Memo.tea, la aplicación que busca acompañar a las familias azules

Las familias azules son aquellas que cuentan las historias de vivir con una persona con autismo. Son los padres que son mirados por sobre el hombro cuando sus chicos se tiran al suelo en los pasillos del súper o que no pueden participar de algunas fiestas familiares cuando la música es demasiado aguda, o que pasan las fiestas tratando de calmar a sus compañeros que se encierran en el baño a taparse los oídos porque no soportan el estruendo de los cohetes. También son aquellos que sufren discriminación en algunas escuelas privadas y que por la pandemia todavía no tienen autorizado el regreso de sus chicos con maestra tutor a las aulas. 

Estas situaciones y otras miles, no cientos, viven las familias azules, que además durante la pandemia vieron suspendidas las actividades que tienen que ver con el cuidado de la salud y el bienestar de la persona con autismo, tanto niños como adultos. 

En este contexto fue que Memo.tea fue tomada con más atención. Si bien es un proyecto que se venía desarrollando previo a la pandemia, los cambios de hábitos a los que obligó la COVID pusieron la vista de los desarrolladores de ideas sobre la propuesta de Adriana Díaz Durán, Belén Gallardo y Cecilia Green Canelo, diseñadoras gráficas.

Desde la página oficial de Memo.tea, sus creadoras explican que el propósito de esta app es facilitarle a las personas con TEA la comunicación con su entorno y colaborar en su desarrollo diario en relación con su rutina, acompañando el trabajo que ya realizan profesionales y su familia.

En diálogo con El Tribuno, Adriana Díaz Durán explicó que para poder desarrollar este proyecto se trabajó con los profesionales que están en esta área de la salud.

“A partir de un estudio que realizamos en junto a profesionales de área como psicólogos, fisioterapeutas y otros que tienen que ver con esta condición, logramos desarrollar esta aplicación”, expresó Adriana. 

Memo ya tiene una base y validación. En 2020 las diseñadoras del proyecto se comunicaron con las familias azules para ver cuáles eran las necesidades que tenían. “Así pensamos que la aplicación podía ser una herramienta, que ayude no solo en la organización, sino también para mejorar la comunicación”, agregó. 

La diseñadora del proyecto destacó que la app se trata de una agenda donde también se trabajó en forma lúdica y didáctica. En este momento el proyecto ya está en trabajo con sus desarrolladores. “En 2020 el proyecto fue vinculado con a la Universidad Tecnológica Nacional, con ingeniería en sistema para que los estudiantes trabajen con este programa”, expresó Díaz Durán. Adriana es salteña y desde hace varios años vive en Córdoba. A lo largo de su carrera profesional se desempeñó como maestra jardinera, también fue parte de la educación terciaria y durante la licenciatura de Diseño se conectó con Belén y Cecilia, con quienes lleva adelante este proyecto. 

El desarrollo 

El objetivo de Memo.tea es crear una agenda de organización que puede aplicarse en cualquier soporte digital y cuenta con una serie de aplicaciones. Los diseñadores están trabajando en este momento para que la aplicación sea personalizada, que tenga voz y se pueda escribir. “Las personas que tienen esta condición de vida necesitan una anticipación de los hechos. Esto las ayuda a tener tranquilidad, más allá de que también las organiza, al igual que a sus familias”, agregó Adriana. 

La diseñadora destacó que los profesionales que aportaron a este proyecto también reclamaron que la aplicación cuente con disparadores motivacionales que los lleven a la calma. También se podrá subir fotos que permiten a las personas con autismo concretar relaciones. “No siempre hay que trabajar con dibujos o pictogramas, también se puede hacer con fotos y música”, destacó Adriana. También se puede trabajar la comunicación, ya que la app le permite al usuario formar frases para comunicarse con el entorno. 

Si bien el proyecto es previo a la pandemia, el desarrollo de nuevas formas de comunicación lo impulsó. “Algunos profesionales y también docentes destacaron que este proyecto podría utilizarse en las escuelas”, agregó Adriana, que advierte desde su práctica docente las necesidades que están teniendo los maestros y profesores y la demanda de formación educativa que tienen los padres de los chicos con autismo. En la actualidad el desarrollo de las tareas educativas se volvió para muchos padres y docentes todo un desafío. La semipresencialidad en algunos casos o la virtualidad total siguen siendo un área nueva que descubrir. 
 
 

Temas

Últimas Noticias

Últimas Noticias de Vida y tendencia

Sección Editorial

Comentá esta noticia

Importante ahora

cargando...