Paseos y regalos para los niños

Los niños vivieron ayer una verdadera fiesta en su día. Disfrutaron a pleno de una jornada de paseos, regalos, juegos y golosinas en los parques de la ciudad y el cerro San Bernardo. Desde temprano, con un clima mayormente nublado y con el sol empezando a asomar, comenzaron a llegar al Parque Bicentenario los primeros niños acompañados de sus familiares. Este fue el caso de Tomás, de 5 años, y su prima Josefina, de 8, quienes viven en el barrio Castañares.

Esteban Miranda, padre del niño y tío de la niña, contó que eligieron ese lugar porque es muy tranquilo y evitaron el centro ya que se llena de gente. "Mi hijito quería hacer un pic-

nic así que trajimos algo para comer y queremos pasar el día relajados", sostuvo.

Tomás expresó que su padre le regaló una pelota y botines para jugar al fútbol. Josefina dijo que recibió zapatillas nuevas. "La situación está complicada para regalar hoy en día pero hay que buscar precios. Yo compré todo en el Freeshop, en efectivo. Gasté 1.200 pesos entre la pelota y los botines. Se encuentran cosas baratas. Las casas de deportes son caras. Ahí conviene tarjetear. Imposible para mí", contó.

Por la tarde los rayos de sol cobraron un poco más de fuerza. Felipe, un niño de 5 años del barrio Mosconi, paseaba en bicicleta por el parque. Su padre, Alejandro Aguilar, dijo que les encanta ir a ese sitio porque el espacio es bastante amplio para disfrutar. "No queríamos quedarnos en casa jugando a la Play. Preferimos venir a tomar aire fresco", manifestó.

Además, indicó que a su hijo le regaló juguetes. "La verdad es que todo está muy caro. Por suerte Felipe y mi otro hijo Joaquín, que tiene 10 años, no son de pedir demasiado. Mi señora, Silvia, les compró en el barrio juegos de muñequitos Gokú y de la Patrulla Canina", expresó.

Luciana, de 9 años, llegó contenta al parque con su perrita Killa. Su madre, Janet Díaz, contó: "Preferimos salir al aire libre y despejarnos fuera de casa, en familia, para disfrutar. Hoy no hubo juguetes porque estaban muy caros así que optamos por accesorios para ella: zapatillas nuevas, ropa, cositas para el cabello. Está estrenando todo".

La familia vive en la zona de Villa Mitre. El papá de la niña, José, también la acompañaba.

Niños que andaban en patines, triciclos y monopatines entre los senderos, otros que subían a juegos como hamacas y toboganes ilustraban el panorama alegre.

En el medio del Parque, varios chicos hacían volar sus barriletes en compañía de sus parientes. Un viento leve propiciaba la acción. Daniel González ayudaba a su pequeña hija Ana Sofía de 2 años y medio a sostener el hilo de la cometa. Lo mismo hacía Sebastián, hermano de Daniel, con su hija Yana, de 5 años. Todos viven en el barrio Castañares.

"Está lindo el día para volar los barriletes con los chicos. Ya durante la semana teníamos la idea de venir un ratito aunque sea. Optamos por comprar los barriletes que ya nos pedían hace bastante. Salen 150 pesos. Los conseguimos cerca, en la rotonda del puente antes de Ciudad Judicial", relató Daniel.

Otros lugares elegidos para pasear y celebrar el día de los más chicos fueron el parque San Martín, el teleférico, el cerro San Bernardo y las plazas de la ciudad.

El teleférico, el cerro y el parque San Martín 

Cientos de personas hicieron largas filas en el teleférico ayer a la espera de subir al cerro San Bernardo. La cima y también el parque San Martín permanecieron colmados durante la jornada.
Paola, junto a sus hijos Tomás, Nicolás y Malena de 12, 9 y 7 años, respectivamente, aguardaba su turno para el teleférico. “Vivimos en Atocha. Es la primera vez que venimos al teleférico porque antes vivíamos en la provincia de San Luis. Los chicos hoy entran gratis y a los grandes nos cobran 100 pesos”, dijo la mujer. 
Agregó que a los niños les regaló pelotas de fútbol, el cubo mágico Rubik y muñecas. “Por suerte les pude comprar lo que me pidieron a pesar de la situación”, recalcó. 
Otra mamá, Milagros, también esperaba en la fila con sus hijos Máximo, de 9 años, y Alejandro, de 11. Viven en el barrio Vicente Solá. 
“Siempre venimos y la pasamos hermoso. A mis hijos les compré ropa porque es lo que más necesitan”, dijo. 
Desde la cima del cerro San Bernardo, Viviana, mamá de Zoe, de 6 años, contó: “A mi hija le regalé una muñequita LOL que compré en una feria, muy barata, porque en la peatonal es el triple de caro”. 
 

¿Qué te pareció esta noticia?

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Salta

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...