Con un actor salteño, se estrena  “El cuento del tío” en cines del país 

“Todo bien, cerrando un día agitado, pero bien. Estamos medio a las corridas... Se están dando cosas muy interesantes ya nos confirmaron 31 salas”, le dice a El Tribuno Nacho Guggiari, guionista y director de la película “El cuento del tío” que se estrena hoy en todo el país. 

La ópera prima del realizador tiene la presencia de Luis Ziembrowski, Alejandra Flechner, Mónica Villa, Martín Slipak, Silvia Pérez, Jorge D’Elía, Ailén Maciel, Patricia Calisaya y el salteño Danny Veleizán, entre otros actores. “Tenemos salas confirmadas en Salta, Mar del Plata, Mendoza, Córdoba, Bariloche, San Luis, San Juan... en el Litoral... salas en CABA y en provincia de Buenos Aires”, enumera el director.

Humor corrosivo

Es Navidad y el tío millonario muere accidentalmente. Sus parientes, en franca decadencia económica, especulan con su fastuosa herencia, pero todo cambia cuando a las 12 en punto suena el timbre de la casa y una mujer se presenta como la esposa del tío. “Es una película del borde, una comedia de humor negro. Es un género en el que me siento cómodo, siento que puedo hablar de todo sin que me crucifiquen, porque sé que la peli tiene el permiso para hablar de ciertas cosas y tocar los temas más escabrosos. Y la idea es hablar de esos temas y ponerlos sobre la mesa”, dice en torno de la propuesta de “El cuento del tío”.

“Me siento cómodo. Y también me gusta mucho reírme mientras filmo y eso me parece que lo voy a seguir manteniendo, no sé si me iría para el lado del drama”, agrega.

El elenco

“Tenemos un elenco tremendo que nos dio bola de primera... Luis (Ziembrowski), Mónica (Villa), Silvia (Pérez), Ale Flechner, Jorge D’elía... gente con muchísima experiencia en teatro y en cine, que le gustó el guion de movida”, dice sobre los actores que reunió. “Fue más que nada ajustar agenda, porque desde el principio nos dijeron que sí. Fue muy loco verme filmando con actores de esta talla, dirigiéndolos y ellos también ayudándome a llegar a buen puerto, discutiendo las escenas, reformulándolas para que mejoren. Los escuché mucho porque sentía que lo tenía que hacer y se generó un muy buen equipo de laburo”, agrega.

Sobre el actor salteño convocado, Guggiari dice: “A Danny (Veleizán) lo considero un actor increíble, el laburo que hizo en 'El cuento del tío' estuvo súperparejo, fue muy buena experiencia traerlo para Buenos Aires. Me había gustado en ‘El asado’ y dije es él. Y aparte siempre me gustó arrastrar gente de proyectos anteriores, gente que, de alguna manera, haya crecido conmigo y ese siempre fue para mí un buen punto”.

“Y también tenemos actores con menos experiencia, y excelentes -apunta el director-. Hay dos debutantes. María de Cousandier, que hace de Nélida, y Aylén Maciel, que es Carni. Y está buenísimo, esa energía de la primera vez me encanta. Me parece clave”.

Sobre la casa del filme, el realizador cuenta: “Necesitábamos una locación real, no podíamos hacerla en un estudio, primero porque no teníamos plata y segundo tenía miedo de que quede muy televisivo… y comenzamos a buscar casas en alquiler, en venta… Y terminamos encontrando una en venta, prácticamente amoblada. Estaba buenísima pero no es tan grande como parece, tuvimos que ajustar mucho a los actores para que entren en cuadro en algunos espacios. Y era muy ruidosa la locación porque estaba en una zona donde hay muchos colectivos, cerca de Constitución. Así que acustizamos las ventajas como si fuera una sala de ensayo de música… y construimos una parrilla aérea para colgar las luces del techo. Y eso nos permitió filmar en tres semanas, pudimos hacer un par de cosas de diseño de producción que hizo que funcione. Y la casa, para nosotros, era un personaje más y esa era la búsqueda". 

El proyecto

El proceso desde la escritura del guion, el rodaje y la posproducción fue “veloz”, según apunta el director. 

“¿El proceso completo? Casi 4 años. Tenía la primera versión del guion en 2016, 17, en 2018 lo mandó a varios concursos y no entró a ópera prima ni entró al Gleyzer, y después sí, entró a opera prima. A veces pasa que uno escribe un guion, y va a un cajón y no pasa nunca más nada. Fue veloz, en 2018 ya estaba con presupuesto para filmar, se filma en el 2019, se posproduce en 2020 y se estira un poco el estreno para poder hacerlo en cines. Y también la pandemia estiró los tiempos de todos”, dice.

La referencia ineludible en la producción nacional a “Esperando la carroza” y su manejo del humor sumado a la presencia de Mónica Villa llevaron a este medio a preguntar sobre esa estética. “‘Esperando la carroza’ sigue vigente incluso entre la gente joven. Nosotros siempre la tuvimos como un punto más que nada de tono, de encuadre, de esta cuestión familiar y medio italiana, los gritos y la comunicación que no está, esta familia tan disfuncional...era nuestra referencia”, dice Guggiari, y a agrega: “Y también tengo como referencia personal a Alex de la Iglesia, me gusta mucho ese borde que toca en su cine”. Y aclara: “Espero que quede claro: no nos comparamos con Doria, con ‘Esperando la carroza’... sería para tirarnos por la ventana, pero es una película de referencia”. 

Más salteños en el equipo     

El director convocó a trabajadores de cine salteños. Quique Silva fue director de fotografía en “El asado” y en “El cuento del tío”, foquista. “El equipo tiene salteños, está Agustín Giménez, que es gaffer en ambos proyectos, la China Gabriela Gómez, segunda cámara, Quique y Danny. Es decir, cuatro salteños, y está Rufino Basavilbaso, que no es salteño, pero vive en Salta. Me traje un montón”, dice Guggiari. 

El cine

Para dar cuenta de lo que es hacer cine para él, Guggiari apela a un recuerdo: “Siempre cuento la misma anécdota y me parece vale contarla por divertida. Yo tendría 6 años y mi hermana de 8 me grabó con el walk-man y me preguntaba qué quería ser cuando sea grande. Y yo le decía que quería hacer películas. Y ella me decía: ¿y si no...?, como diciéndome ‘no vas a hacer películas’. Y yo le decía de nuevo: ‘yo quiero hacer películas’”.

La ópera prima de un realizador supone un paso enorme en su carrera. “En algún momento en la secundaria empecé a estudiar ya con la idea de llegar al cine como sea. Y desde el 2007 estoy escribiendo guiones y presentando al Instituto (Incaa), incluso sin pertenecer demasiado al ámbito. Porque trabajaba antes en tele y en otro tipo de cosas, más del lado de cámara pero siempre mantuve el kiosco de escribir y de hacer mis propios cortos”, dice. 

En 2016, filmó en el marco del concurso Historias Breves “El asado”. “Se filmó en Salta, en Guachipas y está en YouTube. Ese fue mi primer trabajo con presupuesto y no quería que pase mucho tiempo hasta poder hacer un largo, así que me puse a escribir enseguida, y acá estamos, viendo el póster de mi peli en el cine adonde yo iba a ver películas de los demás. Para mí es magia”, reflexiona.

Nacho Guggiari hace la invitación: “Se van a encontrar con una película que es una comedia negra, divertida, dinámica por sobre todas las cosas. Sería casi imposible que se aburran. Creo es una película que va muy rápido, que no tienen respiros. Es corta, de 72 minutos, y con un final bastante impredecible y me parece que eso es un punto fuerte”.
 

Danny Veleizán: “El recurso del humor permite reconocernos como argentinos”

Danny Veleizán es docente de teatro y trabaja en varios colegios de Arte de la ciudad. Tiene una vasta trayectoria en cine y en series.

El Tribuno habló con Veleizán sobre lo que implicó esta experiencia: “El proceso de producción, de realización, mide otras cuestiones. Esto del cine tiene esa particularidad, hay muchas manos que intervienen en el proceso de puesta y producción. Es distinto al trabajo que se hace en teatro, que es en vivo y en directo. Y acá siempre uno se termina sorprendiendo por el trabajo de edición, un trabajo artístico”.

Sobre su inclusión en el reparto, cuenta: “Mi participación en ‘El cuento del tío’ surge a partir de que estuve en el corto que realizó Nacho Guggiari en Guachipas, ‘El asado’. Nacho me conoce en esa oportunidad y me convoca para esta propuesta. Estoy orgulloso de haber participado con un ‘elencazo’. La experiencia ha sido muy significativa para mí, ir a filmar a Buenos Aires...”. 

Humor negro

En el elenco hay nombres de referencia del cine nacional. “Ya lo conocía a Luis (Ziembrowski), había trabajado con él en una película de Bárbara Sarasola Day, ‘Deshora’, una coproducción argentino-colombiana que se filmó en Salta”, señala Veleizán. 

“Mónica Villa, semejante actriz, que trabajó en ‘Esperando la carroza’... Y, justamente, nuestra peli tiene que ver con eso, con mostrar la típica familia argenta, que tiene todas esas singularidades y, sobre todo, esas carencias que le dan un toque muy especial a la propuesta, porque además se vale del recurso del humor, un humor negro...”, reflexiona.

Ese recurso permite reírse de algunas tragedias nacionales, Danny hace referencia a eso. “El humor permite reconocernos como argentinos en nuestras peculiaridades... A mí me toca hacer el personaje de un policía y creo que en este momento no hay nada mejor como para representar la situación del país, con los casos que estamos conociendo”, señala.

“Cuando vean al personaje, van a encontrar esas similitudes con la realidad, y creo que eso es lo interesante de la propuesta de Nacho, en su escritura y en su dirección”, dice.

“Esto de reírnos de nuestras propias miserias, de nuestros problemas, de nuestros dramas, de nuestras tragedias es una idiosincrasia que se define con esos códigos y que también se acepta a sí misma, creo que es como una purga, la cuestión de hacer un mea culpa, una autocrítica desde ese formato”, analiza.

“El asado también tiene que ver con esa mirada, ahí vos te das cuenta de que Nacho está muy vinculado con ese humor negro. Ese corto habla de las carencias de un pueblo, y el candidato llega ahí y se lo terminan comiendo”, relata, y suma: “Es una cosa que tomamos con total naturalidad y nos da gracia, pero representa una realidad cruda, una verdad que nos duele a todos. Y en esta propuesta también, más allá de las afinidades que podamos tener con los personajes, la empatía, empezamos a darnos cuenta de lo que habla y cómo nos sentimos identificados en mayor o menor medida con esa realidad”.

La experiencia

“Tuve que viajar y establecerme en Buenos Aires y esas también son experiencias, buscarte un lugar y estar para la peli, y participás porque lo único que vas a hacer es actuar, entonces tenés la posibilidad de estar presente en el set, en el trabajo de los demás compañeros, de los colegas”, cuenta el actor. El trabajo realizado, en su amplitud, y lo que ha puesto cada uno de los integrantes del equipo es algo que destaca Veleizán: “Están los técnicos que hacen un trabajo exquisito, y todo lo que es el montaje y desmontaje, creo que ahí está la esencia del trabajo cinematográfico: en esa cuestión de montar y desmontar, en el hecho de que están todo el día en jornadas completas, trabajando con los sets, montando las distintas tomas, de acuerdo a la necesidad de la escena, y ves el proceso creativo, el ingenio, para resolver inconvenientes”.

Danny dice, cerrando la entrevista: “Estoy muy contento con el resultado final, espero que sea del agrado del público y tengamos una buena respuesta. Ha sido un trabajo muy lindo”.

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