Los valiosos  platinoides.

Se les llama platinoides a los elementos químicos que poseen una estrecha relación con el platino y que aparecen asociados con él en los mismos tipos de rocas. Tienen la particularidad de ser metales raros y preciosos, de gran valor económico, además de estar dotados de cualidades físicas y químicas únicas, propiedades estas que los vuelven esenciales en la industria y la tecnología moderna.

Tal vez los más conocidos a nivel popular sean el platino y el iridio. El platino porque se usó por largo tiempo en los clavos para unir huesos, en odontología, en joyería, aleaciones y en laboratorios. Ello en razón de su estabilidad química, durabilidad y una muy alta fusibilidad. Es el único elemento químico que fue descubierto por primera vez en América del Sur.

El iridio se hizo famoso al encontrarse una concentración anómala y al principio inexplicable en capas marinas de 66 millones de años de antigedad; finalmente se supo provenía del espacio a causa de un asteroide que se estrelló contra la Tierra y dio lugar a la extinción masiva de los dinosaurios y muchas otras formas de vida.

Hallazgo y misterio

En realidad, el platino viene acompañado de otros cinco elementos químicos, los platinoides, que son el iridio, paladio, rodio, rutenio y osmio. Uno de los pocos lugares donde se encontró platino nativo fue en las arenas de las playas marinas de San Sebastián y El Páramo en Tierra del Fuego. Allí se encuentra asociado con oro y ello atrajo la atención en el siglo XIX del joven ingeniero rumano Julio Popper. Este hombre se convirtió en una leyenda al montar allí un establecimiento de explotación de las arenas auríferas, fabricar moneda, tomar posesión de tierras en nombre del gobierno argentino y, por su oscura y nunca aclarada muerte en Buenos Aires.

Probablemente el primer análisis de platino y platinoides en el país lo realizó en 1890 el químico escocés Juan José J. Kyle (1838-1922) a partir de muestras de platino de Tierra del Fuego. El análisis reveló, en porcentajes, platino (79,15), iridio (0,40), rodio (0,80) y paladio (0,20).

También fue mencionado el platino en 1930 en Córdoba por parte del mineralogista alemán Roberto Beder, quien lo describió en pequeñas hojuelas en Alta Gracia.

Sin embargo, los estudios más importantes en este tipo de minerales fueron los llevados a cabo en el famoso cuerpo de rocas negras de Las Águilas en el departamento de Pringles, provincia de San Luis. Los esfuerzos pioneros en el estudio de rocas ultramáficas, portadoras potenciales de platino, níquel, cobalto e inclusive diamantes, se debe principalmente a los esfuerzos de la Dra. Luisa María Villar investigadora del Servicio Geológico Minero Argentino (Segemar) y del Conicet.

Esas rocas no son otra cosa que pedazos de fondos oceánicos que han quedado perdidos en la geología continental. De allí lo excitante de su estudio y la importancia de reconocer a los diferentes elementos químicos que ayudan a definirlos.

El Grupo del Platino

Se comenta aquí algunas características de los otros platinoides o "Elementos del Grupo del Platino", conocidos internacionalmente por la sigla PGE.

El paladio (Pd) fue descubierto en 1803 por el químico británico William Hyde Wollaston (1776-1828). Wollaston hizo fortuna al desarrollar un método fisicoquímico que le permitía procesar el platino. Durante esos experimentos descubrió el paladio y un año después el rodio. Justo se había descubierto el asteroide Palas, bautizado en honor de la diosa griega, y aprovechó el nombre para el nuevo elemento. El paladio es un metal blanco plateado, blando, dúctil, maleable y escaso. Es el más liviano y que el funde más fácil entre los platinoides. Su uso más conocido es como catalizador en los escapes de los automóviles a combustión donde convierte gases tóxicos y nocivos en nitrógeno, anhídrido carbónico y vapor de agua. Este uso muy generalizado se va a ver afectado con la nueva generación de automóviles eléctricos. También se usa el paladio en numerosos productos electrónicos como celulares, computadoras, televisores, aleaciones de oro blanco, etcétera.

El paladio tiene la capacidad de absorber hidrógeno hasta 300 veces su volumen.

El rodio (Rh), al igual que el paladio, fue también descubierto por Wollaston, en 1804. Le dio el nombre por el color rosado de sus sales. Este elemento es mucho más escaso y se considera el metal más caro del mundo. Su precio alcanzó los 300 mil dólares el kilogramo. Se funde a mayor temperatura que el platino y tiene una densidad menor. Su color es blanco plateado y al igual que el paladio es dúctil, o sea puede estirarse en finos hilos. Se lo utiliza como catalizador en la industria petroquímica y en diversas aleaciones con platino, especialmente en instrumentos para medir altas temperaturas.

El rutenio (Ru) es un metal blanco, duro y frágil. No es atacado ni por los ácidos más fuertes como el agua regia. Precisamente por esta última propiedad fue descubierto en 1844 por el químico y naturalista ruso Karl Ernst Claus (1796-1864), quien analizó muestras de platino de los Montes Urales y observó que de la parte que no se disolvía en agua regia quedaba un residuo del cual aisló y obtuvo seis gramos de un nuevo elemento desconocido. Para nombrarlo propuso llamarlo rutenio, por Ruthenia que era el nombre de Rusia en latín medieval. Como otros platinoides se puede usar como catalizador pero su principal propiedad es aumentar notablemente la dureza del platino o del paladio agregando pequeñas cantidades en las aleaciones. Ello confiere mayor resistencia al desgaste. Con el molibdeno se forma una aleación superconductora. Compuestos organometálicos de rutenio se han probado con éxito en el tratamiento de algunos cánceres.

El osmio (Os) es uno de los metales más raros y curiosos. Fue descubierto en 1803 por el químico inglés Smithson Tennant (1761-1815), quien también fue el descubridor del iridio, al analizar los residuos de una solución dejada por el platino.

El iridio recibió su nombre por el color de sus sales que parecían un arco iris.

Olor a rábanos 

El osmio es el más pesado de todos los metales y el tercero por su punto de fusión ya que funde a 3.000 grados centígrados. Tiene una alta resistencia y estabilidad química. Recibió su nombre del griego “osme” (olor) por el fuerte olor a rábanos podridos que desprendían sus vapores. Se encuentra asociado con el iridio dando aleaciones de osmiridio o iridiosmio de acuerdo a cual predomine. Esta aleación es extraordinariamente dura y se usa para la punta de las plumas de lapiceras estilográficas. Se encuentra también aleado con el hierro y el níquel y por ello se estima que gran parte de estos metales son los que componen el núcleo del planeta Tierra. Como metal presenta un color blanco grisáceo brillante y tiene una elevada dureza que lo acerca al diamante. Su distribución en la corteza continental lo convierte en el elemento químico menos abundante con una concentración de solamente 50 partes por trillón. Sin embargo se encuentra concentrado en algunos yacimientos de níquel, cobre y platino de donde se recupera de los residuos de los procesos metalúrgicos.

 El osmio se utiliza para darle alta dureza a distintas aleaciones. A fines del siglo XIX se utilizó un filamento de osmio en las lámparas incandescentes que luego fue reemplazado por wolframio.

Precisamente las bombillas Osram, una marca mundial famosa, toma el nombre de osmio y wólfram. Algunos compuestos de osmio se probaron en fármacos contra el cáncer. Hasta el momento son muy pocos los minerales del grupo del platino que se descubrieron en Argentina. Entre ellos se menciona el seleniuro de paladio y plata chrisstanleyita en La Rioja (Argentina); el sulfoarseniuro de rodio, platino y paladio hollingworthita y el bismuto telururo de platino y paladio merenskyita de San Luis. Se destaca jagüéita, un seleniuro de paladio y cobre descubierto en La Rioja por el Dr. Werner Paar y un grupo de colaboradores extranjeros y argentinos, entre ellos el Dr. Ricardo J. Sureda de la Universidad Nacional de Salta. Los principales productores mundiales de platino y platinoides son Sudáfrica y Rusia. Curiosamente la catálisis de hidrocarburos, el medio ambiente, la informática y la tecnología moderna dependen en gran parte de esos metales raros y preciosos conocidos como platinoides. 
 

¿Qué te pareció esta noticia?

Últimas Noticias

Últimas Noticias de opiniones

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...