao, siendo el edificio más elevado de Vizcaya. También diseñó el proyecto de la Torre Cajasol (Sevilla), un rascacielos de 178 metros y 43 plantas. En 2011 continuo la construcción de Torre Mitikah en la Ciudad de México, su tercer proyecto en esa ciudad después de St. Regis Hotel & Residences.


 

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