Bienestar: Cómo superar el miedo a la menopausia

Sofocones, dolores de cabeza y cambios de humor son algunos de los síntomas que sienten las mujeres cuando llega el momento de la menopausia. Estas molestias acompañan los grandes cambios que atraviesa el cuerpo, que incluso pueden desencadenar otras dolencias o enfermedades. 

El próximo 30 de agosto se realizará un encuentro destinado a toda la comunidad para charlar sobre “Menopausia, esa palabra que inquieta”. El encuentro, organizado por la Sociedad de Ginecología y Obstetricia de Salta y la Fundación Osde, contará con la presencia de la doctoras Margot Acuña San Martín, especialista en Obstetricia, Ginecología y Epidemiología, junto a la especialista en Sexología Clínica, Mónica Gelsi y finalmente, Nelly Capua, médica tocoginecológica. 

En diálogo con El Tribuno, Gelsi explicó que la menopausia es una etapa fisiológica de la mujer que se puede transitar sin perder calidad de vida y bienestar. Además, se debe tratar de evitar factores de riesgo para llegar a la etapa de la vejez de una manera digna.

La especialista dijo que este período de cambios actualmente se puede vivir de una manera más saludable.

Con qué llega la menopausia

La menopausia es la etapa en que se genera el cese de la función reproductiva. El climaterio es un escalón que se vive previamente. El factor central de este proceso gira en torno a la última menstruación.

En el momento previo, el climaterio se presenta con sofocones, cambios de humor, insomnio, irritabilidad e inestabilidad emocional. 

“En el caso de la mujeres que viven este proceso sin salir de sus casas, porque eligieron este rol o no tuvieron otras posibilidades, cuando los hijos se van y el marido trabaja, pueden atravesar el síndrome del ‘nido vacío’. Eso hace que la mujer se sienta sin objetivos. Es por eso que se requiere que cada una tenga proyectos personales”, agregó Gelsi. 

Este proceso se caracteriza porque se reduce la producción de estrógenos, lo que genera sequedad en los ojos, la piel y la vagina. También, y en paralelo, baja el deseo sexual.

Después de la menopausia, por otra parte, aumenta el riesgo cardiovascular entre las mujeres.

“Los estrógenos son protectores del corazón y de los huesos. Ayudan a la entrada de calcio al hueso, junto con la vitamina D, y su falta genera los casos de osteoporosis”, detalló. 

Los avances médicos y estudios científicos destacan el aporte que generan los tratamientos hormonales denominados “de reemplazo”.

La terapia se debe iniciar en un momento “ventana”, para prevenir dolencias que suelen presentarse luego de la menopausia y que terminan afectando la calidad de vida de la mujeres adultas. 

En algunos casos específicos, como los mujeres que transitaron un cáncer de mama, trombosis o tromboflebitis, no pueden realizar un tratamiento de reemplazo hormonal con parches o geles. Entonces, los profesionales recomiendan la colocación de estrógenos por vía vaginal. “Se pueden utilizar geles u óvulos, que además ayudan a evitar el dolor durante las relaciones sexuales”, explicó la doctora especialista en sexología. 

El tratamiento hormonal, además de evitar la dispareunia (dolor durante las relaciones sexuales), también previene las infecciones urinarias que se generan por la falta de estrógenos. Este procedimiento de apoyo hormonal es un “traje a medida para cada mujer”, que tiene que ver también con una cuestión cultural. A esta medicación también se suma una dieta cuidada y la actividad física. La práctica de deportes ayuda a fortalecer músculos y huesos, lo que favorece el buen estado de salud general pero además evita las caídas en la tercera edad. 

Luego de la menopausia, y ya transitando la tercera edad, se presenta la sarcopenia. Esta dolencia significa la pérdida de masa muscular, lo que implica perder fuerza y afrontar eventuales dificultades en la movilidad. Posteriormente se presenta la osteoporosis. 

Gelsi explicó que la buena alimentación desde la niñez se verá en la vejez, ya que la incorporación de calcio en los huesos se produce hasta los 25 años como máximo. “Tener buenos huesos desde la época del desarrollo ayuda a tener buenos huesos en la vejez”, alertó.

Lo nuevo

Entre los tratamientos más recientes para sobrellevar lo mejor posible el paso por la menopausia está el implante de un chip con testosterona. Es una pastilla que contiene en su interior una fórmula sintetizada de la hormona que, con un anestésico local y una pequeña incisión en la piel de la cadera, cintura o brazo, se implanta en el tejido celular subcutáneo. Colocada en la parte grasa de la piel, luego de seis meses se reabsorbe y ya no libera más hormona. Así, por unos meses, la paciente vuelve a sentir energía, mejoras en la calidad del sueño, en la dieta y en el apetito sexual. 

Dudas sobre el tratamiento hormonal

Un estudio realizado en 2002 desalentaba su uso. En la actualidad, se analizan los casos. 

Los ciclos menstruales pueden empezar a hacerse irregulares alrededor de los 45 años, hasta que un día desaparecen.

Algunas mujeres tienen falla ovárica prematura, que antes se llamaba menopausia precoz, que puede darse antes de los 40 años. Otras deben sobrellevar una “menopausia quirúrgica”, que se produce tras la extirpación de los ovarios por alguna patología.

En los casos en que debe hacerse una cirugía uterina, se aconseja conservar los ovarios, ya que luego de la menopausia continúan produciendo andrógenos unos 10 años más, algo importante para la calidad de vida. 

Actualmente se aconseja iniciar tratamiento hormonal de reemplazo en la perimenopausia y es casi una obligación del médico ofrecerlo a las que tuvieron menopausia precoz o quirúrgica.

El tratamiento con hormonas pasó por distintas etapas. Luego de un estudio realizado en Estados Unidos y publicado en 2002, los profesionales aconsejaban no aplicarlo.

El estudio denominado WHI (Women’s Health Initiative) desalentó en aquel momento a la comunidad y a profesionales, por los resultados que dio en la población mayor de 70. Sin embargo, sí se podían medir los cambios en la calidad de vida que tuvieron las de 50. 

Hoy, gracias a nuevos estudios, se demostró que el tratamiento hormonal de reemplazo sirve en algunas circunstancias como una herramienta para mejorar la salud de las que tienen un síndrome climatérico intenso con calores, sofocos, nerviosismo e insomnio, síntomas a nivel urinario genital y en la vida sexual, osteopenia u osteoporosis, riesgo de enfermedad cardiovascular y deterioro cognitivo.

La necesidad de controles de rutina

Estos evitan el desarrollo de enfermedades como cáncer. 

Desde el comienzo de la vida sexual, y luego con el avance del climaterio, se recomienda realizar una ecografía ginecológica transvaginal para descartar patología uterina y en los ovarios. “Si la paciente se hizo los controles ginecológicos de rutina podemos llegar a esta etapa con salud”, dijo Mónica Gelsi. 

El tocoginecólogo es en muchos casos el médico de atención primaria de la salud de la mujer. En el control se debe tomar la presión arterial, el peso, medir la cintura y realizar estudios complementarios. El Papanicolaou debe solicitarse a todas las mujeres desde que tienen relaciones sexuales. La mamografía se realiza a partir de los 40 años o antes si hay algún antecedente. La ecografía mamaria puede realizarse a cualquier edad si es necesaria.

Es conveniente, además, en la consulta ginecológica realizar una inspección de la vulva, un tacto bimanual para descartar patología uterina y ovárica, además del examen de las mamas. Estos estudios y controles, al menos una vez al año, permiten llegar a una vejez sin problemas. 

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