Don Félix Satti  cumplió 101 años de  vida en pandemia

Don Félix Oscar Satti, más conocido como el Turco, nacido y criado en El Naranjo, cumplió 101 años de vida.

Nació el 22 de enero de 1920, tuvo cinco hijas, once nietos y trece bisnietos. El día de su cumpleaños don Satti recibió la visita de amigos de toda la vida, de familiares y vecinos de El Naranjo, donde es muy querido y respetado por todos.

Al estar en plena pandemia, una de sus nietas, quien vive con él, pidió el permiso correspondiente para realizar un festejo íntimo, en el cual sus invitados se fueron turnando para saludarlo y felicitarlo.

"Cumplió sus 101 años de vida y está muy bien, solamente tiene algunos problemas que son característicos de su edad, no puede caminar mucho pero, en líneas generales, mi abuelito se encuentra muy bien gracias a Dios", expresó a El Tribuno Ana Valeria Borda, nieta de don Félix.

En cuanto a cómo pasó su festejo, contó que como era "una fecha muy importante que no podía pasar desapercibida, porque 101 años no se cumple todos los días, decidimos pedir permiso al intendente Gustavo Solís, como corresponde, para hacerle un festejo íntimo, a diferencia del que le hicimos el año pasado, que al ser de los 100 años fue realmente multitudinario, porque tampoco estábamos en pandemia todavía", recordó la joven.

"Luego nos pusimos manos a la obra e invitamos a sus amigos de toda la vida, a la gente que él quiere y que aprecia mucho", agregó.

Entre los invitados de don Félix estuvieron presentes don Charán Singh, don Alfredo Olmedo, Jaramillo, entre otros, todos amigos desde siempre, con quienes compartió un largo festejo.

La nieta también contó: "La verdad que el abuelo disfrutó muchísimo su día, compartió con todos. Nosotros nos fuimos acomodando de acuerdo al protocolo, y fuimos recibiendo a los invitados por turno a lo largo del día, para no pasar el límite de personas permitidas".

"Más allá de esta modalidad, lo importante es que entre todos logramos que pase un día inolvidable, porque estuvieron presentes todas las personas que él quiere y que lo quieren mucho a él", señaló contenta.

"Estaba muy feliz, ya que pensaba que por el tema de la pandemia su cumpleaños iba a pasar desapercibido, pero lo sorprendimos y nos organizamos de la mejor manera posible para acomodar los horarios".

Más y más saludos

Al festejo también acudieron algunas de las hijas, que viven una en Orán y otra en Salta, pero hubo quienes no lograron llegar, al respecto, Anita expresó: "Sabemos que hubo muchos familiares y otros amigos de él que no pudieron ir por cuestiones relacionadas con la pandemia, pero sí lograron saludarlo de otras maneras".

"Hicimos videollamadas, recibió muchos mensajes y también numerosos llamados telefónicos. Todo eso lo puso muy feliz y estaba agradecido porque todos se acordaron de él".

"Estaba emocionado por tanto afecto y le dije que eso era porque todos lo querían, porque él es una persona muy querida y era el resultado de tanto cariño".

En cuanto su personalidad, lo describió como "una persona transparente, recta, con una memoria envidiable, se acuerda absolutamente de todo. Hay que tener en cuenta que nació en 1920 y tuvo una vida, además de larga, en la que pasó de todo, y esta no es su primera pandemia".

"Estamos todos seguros que tenemos abuelo para mucho tiempo, él es fuerte y se sobrepone siempre a todo, ahora a esta pandemia también la va a pasar, ya que se encuentra muy bien de salud", concluyó la nieta.

 Una larga y fructífera vida con su familia

Cabe señalar que don Satti, en su larga vida, donde enviudó prácticamente joven, se hizo cargo de la crianza de sus cinco hijas, a las que se encargó de hacerlas estudiar.
Hoy tiene once nietos y trece bisnietos. Desempeñó muchos tipos de trabajo, con el objetivo de sacar siempre adelante a su familia.
 
“Yo hice de todo, me he ganado el dinero siempre sanamente y sin pedir un peso a nadie, nunca le he debido nada a nadie, me las he arreglado solo luego de quedar huérfano, trabajando de peón, después tenía un almacén”, señaló Don Félix a El Tribuno en una entrevista cuando cumplió sus cien años, el año pasado.
“Una vez que enviudé, quedé solo con mis cinco hijas, y tenía que trabajar para que ellas pudieran estudiar y vivir en una pensión en Rosario de la Frontera. He llegado a ganar hasta dos o tres pesos por día luego de trabajar horas enteras bajo el sol”, relató en aquel momento, haciendo gala de una lucidez y memoria, envidiables.
En relación a lo laboral, decía orgulloso: “Toda mi vida he vivido acá. También trabajé en la policía, fui comisario y encargado municipal, encargado del Registro Civil, he sido presidente de todas las instituciones, fundé en esta casa el fortín de gauchos, trabajé como encargado del Correo y tenía mi boliche”, relató.
Lo cierto es que 101 años no se cumplen todos los días y don Félix los luce de manera increíble. Se da todavía algunos lujos, como fumar un cigarrillo, pero lo que más le gusta es recibir el saludo de los vecinos más caracterizados y queridos de Rosario de la Frontera.
 

 

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Municipios

Últimas Noticias de Edicion Impresa

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...